Cómo funcionan las sillas electromagnéticas para tratar la incontinencia urinaria sin cirugía

Cómo funcionan las sillas electromagnéticas para tratar la incontinencia urinaria sin cirugía

Las sillas electromagnéticas para incontinencia urinaria ofrecen una alternativa no invasiva para recuperar la función del suelo pélvico (Imagen Ilustrativa Infobae)

La incontinencia urinaria afecta a mujeres y hombres de todas las edades en diferentes regiones del mundo. El problema aparece con episodios inesperados de pérdida de control al orinar, lo que puede alterar la rutina diaria y afectar la salud emocional de quienes la padecen.

En ciudades y hospitales de Estados Unidos y Europa, profesionales de la salud comenzaron a recomendar tratamientos no invasivos que utilizan radiofrecuencia y estimulación eléctrica para recuperar la funcionalidad del suelo pélvico. Las nuevas técnicas buscan atender el problema de manera rápida y segura, sin necesidad de cirugía.

Los síntomas de la incontinencia urinaria a menudo provocan ansiedad, frustración e incluso aislamiento social. De acuerdo con especialistas citados por Milenio, la incontinencia puede aparecer de forma temprana y progresar si no se trata a tiempo.

Los tratamientos tradicionales incluían ejercicios físicos, medicamentos o intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, la aplicación dirigida de electricidad y radiofrecuencia se posiciona como una alternativa efectiva y menos invasiva.

El tratamiento con sillas como la Emsella emplea radiofrecuencia y estimulación eléctrica para devolver firmeza al tejido pélvico y reducir los episodios de incontinencia (Freepik)

Según el artículo de Milenio, la estimulación eléctrica surgió originalmente para tratar complicaciones del suelo pélvico en mujeres después del parto. Madres que sufrían escapes de orina tras toser o estornudar notaron mejorías notables al recibir estas terapias.

Hoy existen dispositivos que se colocan en la uretra, así como sillas especiales, como la Emsella, que permiten a los pacientes acceder al tratamiento sin retirar la ropa.

Avances tecnológicos en el tratamiento

Ambos métodos emplean calor controlado mediante altas frecuencias, lo que restaura la firmeza de las fibras de colágeno del tejido pélvico. Así, se devuelve soporte a la uretra y se disminuye la frecuencia de los episodios de incontinencia. La silla Emsella obtuvo la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y ganó popularidad por su seguridad en mujeres y hombres.

Las sesiones de tratamiento suelen durar pocos minutos. Al no requerir hospitalización ni incisiones, los pacientes pueden reincorporarse a sus actividades el mismo día. Estudios recientes reportan que estos procedimientos ayudan a la vejiga a soportar mayor presión y, además, contribuyen a mejorar la calidad de vida.

Los costos generales para estos tratamientos rondan los USD 700 por ocho sesiones, aunque el precio puede variar según la región o la clínica.

La ginecóloga María de Lourdes Flores, entrevistada por Milenio, advierte sobre ciertas contraindicaciones. “La silla tiene un campo electromagnético, entonces, cualquier objeto metálico que esté cerca se puede calentar y ocasionar quemaduras internas”, explicó la especialista. Por este motivo, las personas con marcapasos, placas, tornillos o dispositivos intrauterinos deben evitar este tipo de intervención.

La FDA aprobó el uso de la silla Emsella, que se popularizó en Estados Unidos y Europa por su eficacia y seguridad para tratar la incontinencia urinaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diferencias entre radiofrecuencia y estimulación eléctrica

Aunque ambas técnicas se consideran no invasivas y comparten objetivos, presentan diferencias relevantes. La estimulación eléctrica utiliza impulsos eléctricos de baja intensidad para inducir contracciones en los músculos y nervios responsables del control de la vejiga. Los dispositivos, a diferencia de los implantes, no requieren cirugía y pueden aplicarse en consultorio.

Según un artículo publicado en Nature, un análisis de 14 estudios realizados entre 1995 y 2025 demostró que la estimulación eléctrica disminuye la gravedad de los síntomas y reduce la urgencia de orinar, aunque los beneficios en la calidad de vida no resultaron concluyentes para todos los pacientes.

Quienes presentan incontinencia de urgencia muestran mejores resultados, aunque el informe recomienda integrar otras terapias para potenciar los efectos.

Las nuevas terapias evitan la cirugía y permiten al paciente retomar sus actividades cotidianas sin hospitalización, con sesiones cortas y efectivas (Ekaterina Demidova)

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) indica que la duración del tratamiento depende de la evolución de cada persona, pero suele prolongarse hasta doce semanas. Los pulsos eléctricos no resultan adecuados para todos los pacientes, por lo que la evaluación médica resulta fundamental antes de iniciar cualquier procedimiento.

Recomendaciones y cuidados para prevenir complicaciones

De acuerdo con Mayo Clinic, existen diversas opciones para tratar la incontinencia urinaria, incluyendo ejercicios del suelo pélvico, medicamentos y dispositivos médicos. Sin embargo, los especialistas destacan la importancia de identificar las causas y adaptar el tratamiento a cada caso.

La vejiga es un órgano fuerte, pero retener la orina durante largos periodos puede provocar complicaciones. A corto plazo, aumenta el riesgo de infecciones urinarias por la multiplicación de bacterias. Con el tiempo, la vejiga puede estirarse, dificultando el control y elevando el riesgo de cálculos renales.

El NHS recomienda vaciar la vejiga entre cuatro y seis veces en 24 horas para mantener una función renal adecuada y prevenir infecciones. Vaciar la vejiga completamente ayuda a proteger los riñones y evitar problemas adicionales. Las medidas preventivas, junto con el seguimiento profesional, representan la mejor forma de enfrentar la incontinencia urinaria y mejorar el bienestar general.

Tratamientos como la radiofrecuencia y la estimulación eléctrica ofrecen alternativas eficaces y seguras para quienes buscan soluciones no invasivas. La consulta médica y el diagnóstico temprano resultan claves para elegir la mejor opción y recuperar la calidad de vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *