
La deficiencia de hierro puede ir más allá del cansancio y, en algunas personas, causar cambios visibles en la cara y los ojos, aunque esas señales tienen otras causas posibles y no confirman por sí solas ese problema, según explicó la farmacéutica clínica Ayesha Gulzar en VeryWell Health.
Los 5 signos que pueden estar relacionados con una deficiencia de hierro requieren evaluación médica y no equivalen a un diagnóstico. La relación con el hierro pasa por la hemoglobina, el pigmento de la sangre que transporta oxígeno y está hecho de hierro. Cuando sus niveles disminuyen, puede alterarse el color de ciertos tejidos y también la función de estructuras como las glándulas lagrimales.
1. Párpado inferior pálido y palidez conjuntival
La cara interna del párpado inferior suele verse rosada o de un rojo vivo. Ese aspecto depende de una red densa de vasos sanguíneos pequeños que transportan sangre oxigenada rica en hemoglobina. Si disminuye el hierro en sangre, también puede verse afectada la hemoglobina. En personas con deficiencia de hierro, ese revestimiento puede pasar del rosa a un tono blanco pálido o melocotón claro.
Ese hallazgo recibe el nombre clínico de palidez conjuntival. VeryWell Health señaló que también se usa como signo clínico durante la exploración física de una posible deficiencia de hierro.

2. Ojeras y su relación limitada con la falta de hierro
Las ojeras debajo de los ojos tienen muchas explicaciones posibles. Entre ellas figuran la falta de sueño, la genética, los cambios hormonales y enfermedades de base. Aun así, en algunas personas la deficiencia de hierro puede contribuir a que la zona bajo los ojos se vea más oscura. La razón que plantea la fuente es una menor llegada de oxígeno a los tejidos.
Esa asociación tiene límites claros. Ayesha Gulzar precisó en VeryWell Health que las ojeras por sí solas no son una señal fiable de hierro bajo.
3. Ojos secos, picazón y alteración de las glándulas lagrimales
Las glándulas lagrimales producen lágrimas y ayudan a mantener la humedad de los ojos. La deficiencia de hierro puede afectar su funcionamiento. Cuando esa función se altera, puede haber menos lágrimas. Eso favorece síntomas como picazón y sensación de ardor en los ojos.
El cambio no se limita al aspecto externo. También puede expresarse como molestia ocular persistente vinculada a la falta de humedad.
4. Piel y labios pálidos por menor hemoglobina

La hemoglobina da a la sangre su color rojo brillante. El flujo de sangre oxigenada en los vasos también contribuye al aspecto natural de la piel. Cuando falta hierro, el cuerpo no produce suficiente hemoglobina. Como resultado, la piel y los labios pueden verse más claros y pálidos.
Si la deficiencia es grave, la circulación en los vasos de la piel disminuye mientras aumenta el flujo hacia órganos vitales. Eso también puede contribuir a un aspecto amarillento y pálido, conocido como palidez.
5. Queilitis angular y grietas en las comisuras de la boca
La queilitis angular es una inflamación frecuente en las comisuras de la boca. Puede afectar uno o ambos lados y causar llagas irritadas y agrietadas. La fuente la describe como otro signo clínico de deficiencia de hierro en muchas personas. El hierro cumple un papel esencial en la regeneración celular y en el apoyo a la función inmunitaria.
Cuando el hierro es bajo, los tejidos epiteliales de los labios y la boca pueden volverse finos, secos y propensos a desgarrarse. Además, los tejidos debilitados o lesionados quedan más expuestos a infecciones bacterianas o fúngicas, que pueden agravar las heridas y el daño cutáneo.
Cuándo consultar y por qué no conviene automedicarse con hierro

Conviene consultar a un profesional de la salud si estos síntomas aparecen de forma regular, sobre todo si se suman cansancio, falta de aire o mareos. Según Ayesha Gulzar en VeryWell Health, el médico debe analizar los síntomas y pedir las pruebas necesarias para determinar las causas de la deficiencia de hierro.
Los casos leves pueden manejarse con alimentos naturales ricos en hierro o alimentos enriquecidos, además de suplementos de dosis baja. En algunos casos específicos, el profesional puede indicar hierro por vía intravenosa, como en personas embarazadas o en período de lactancia, con anemia por deficiencia de hierro o con menstruaciones abundantes.
La automedicación con hierro sin necesidad comprobada puede resultar perjudicial. Un consumo elevado de estos suplementos puede causar toxicidad.

