En su paso por Otro día perdido (Eltrece), Valeria Mazza contó con precisión cómo fue el episodio que durante años circuló como rumor en el mundo del espectáculo: el día que se negó a darle un beso a Antonio Banderas en el rodaje de un comercial, a pesar de los intentos del actor por convencerla. El conductor Mario Pergolini introdujo el tema con un dato concreto que ya tenía preparado, y la modelo no esquivó nada: confirmó la historia y sumó detalles que hasta entonces no habían trascendido con tanta claridad.
El comercial en cuestión fue grabado en Los Ángeles para el mercado italiano. Las imágenes del spot, que el propio programa proyectó durante la entrevista, muestran a Mazza y a Banderas en una escena de seducción que termina con la modelo esquivando el beso del actor. El texto del aviso estaba en italiano —“Attenti ai fili”, se escucha en el clip— y la producción había reunido a dos de las figuras más reconocidas del momento para protagonizarlo. Lo que nadie anticipó fue la negativa de la modelo al momento de rodar el cierre de la escena.

Mazza explicó que el problema tuvo origen antes de que las cámaras comenzaran a rodar. Según relató en el ciclo de Pergolini, el guion que ella había aceptado no incluía ningún beso en el desenlace. “A mí me cambiaron el guión. Cuando yo llegué a Los Ángeles, no estaba eso”, afirmó la modelo, visiblemente indignada aún al recordarlo. La modificación apareció durante el rodaje, sin previo aviso y sin su consentimiento, y fue en ese momento que Mazza se plantó.
La situación escaló cuando Banderas decidió ir a su camarín a intentar resolver el impasse en persona. El actor le transmitió el malestar del equipo de producción y le pidió que reconsiderara su postura: “Y es que me dicen que no me quieres dar un beso”, le comentó. La respuesta de Mazza fue directa: “Pues ¡que no!”, le dijo, según reprodujo ella misma en el programa. Banderas también había intentado argumentar que la escena quedaría mejor con el beso, pero la modelo no cedió.
En la entrevista, Mazza aclaró que su negativa no tuvo nada que ver con su vínculo con su marido, Alejandro Gravier. El motivo era personal y tenía que ver con sus propios límites frente a la cámara.

El resultado final del comercial quedó a la vista en las imágenes que el programa de Eltrece proyectó: la modelo esquiva el beso en el último instante, en una secuencia que, paradójicamente, terminó siendo recordada por el público. Pergolini y Agustín “Rada” Aristarán reaccionaron con sorpresa y risas al ver el momento en pantalla, mientras Mazza los acompañaba con comentarios desde el piso.
Lo que en su momento fue una tensión en el set terminó con un abrazo entre los dos protagonistas, y el tiempo hizo el resto. “Y bueno, y así terminó, como lo vieron. Somos grandes amigos. Somos muy amigos. Nos vemos todos los años en Marbella”, contó Mazza en el programa, y agregó que la anécdota ya forma parte del repertorio de recuerdos que comparte con su familia.
Pergolini también le preguntó por la reacción de Gravier ante una historia que, con los años, se convirtió en una de las más repetidas en entrevistas. “Es una anécdota vintage total y nos matamos de risa con mi familia también”, respondió Mazza, confirmando que el episodio perdió hace tiempo cualquier arista incómoda para quienes estuvieron involucrados.

