Una mesa para dos, velas encendidas y la carta del restaurante sobre la madera. Carlos Monti y Andrea Bisso cenaron juntos en un bistró porteño de marcos rojos y ambiente cálido, en lo que se convirtió en su primera salida pública tras los rumores de romance que venían circulando. La foto los muestra de espaldas, ajenos a cualquier registro, concentrados en la noche.
Monti aparece a la derecha del encuadre con un suéter color camel y el cabello canoso, el cuerpo levemente inclinado hacia adelante. A su izquierda, Bisso revisa la carta con atención, el cabello oscuro y lacio cayéndole sobre los hombros y la ropa enteramente en negro. Entre los dos, la mesa con copas, cubiertos enrollados en servilletas de tela y un pequeño recipiente con condimentos.
La escena no tiene nada de formal ni de posado. El lugar tiene estética de bistró, con sillas y marcos de ventana en rojo intenso, individuales verdes y velas que generan una luz baja y pareja. Desde los ventanales que dan a la calle se ve el reflejo de los árboles y el movimiento nocturno de la vereda, una postal de Buenos Aires de noche que enmarca el encuentro.
La salida se produjo después de que distintas versiones instalaron la posibilidad de un vínculo entre el periodista y Bisso. Tras varios meses de especulaciones y rumores, el conductor decidió hablar abiertamente sobre el vínculo, desmintiendo versiones del pasado y compartiendo detalles inéditos sobre el verdadero origen de la relación.

Alejado de los escándalos y ante la insistencia de versiones infundadas, Monti eligió la sinceridad. “Se dijeron muchas cosas que no se remitían a la realidad. Dijeron que nos veíamos a escondidas en Olivos, que yo había viajado y le traje un anillo de compromiso. Nada que ver”, lanzó el periodista en diálogo con Desayuno Americano, dejando atrás los rumores que lo acompañaron durante meses.
La pareja confirmó públicamente su relación después de meses de especulaciones. Monti, conocido por su bajo perfil, dio un paso al frente para aclarar el presente que comparte con su colega. “Ahora sí esto es verdad”, afirmó, reconociendo por primera vez la existencia del vínculo con Andrea Bisso.
En una entrevista televisiva, Monti repasó cómo inició esta historia. Todo comenzó con una invitación pendiente que fue postergándose en el tiempo. “Yo había dicho que la invitaba a tomar un café. Pasaron semanas, meses, hasta que dije: ‘Le debo un café’”, relató, dando cuenta de que el primer acercamiento fue casual y despojado de cualquier especulación externa.
La primera salida marcó un punto de inflexión. “Arreglamos y fuimos a tomar un café. Estuvimos una hora hablando de trabajo, de tus cosas, mis cosas, la familia. Y después dijimos de vernos más seguido. Un día cruzamos mensajes y fuimos a cenar”, detalló el conductor sobre los encuentros que fueron consolidando la relación.
Tras el fallecimiento de su esposa hace casi tres años, Monti había mantenido un perfil reservado respecto a su vida privada. El periodista explicó que esta nueva etapa llega después de un largo proceso personal, en el que priorizó la tranquilidad y el respeto por su propia intimidad.
La relación con Andrea Bisso surgió en un contexto de cercanía laboral, pero encontró su rumbo lejos de los rumores y con una base de compañerismo y diálogo. Ante la consulta sobre si fue difícil volver a abrirse a una relación, Monti prefirió mantener la prudencia: “Sí, pero vos te estás adelantando. Ya estás hablando de amor, de romance. Esto es una relación muy incipiente, que viene muy bien y que los dos estamos tratando de preservar porque viene muy bien”.Durante la entrevista, el conductor dejó en claro que ambos buscan mantener el vínculo alejado de la exposición innecesaria, priorizando la serenidad y el tiempo compartido. “Si no estuviera contento no estaría haciendo la nota. Ella también. Vamos despacio, vamos bien”, confesó, al tiempo que aclaró que todavía no hubo presentaciones familiares ni reuniones con amigos.

