“Es una locura, un sueño y una bendición. Yo nunca lo doy por sentado cuando estoy ahí. Digo ‘qué suerte que la vida me permite vivir esta experiencia que es irrepetible, soñada y tiene una vibración que no se parece a nada. Uno puede ir a un recital, te divertís y lo pasás bien porque está tu ídolo, pero esto es otra cosa: es tu país, tu bandera, tu equipo, es abrazar al de al lado”. Así lo expresó Pampita, conductora de Lo de Pampita en Infobae Studio, tras regresar de Estados Unidos, donde acompañó el recorrido de la Selección Argentina.
La conductora compartió que realizó terapia durante muchos años y la recomienda como un espacio valioso para encontrar herramientas y conversar con alguien especializado. Según contó, “siempre es muy bueno tener un lugar donde encontrar herramientas. Creo que siempre hay algo que conversar y tener una opinión de alguien que sabe y es válido”.
Entre risas, confesó la decisión que tomó: “Hace un tiempo que me di de alta”. Aclaró que no descarta retomar en el futuro: “si hay que volver, volvemos”. Respecto a su proceso, explicó que decidió terminar porque dejó de sentir la necesidad y comenzó a espaciar las visitas. “Llega un momento donde empiezo a ir menos, lo vas pateando y, evidentemente, la necesidad no la sentís”, contó.
También hizo hincapié en la importancia de encontrar un buen profesional: “No cambio de terapeuta porque encontré uno bueno. Yo recomiendo que si no te gustó, sigas buscando hasta encontrar la persona adecuada. No es tan simple. También hay distintos tipos de terapia y cada uno tiene que encontrar lo suyo”.

La modelo describió la previa del partido de Argentina con Inglaterra en el Mundial como un momento de entusiasmo compartido en familia. Señaló que, desde el día anterior a cada partido, la ansiedad se apodera de todos: “A partir de hoy nadie duerme y mañana va a ser un día increíble para vivir en familia. Es un recuerdo que nos va a quedar para siempre”.
Resaltó que, al tener hijos, la experiencia cobra un sentido especial y se convierte en un recuerdo duradero: “Teniendo chicos va a quedar en la memoria porque yo me acuerdo de mis mundiales de toda la vida”. Anticipó que el plan familiar incluye juntarse en casa con amigos y organizar la previa, pensando en los detalles de la comida y la vestimenta: “Nos vamos a juntar en casa con amigos y familia. Nos gusta el grupo”.

Al regresar de Estados Unidos, Pampita expresó el impacto emocional que le genera acompañar a la Selección Argentina: “Volví ayer. Es una locura, un sueño y una bendición. Yo nunca lo doy por sentado cuando estoy ahí. Digo ‘qué suerte que la vida me permite vivir esta experiencia que es irrepetible, soñada y tiene una vibración que no se parece a nada”.
Comparó la vivencia con otros espectáculos y remarcó el valor único de alentar por el país: “Uno puede ir a un recital, te divertís y lo pasás bien porque está tu ídolo, pero esto es otra cosa: es tu país, tu bandera, tu equipo, es abrazar al de al lado”.
Sobre el desarrollo de los partidos, admitió que el proceso estuvo marcado por la tensión y la ansiedad: “El sufrimiento en cada partido porque no hubo ninguno muy relajado. Ahora tenemos ansiedad. Uno habla y ya te va dando algo en la piel”.
La animadora abordó su relación con la prensa y la dinámica de las entrevistas. Explicó que ya no la incomodan las preguntas, en parte por la experiencia adquirida: “No hay preguntas que me incomoden. Ya tengo cuero de chancho, como dicen en La Pampa. No porque sé que es parte de mi profesión”.
Relató que mantiene una relación cordial con los noteros y que, al cruzarse, suele detenerse para dar notas: “Con los noteros hemos crecido juntos, nos conocemos con todos desde los comienzos, así que si me encuentro a alguno paro, bajo el vidrio y doy la nota. Entendés que somos colegas”.
No obstante, aclaró que hay límites en lo que elige responder: “Uno tiene el derecho de hablar hasta donde le parece y a veces digo: ‘si hablo de esto, va a salir el titular’. Me pasa mucho que me preguntan sobre otras personas y yo quedo muy desubicada si hablo de esto. No me corresponde”. También mencionó que reserva algunas opiniones para su círculo privado: “Me preguntan sobre el tema del día y yo tengo mi opinión, pero es para el grupo de WhatsApp con mis amigas. No voy a hablar de este tema. A menos que esté en un programa diario y tenga que jugármela, dar mi opinión, si puedo reservármela, no me meto en quilombos”.

Al referirse al impacto de la exposición mediática en sus hijos, Pampita señaló que la llegada de plataformas digitales modificó la manera en que los chicos acceden a información sobre sus padres. “Ahora se enteran más. Cuando eran chiquitos, como que estaban blindados. Ahora me di cuenta que con TikTok les llegan cosas de sus padres que antes no les pasaba. Ellos tele no miran. Miran el contenido que les gusta en el horario que les gusta en alguna plataforma, pero no miran tele regular como nosotros en nuestra infancia”.
Destacó que el algoritmo de TikTok les muestra extractos de notas, entrevistas o comentarios sobre ella, algo que antes no ocurría: “Si al tener TikTok, como ellos son mis hijos, el algoritmo le muestra cosas mías. Ven extractos de una nota, una entrevista o de algo que se está diciendo de su mamá. Ahora sí les está llegando más la información”.

