El parisino que eligió la Argentina mostró su departamento de nueve m2 a dos cuadras de la Torre Eiffel: “Lo peor no es el tamaño”

El parisino que eligió la Argentina mostró su departamento de nueve m2 a dos cuadras de la Torre Eiffel: “Lo peor no es el tamaño”

Ladislas, que vive en la Argentina desde 2023, mostró en sus redes cómo era su vida en un departamento de nueve m2

Ladislas d’Herbigny, el joven parisino que se convirtió en fenómeno de las redes sociales por su amor declarado a la Argentina, mostró esta semana en su cuenta de Instagram el departamento donde transcurrió su vida de estudiante: una chambre de bonne de 9 metros cuadrados situada a solo dos cuadras de la Torre Eiffel, en el séptimo piso de un edificio. “Es muy común cuando sos estudiante en París vivir en un departamentito así”, explicó el francés, que también lo llama su “cuchitril”. Ya lleva casi tres años desde que sacó un pasaje de ida para la Argentina para quedarse definitivamente y sorprende con su pronunciación tan porteña y extenso vocabulario.

El video muestra un ambiente diminuto donde cada centímetro está aprovechado: una cama instalada junto al techo con un espacio tan reducido que no permite sentarse en ella, una cocina mínima, una ducha al lado y una mesita que ocupan la totalidad del ambiente. El inodoro no está dentro de la chambre, sino fuera y es compartido con los vecinos del piso.

“Lo peor no es el tamaño, sino que es un piso siete sin ascensor, así que trabajás las piernas”, describió d’Herbigny en el posteo, con el sentido del humor que lo caracteriza en sus redes. Adaptarse a un séptimo por escalera no fue sencillo, pero asegura que uno se termina acostumbrando. Recuerda las veces que, al bajar, se había olvidado de algo, como por ejemplo, de ponerse el reloj, y volvía a subir sin problemas, contó riéndose.

Por otra parte, al estar justo debajo de los techos metálicos, en verano hay que estar preparado para pasar calor y en invierno, lidiar con el frío. “En París es muy común vivir en un lugar así. Algunos están mejor mantenidos que otros. Hubo un momento en que había muchos departamentos alquilados por Airbnb y siempre había ruido, gente distinta, pero por suerte, no hay mucha gente viviendo y puedo tener el baño para mí solo”.

Las chambres de bonne — habitaciones de servicio— son una figura histórica del mercado inmobiliario parisino. Originalmente concebidas para el personal doméstico en los últimos pisos de los edificios haussmanianos, hoy funcionan como una de las pocas opciones accesibles para estudiantes en una ciudad donde el alquiler promedio supera los 2.100 euros mensuales, según datos del mercado de mayo de 2026. Una habitación de estas características en zonas céntricas de París ronda entre los 450 y 750 euros por mes, dependiendo del arrondissement.

D’Herbigny vivió en ese espacio desde los 17 hasta los 24 o 25 años. Esa chambre le quedó después de que su familia vendiera el primer piso que ocupaba en ese edificio y se mudara a otra ciudad. Decidieron conservar ese espacio, que acompañaba la vivienda, situado en un lugar estratégico.

Vivir en una de las ciudades más sofisticadas del mundo tiene su costo. El precio de alquiler de ese departamento, según contó, ronda los 500 euros mensuales, con un valor del metro cuadrado en la zona de entre 15.000 y 20.000 euros. “Cuando me mudé a vivir en Buenos Aires tenía ese departamento en alquiler y con esa suma me podía pagar el alquiler en Buenos Aires de algo mucho más grande. Así que acá es donde pasé toda mi adolescencia y acá es donde aprendí a tomar mate mirando videos en YouTube a distancia sin conocer Argentina”, detalló.

Empezó a mirar esos videos después de ver a los jugadores argentinos y uruguayos del PSG con el termo en la mano. Al principio el mate no le gustó demasiado, pero siguió practicando hasta convertirlo en un ritual diario. “Si no lo tomo, me siento cansado y siento que me hace falta”, dijo en una entrevista con Infobae en 2022.

La pequeñez del espacio no le impidió sacarle partido de sus encantos. “Lo que hacía en esa época para mis citas, me compré una escalera y me subía al techo con las chicas para tomar algo ahí arriba. Es medio peligroso. O sea, medio no, muy peligroso”, relató y agregó: “Mi viejo se enojó conmigo, pero la vista es una locura”.

Ladislas aprendió a tomar mate en París con ayuda de YouTube

El argentino que nació donde quiso

El recorrido de este joven parisino hacia la Argentina fue largo y no estuvo exento de obstáculos. En 2014, a los 16 años, viajó a Perú en un intercambio estudiantil y se enamoró de América del Sur. Durante la pandemia intentó ingresar al país para estudiar de forma presencial en la UCA, pero las restricciones sanitarias se lo impidieron. Pasó meses en Bolivia y en Paraguay esperando poder cruzar la frontera, hasta que finalmente llegó a Buenos Aires el 25 de diciembre de 2021.

Se quedó un año entero, vivió en Palermo Hollywood, consiguió trabajo en una empresa del microcentro y se tatuó el sello del pasaporte en el brazo. A fines de 2022 tuvo que regresar a Francia para completar los últimos nueve meses de su carrera de comercio internacional. Lo hizo, según relató a Infobae en diciembre de 2023, con la certeza de que era un paréntesis. “Me fui muy triste, llegué a Francia y extrañaba mucho, no quería hablar, no sonreía, porque quería volver cuanto antes”, confesó.

Ni bien terminó la carrera, compró un pasaje de ida a Buenos Aires sin retorno. Se instaló en el barrio de Colegiales y desde entonces acumula más de 580.000 seguidores en TikTok y más de 299.000 en Instagram, donde publica bajo el nombre @ladistino.

Feliz con la noticia, dijo que obtener la residencia argentina le “salvó la vida”. Ahora puede ser monotributista, tener una cuenta bancaria, facturar y resolver un montón de trámites que antes eran complicados. “Una vez que se cumplan los dos años puedo pedir la ciudadanía”, dice quien continúa fervientemente enamorado de la Argentina y su cultura y se encuentra en otra etapa de un vínculo en evolución. Para festejar con sus amigos se compró una parrilla: “Era lo que me faltaba para ser argentino”, expresó.

Actualmente, el francés se dedica principalmente a las redes sociales y debutó en televisión como conductor de un programa llamado “Código viaje” en Telefe, un proyecto que había soñado. Además, tiene una academia para enseñar francés y algo más que lo tiene entusiasmado: está importando cerveza que elabora su familia en Francia. “Me pone muy contento porque hace mucho tiempo que quería que esta cerveza llegue al país. La marca es Célestin y la cerveza se llama ”La dix» − se pronuncia Ladis− , que es mi apodo y significa la 10 en francés”.

Como buen argentino por adopción, alienta a la selección y tiene sus propias cábalas. Su filosofía se sintetiza en una frase que repite con frecuencia: “El argentino nace donde quiere”.

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