Tres niños siguen desaparecidos tras escapar de una casa de acogida estatal en Quito

Tres niños siguen desaparecidos tras escapar de una casa de acogida estatal en Quito

Los niños que aún continúan perdidos

La búsqueda de tres niños que permanecen desaparecidos tras salir de una casa de acogida administrada por el Estado mantiene en alerta a las autoridades ecuatorianas, pese a que cinco de los ocho menores reportados inicialmente como desaparecidos ya fueron localizados. El caso, registrado en Quito, derivó en una investigación para establecer cómo los niños lograron abandonar el centro de protección sin que el personal pudiera impedirlo y cuáles fueron las circunstancias que rodearon su ausencia.

Hasta el 29 de junio, la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado continuaban desplegando operativos para encontrar a Maykel Paúl Curay Vaca, de 12 años; Darianyelis Valeria Rosales, de 12 años; y Luis Eduardo Torres Ojito, de 10 años, cuyos paraderos seguían siendo desconocidos. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier información que pueda contribuir a su ubicación a través del ECU 911 o de la línea 1800 Delito.

La alerta por la desaparición fue difundida la noche del 27 de junio por la Fiscalía, que publicó las fotografías y datos de ocho menores de edad que habían desaparecido del sector de Conocoto, en el valle de Los Chillos, al suroriente de Quito. Los niños residían en la Casa Hogar María Campi de Yoder, un centro de acogimiento temporal destinado a menores cuyos derechos han sido vulnerados y que permanecen bajo medidas de protección del Estado.

De acuerdo con la versión entregada por el Ministerio del Interior, los menores abandonaron las instalaciones aprovechando un momento en que trabajadores realizaban labores de limpieza dentro del establecimiento. Esa circunstancia permitió que salieran del inmueble sin ser advertidos de inmediato, lo que activó los protocolos de búsqueda y la coordinación entre distintas instituciones estatales.

La desaparición movilizó a unidades especializadas de la Policía Nacional, que iniciaron la revisión de cámaras de videovigilancia, recorridos en distintos sectores de Quito y verificaciones de posibles lugares donde podrían encontrarse los menores. Las fichas de búsqueda también fueron difundidas ampliamente por la Fiscalía y compartidas por ciudadanos a través de redes sociales, en un intento por acelerar su localización.

Los resultados de las primeras diligencias permitieron ubicar a cinco de los ocho niños en menos de 24 horas. La Fiscalía confirmó primero el hallazgo de Dante Broncano Tenelema y posteriormente informó que también fueron encontrados Diego Isaak González Terán, Erick Hernán Gaglay Quimbiulco, Wiliam Mikele Basurto Gutiérrez y Keiver Daniel Valero Bastidas.

Aunque las autoridades no han revelado los sitios exactos donde fueron localizados todos los menores, sí trascendió que uno de ellos fue encontrado en la vivienda de un familiar fuera de Quito, mientras que los demás fueron ubicados en diferentes puntos de la capital. Ninguna institución ha informado que los niños presentaran lesiones o problemas de salud al momento de ser encontrados.

El Ministerio de Inclusión Económica y Social, responsable del sistema nacional de acogimiento, señaló que, tras conocerse la ausencia de los menores, se activaron los protocolos institucionales previstos para estos casos en coordinación con la Policía y la Fiscalía. La entidad explicó que las casas de acogida constituyen una medida de protección temporal para niños y adolescentes que han sido separados de sus familias por disposición de las autoridades competentes, mientras se resuelve su situación legal o familiar.

Las circunstancias en que ocurrió la salida de los ocho menores forman parte de una investigación que busca determinar si existieron fallas en los mecanismos de supervisión del centro o si hubo algún tipo de colaboración externa. Hasta el momento, las autoridades no han informado indicios de que los niños hayan sido víctimas de un delito durante el tiempo que permanecieron fuera del establecimiento ni han confirmado si abandonaron el lugar por decisión propia o bajo influencia de terceros.

En redes sociales, activistas a favor de la niñez han expresado su preocupación y han indicado que debe haber una investigación exhaustiva sobre los tratos que reciben los menores dentro de estos centros para determinar si existió algún tipo de mal trato.

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