Miles de iraníes exiliados se movilizaron por Europa para repudiar la represión del régimen: “Ya no sé cómo seguir adelante”

Miles de iraníes exiliados se movilizaron por Europa para repudiar la represión del régimen: “Ya no sé cómo seguir adelante”

Una mujer participa en una concentración de apoyo a las protestas nacionales en Irán, en la Colina Capitolina de Roma, Italia, 16 de enero de 2026. (REUTERS/Yara Nardi)

Miles de iraníes exiliados se movilizaron en distintas ciudades europeas para repudiar al régimen de la República Islámica, en medio de la represión de las protestas en Irán que ha dejado miles muertos y el bloqueo de internet y llamadas telefónicas que dificulta el contacto con familiares en el país.

En Berlín, la manifestante Anahita Safarnejad encabezó una marcha desde un camión abierto y arengó a los participantes: “¡No más dictadura en Irán, los mulás deben irse!”, un lema que fue repetido por cientos de personas. Safarnejad, de 34 años, vive en Alemania desde hace siete años y dijo que desde el inicio de las manifestaciones a fines de diciembre atraviesa una situación de tensión constante, siguiendo las noticias y videos sobre la represión.

La manifestante afirmó que no ha podido comunicarse con su hermano, quien también participa en las protestas en Irán, desde que se interrumpieron las comunicaciones. En la protesta del miércoles en Berlín, expresó su angustia entre lágrimas: “Estoy desesperada y ya no sé cómo seguir adelante”.

“No puedo desconectar. Tampoco puedo dejar de leer las noticias. Estoy esperando todo el tiempo a que haya internet para que mi familia me responda”, agregó.

La iraní Anahita Safarnejad, de 34 años, posa tras una manifestación de apoyo a las protestas masivas a escala nacional en Irán contra el gobierno, en Berlín, Alemania, el miércoles 14 de enero de 2026. (AP Photo/Ebrahim Noroozi)

En Alemania viven más de 300.000 iraníes, una de las comunidades exiliadas más grandes de Europa, en cifras similares a las de Francia y el Reino Unido. Muchos mantienen vínculos familiares con Irán, incluso tras décadas fuera del país.

En Berlín, el Café Hedayat, dirigido por Mehregan Maroufi, funciona como un lugar de encuentro para iraníes que buscan contención ante la situación en su país de origen.

Maroufi, de 44 años e hija del autor iraní Abbas Maroufi, dijo que para muchos resulta difícil hablar por la intensidad emocional del momento: “Para algunos, las emociones son todavía demasiado intensas y fuertes, por así decirlo, y es imposible hablar”.

Agregó que abrir el café algunas mañanas le resultó difícil por el impacto de las imágenes de violencia, pero destacó la importancia del espacio: “Pero al menos aquí puedes encontrar compatriotas. Puedes hablar un poco con ellos, y eso ayuda”.

Decenas de personas participan en una manifestación en apoyo de las protestas antigubernamentales en Irán, en Berlín, Alemania, el 14 de enero de 2026. (AP Foto/Ebrahim Noroozi)

Aunque en la diáspora existe un consenso amplio sobre la necesidad de terminar con la teocracia, las posturas sobre qué modelo político debería reemplazarla son diversas.

En Londres, Adeleh Tavakoli, de 62 años, participó en una protesta frente al Parlamento británico y expresó su apoyo al príncipe heredero iraní exiliado Reza Pahlavi, hijo del shah derrocado en 1979. Tavakoli afirmó: “Durante 47 años, nuestro país ha estado dominado por un régimen terrorista. Hemos sido la voz de Irán. Lo único que queremos es nuestra libertad y acabar con esta horrible dictadura”.

En Berlín, Maral Salmassi, presidenta y fundadora del centro de estudios Zera Institute, sostuvo que una monarquía constitucional podría ser una forma de reunificar a un país multiétnico. “Como iraní, como alguien que proviene de esta cultura y conoce su cultura e historia, solo puedo decir que hemos tenido reyes y reinas durante miles de años. Es nuestra cultura”, afirmó.

Manifestantes queman una foto del ayatolá Ali Khamenei frente a la embajada de Irán en Londres, el lunes 12 de enero de 2026. (Foto AP/Alastair Grant)

Salmassi añadió que, para unir a los distintos grupos, se necesitaría “una monarquía constitucional que represente simbólica y tradicionalmente nuestra identidad y reúna a todos… y luego un parlamento democrático y federal donde todos estén representados por igual”.

Sin embargo, otras voces rechazaron esa alternativa. Maryam Nejatipur, de 32 años, quien participó en la protesta en Berlín, advirtió sobre la concentración de poder: “No necesitamos a alguien como Khamenei otra vez. No necesitamos a una sola persona”.

Safarnejad también se distanció de las divisiones ideológicas y afirmó: “No soy de izquierdas, no soy liberal ni monárquica”. Y agregó: “He defendido los derechos de las mujeres, los derechos humanos y la libertad”.

(Con información de AP)

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