Exigen mecanismos de justicia internacional frente a la represión en Irán: “Es una espiral de sangre e impunidad”

Exigen mecanismos de justicia internacional frente a la represión en Irán: “Es una espiral de sangre e impunidad”

Cuerpos de víctimas de las protestas contra el régimen en Irán; Amnistía Internacional documentó escenas de morgues desbordadas tras la represión, identificando al menos 205 bolsas de cadáveres en una sola instalación forense cerca de Teherán. (EFE/HRANA)

Amnistía Internacional (AI) denunció el jueves una “masacre” de manifestantes en Irán cometida a una escala sin precedentes y advirtió que la comunidad internacional debe emprender acciones diplomáticas urgentes para frenar el derramamiento de sangre y poner fin a décadas de impunidad sistémica en la República Islámica.

En un exhaustivo informe basado en testimonios y videos verificados, la organización de derechos humanos afirmó que las fuerzas de seguridad iraníes han recurrido a ejecuciones extrajudiciales masivas desde el pasado 8 de enero, coincidiendo con un apagón casi total de internet diseñado para ocultar la magnitud de la represión.

Personas se reúnen frente al santuario Sabzqaba dañado en Dezful el 9 de enero de 2026; Amnistía Internacional denunció que las fuerzas de seguridad han utilizado edificios residenciales y mezquitas para disparar contra los manifestantes durante la actual ola de violencia. (IRIB vía WANA vía REUTERS)

“Esta espiral de derramamiento de sangre e impunidad debe terminar”, declaró Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional. “Incluso para el sombrío historial de las autoridades iraníes, la gravedad y la escala de los asesinatos desde el 8 de enero no tienen precedentes”.

Llamado a la justicia internacional

Manifestantes en una protesta antigubernamental en Teherán el 8 de enero de 2026, fecha que Amnistía Internacional identifica como el inicio de una escalada coordinada de fuerza letal que ha dejado más de 2.000 muertos. (UGC vía AP)

La organización instó a los Estados miembros de las Naciones Unidas a convocar sesiones especiales en el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos. AI solicita formalmente que el caso de Irán sea remitido a la Corte Penal Internacional (CPI) para investigar crímenes de derecho internacional.

Según el organismo, la falta de consecuencias por represiones pasadas ha “envalentonado” a Teherán. El informe destaca que, mientras la cifra oficial de muertos admitida por las autoridades asciende a 2.000, grupos de activistas en el exilio ya contabilizan al menos 2.615 fallecidos en la última semana.

Vehículos en llamas durante los disturbios en Isfahán el 9 de enero de 2026, jornada en la que Amnistía Internacional denunció una escalada nacional en el uso de fuerza letal y ejecuciones extrajudiciales para aplastar el levantamiento. (IRIB vía WANA vía Reuters).

Las autoridades han recurrido deliberadamente a matanzas masivas de manifestantes que exigen un cambio fundamental y una transición del sistema de la República Islámica a uno que respete los derechos humanos y la dignidad”, añadió Callamard.

Evidencias de una represión coordinada

Vehículos quemados tras disturbios en Teherán el 10 de enero de 2026; Amnistía Internacional denunció que para esa fecha la represión letal ya había provocado el hacinamiento de cadáveres en morgues de la periferia capitalina. (IRIB vía WANA vía REUTERS)

El análisis de AI, que abarca videos de 10 ciudades en provincias como Teherán, Alborz y Sistan y Baluchistán, revela un patrón coordinado de uso de fuerza letal. Las pruebas muestran a francotiradores apostados en tejados de edificios residenciales y mezquitas, disparando rifles y escopetas de perdigones directamente a la cabeza y el torso de manifestantes desarmados.

En la provincia de Teherán, las pruebas son especialmente gráficas. Amnistía analizó cinco videos grabados en una morgue improvisada en Kahrizak, donde se identificaron al menos 205 bolsas de cadáveres. Un monitor dentro de las instalaciones mostraba un contador numérico para que las familias identificaran a sus fallecidos; dicho contador llegó a marcar la cifra de 250.

Un testigo presencial describió escenas dantescas en el depósito de cadáveres de Kahrizak el pasado 9 de enero: “Llegaron a una sala de autopsias donde los cuerpos estaban apilados unos sobre otros… Había una habitación que estaba tan llena de cuerpos que la puerta ni siquiera se abría”.

El horror en las provincias

Enfrentamientos en Mashhad el 10 de enero de 2026; Amnistía Internacional recibió informes de personal médico en esta ciudad sobre el ingreso de 150 jóvenes fallecidos en una sola noche tras disparos directos de las fuerzas de seguridad desde posiciones elevadas. (UGC / AFP)

La represión no se limitó a la capital. En Mashhad, provincia de Razavi Khorasan, un trabajador médico relató a AI que, en una sola noche, 150 cuerpos de jóvenes manifestantes fueron trasladados desde un hospital hacia el cementerio de Behesht Reza. Según el testimonio, las autoridades enterraron a muchas víctimas antes de ser identificadas.

En Kermanshah, los manifestantes describieron la ciudad como una “zona de guerra”. Un herido relató: “Es un campo de balas. Los oficiales salieron de los callejones circundantes y empezaron a disparar. Me alcanzaron 20 perdigones metálicos… Las fuerzas de seguridad incluso dispararon contra las casas de las personas que daban refugio a los que huían”.

Un edificio envuelto en llamas tras disturbios en Karaj el 10 de enero de 2026; Amnistía Internacional denunció asesinatos masivos en la provincia de Alborz, donde personal médico reportó el ingreso de cientos de heridos a los hospitales locales. (IRIB vía WANA vía REUTERS)

Un periodista en Teherán envió un mensaje desesperado a la organización: “Digan al mundo que se están cometiendo crímenes indecibles en Irán… Digan al mundo que, si no hacen nada, las autoridades convertirán el país en un cementerio”.

El desafío diplomático y el aislamiento

El informe de Amnistía se publica en un momento de extrema tensión. Irán cerró su espacio aéreo durante varias horas la madrugada del jueves sin dar explicaciones, una medida que ha tomado anteriormente durante enfrentamientos militares. Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos ha comenzado a movilizar personal en sus bases en la región y el presidente Donald Trump sugirió que su administración “actuaría en consecuencia” ante la letal represión.

Por su parte, el ministro de Justicia iraní, Amin Hossein Rahimi, calificó a los manifestantes de “criminales” y “terroristas”, advirtiendo que cualquiera que haya participado en las concentraciones desde el 8 de enero será procesado.

Amnesty International reiteró que el apagón de internet ha dificultado la documentación de los abusos, pero advirtió que la evidencia recopilada es suficiente para exigir procesos penales bajo el principio de jurisdicción universal.

“La comunidad internacional debe emprender acciones diplomáticas urgentes para proteger a los manifestantes de nuevas masacres y enfrentar la impunidad que impulsa la política estatal de derramamiento de sangre”, concluyó Callamard.

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