La repercusión del video viral protagonizado por la hija de Ezequiel “El Polaco” Cwirkaluk y Valeria Aquino encendió una fuerte polémica pública, pero el foco también se trasladó a la reacción del cantante. El Polaco se vio forzado a hablar tras la difusión de las imágenes en las que su hija Alma, de 12 años, conducía una camioneta en un camino rural.
“Yo me enteré tarde, es obvio que está mal lo que hizo”, reconoció el músico en Puro show (Eltrece) al marcar un límite tajante sobre la situación y dejando en claro su postura respecto de la exposición de la menor.
El video fue publicado en Instagram por la propia Aquino, ex pareja del cantante y madre de la niña. Las imágenes mostraban a la menor sentada al volante, con el cinturón de seguridad colocado y conduciendo por una zona de campo. La escena generó un debate inmediato: usuarios de redes sociales denunciaron la práctica y cuestionaron la responsabilidad adulta en un contexto que, aunque parecía controlado, infringía la normativa de seguridad vial vigente.
La viralización del material no tardó en tener consecuencias. Las autoridades de la provincia de Buenos Aires intervinieron y procedieron a la inhabilitación de la licencia de conducir de Aquino, al calificar la maniobra como una infracción gravísima. Según el Ministerio de Transporte, la conducta evidenciaba una falta de responsabilidad por parte de la adulta a cargo, mientras que la Agencia Nacional de Seguridad Vial había solicitado la sanción tras recibir múltiples denuncias de usuarios.
Frente al revuelo que sacudió el ámbito público y privado, El Polaco eligió un tono cuidadoso, pero no evitó el tema cuando fue consultado en el programa Puro Show (Eltrece). El cantante admitió que se enteró del episodio cuando este ya era viral y asumió un rol activo en la conversación familiar, aunque optó por el diálogo antes que el reto directo. “En el primer momento le dije que estaba mal lo que estaba haciendo. No me enojé, pero le dije que tiene que cuidar esas cosas porque es chica”, relató el músico sobre su reacción puertas adentro, resaltando la importancia de hablar con su hija en lugar de retarla.
En su testimonio, el cantante contó que cuando tomó conocimiento del video, la situación ya se había desarrollado y no había margen para intervenir de inmediato. “Ya era tarde para todo y lo entendió”, expresó, al subrayar el aprendizaje que buscó transmitirle más allá de la sanción concreta. La conversación con su hija giró sobre los riesgos y las normas que deben respetarse, sin recurrir a un tono punitivo.
La menor, según relató su padre, le explicó que la conducción se produjo en un “camino de campo donde no había nadie” y que llevaba puesto el cinturón de seguridad, datos que circularon también en redes sociales. Sin embargo, estos argumentos no lograron calmar la controversia ni evitar la sanción oficial, ya que la normativa es clara y prohíbe que menores conduzcan cualquier tipo de vehículo, sin excepciones por contexto.

A pesar de la tensión mediática, el artista evitó cargar públicamente contra su expareja y madre de la niña. En sus declaraciones, fue enfático al señalar el reparto de responsabilidades: “No la quería volver loca, tampoco es para atacarla, es responsabilidad de la madre”, sostuvo. El músico aclaró que habló poco del tema con su hija para no sobrecargarla emocionalmente y que, en ese momento, la decisión y las consecuencias recaían sobre la adulta a cargo.
Consultado sobre las posibles derivaciones legales o administrativas para su exmujer, el cantante se mostró cauto: “No tengo ni idea”, respondió, reforzando su decisión de no alimentar la polémica ni hacer declaraciones sobre el rol de la madre ante la opinión pública. Su actitud buscó proteger a su hija de una sobreexposición que ya había generado un fuerte impacto en redes y medios.
La postura de El Polaco quedó sintetizada en una frase final que resume su decisión de preservar el vínculo familiar y evitar nuevos enfrentamientos mediáticos: “Si me molesta o no como padre, es algo que me lo guardo para mí”. De esa manera, se desmarcó de la controversia y apostó por la reserva y el acompañamiento puertas adentro, mientras la discusión sobre los límites de la crianza y la responsabilidad adulta seguía abierta en la arena pública.

