Los cinco alimentos enlatados que los dietistas priorizan para reducir el riesgo de cáncer colorrectal

Los cinco alimentos enlatados que los dietistas priorizan para reducir el riesgo de cáncer colorrectal

Eating Well reunió cinco alimentos enlatados que dietistas priorizan para reducir el riesgo de cáncer colorrectal con más fibra, antioxidantes y menos sodio (Imagen Ilustrativa Infobae)

El riesgo de cáncer colorrectal vuelve a cruzarse con la alimentación en una recomendación práctica. Eating Well reunió cinco alimentos enlatados que dietistas aconsejan priorizar para ayudar a reducirlo, con el foco en opciones con fibra y antioxidantes, y bajas en sodio.

La diestista Liz Weiss dijo a Eating Well que muchas personas creen que comer de forma saludable exige pasar mucho tiempo en la cocina, aunque no tiene por qué ser así. A dicha recomendación adhiere la experta Maria Elena Fraga, citada por el mismo medio.

1. Legumbres enlatadas

Las legumbres enlatadas encabezan las recomendaciones de Weiss. La dietista incluye frijoles, lentejas y guisantes, y destaca que aportan compuestos antiinflamatorios y fibra, dos elementos que pueden contribuir a la protección frente al cáncer.

Las legumbres enlatadas aportan entre 6 y 8 gramos de fibra por media taza y se asocian con una menor probabilidad de cáncer colorrectal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una revisión citada en el texto encontró que la ingesta de fibra soluble e insoluble se asoció con una reducción del riesgo de cáncer colorrectal. Weiss precisó que una porción de media taza aporta entre 6 y 8 gramos de fibra.

La especialista añadió que esa cantidad ayuda a acercarse a las recomendaciones diarias de 25 gramos para las mujeres y 38 gramos para los hombres, metas que muchos estadounidenses no alcanzan.

También sugirió usar lentejas en salsa para pasta, triturar frijoles blancos para sopas sin crema, sumar soja a platos con cereales o servir guisantes con aceite de oliva y una pizca de sal.

2. Corazones de alcachofa en conserva

Los corazones de alcachofa en conserva aparecen en el mismo grupo por su densidad de fibra. Media taza aporta 5 gramos, y parte de ese contenido corresponde a inulina, una fibra prebiótica.

El texto explica que las fibras prebióticas alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino y favorecen un microbioma diverso y saludable. Esa condición podría contribuir a reducir el riesgo de cáncer de colon.

Además, los corazones de alcachofa contienen polifenoles de origen vegetal, antioxidantes que pueden reducir la inflamación. Weiss recomendó incorporarlos a ensaladas y platos de pasta con cereales integrales.

3. Calabaza enlatada

La calabaza enlatada aporta 3,5 gramos de fibra por media taza y contiene betacaroteno, un carotenoide vinculado en estudios con menor riesgo de cáncer colorrectal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La U.S. Department of Agriculture FoodData Central aparece citada por Eating Well para la calabaza enlatada. Según esa referencia, media taza aporta 3,5 gramos de fibra.

Ese alimento también contiene betacaroteno, el pigmento que le da su color anaranjado y que el organismo convierte en vitamina A.

La fuente aclara que hace falta más investigación, aunque algunos carotenoides, entre ellos el betacaroteno, se han asociado con un menor riesgo de cáncer colorrectal.

Weiss propuso añadir unas cucharadas de calabaza en conserva a batidos, avena o yogur. La idea apunta a elevar el aporte de fibra con preparaciones sencillas.

4. Sopas enlatadas con cereales integrales

Las sopas enlatadas con cereales integrales figuran entre las opciones recomendadas por la evidencia que cita la publicación. “Hay pruebas sólidas de que los cereales integrales ayudan a reducir el riesgo de cáncer colorrectal”, afirmó Weiss.

La dietista sugirió guardar en la despensa algunas sopas que incluyan cebada, quinoa, arroz integral, arroz salvaje o farro. También aconsejó elegir variedades bajas en sodio, sobre todo en personas con hipertensión arterial.

5. Naranjas en conserva

Las naranjas en conserva suman vitamina C y conviene elegirlas en su jugo y no en almíbar para incorporar cítricos asociados con menor riesgo de cáncer colorrectal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La quinta recomendación son las naranjas en conserva. Weiss señaló que, aunque la evidencia es más limitada, la vitamina C puede ayudar a reducir el estrés oxidativo y la inflamación, dos factores vinculados al desarrollo del cáncer.

El artículo menciona una revisión según la cual una mayor ingesta de cítricos, manzanas, sandía y kiwi se asoció con un menor riesgo de cáncer colorrectal. Para comprar naranjas enlatadas, la recomendación es escoger las que vienen en su jugo y no en almíbar.

La publicación también menciona al tomate como otro alimento rico en vitamina C y en licopeno. Añade que estudios de laboratorio apuntan a posibles propiedades anticancerígenas, aunque la investigación en humanos ofrece resultados mixtos.

Otras medidas para reducir el riesgo de cáncer colorrectal

La lista de alimentos no sustituye otras medidas de prevención. La American Cancer Society recomienda iniciar el cribado del cáncer colorrectal a los 45 años.

Según el medio especializado, entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes familiares de la enfermedad y las afecciones intestinales inflamatorias. También aconseja hablar con un profesional de la salud para definir el plan de detección más adecuado.

Hablar con un profesional de la salud ayuda a definir el plan de detección más adecuado (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad física aparece como otra herramienta de prevención. La inactividad se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer colorrectal y con la obesidad, que el texto identifica como un factor de riesgo.

Eating Well también recoge una advertencia sobre la carne roja y procesada. El texto afirma que existe evidencia sólida de que su consumo se relaciona con un aumento del riesgo de cáncer de colon y recto.

Para reducir ese riesgo, la recomendación es evitar las carnes procesadas y consumir menos de 12 onzas de carne roja no procesada por semana. Fraga además desaconsejó carnes enlatadas por su alto grado de procesamiento y su contenido habitual de grasa saturada.

Weiss también abordó el alcohol con una consigna breve: “Beba con moderación, si es que bebe”. Si se consume, la referencia del texto fija un máximo de una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres.

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