
Como siempre, Mar del Plata se tranforma en el principal polo veraniego por estos días. Y como ya es habitual, Mirtha Legrand y Juana Viale animan la temporada desde sus respectivas mesazas. La consigna es apostar a mesas de alto perfil y figuras que marcan el pulso del verano y del espectáculo argentino.
Con el regreso de sus ciclos históricos, ambas conductoras eligen abrir el año rodeadas de referentes de la música y el teatro, en sintonía con la vibrante cartelera marplatense.
Al aire el sábado 17 de enero a las 21.30 en El Trece, la mesa de Mirtha reunirá a Fátima Florez y Marcelo Polino, dos figuras de “Fátima Universal”, junto a Ana Maria Picchio, Damián de Santo y Julieta Ortega, quien integra la última versión de “Sex” en la Costa Atlántica. Mirtha Legrand, que se prepara para cumplir 99 años el 23 de febrero, mantiene su presencia en los principales espectáculos locales y su programa continúa sumando temporadas en pantalla.

Por su parte, Juana recibirá el domingo 18 de enero desde las 13.45, Juana recibirá a Ezequiel Iván Cwirkaluk -para todos El Polaco-, Diego Ramos, Vanina Escudero, Rodolfo Samsó -para todos Alakrán– y Bernardita Siutti, conocida como “Mami albañil”.

En el primer programa del año, emitido este sábado 10 de enero, La Chiqui reunió a cuatro invitados de lujo cuya trayectoria marcó la música popular argentina y latinoamericana. Lucía Galán y Joaquín Galán, el dúo Pimpinela, llevan más de cuatro décadas revolucionando la música romántica con su inconfundible estilo teatral y sus letras sobre el amor, el desamor y la familia.
“Lo que quiero decir es que no todos tuvimos una infancia fácil, y de eso también se atraviesa y se sale”, comentó Lucía Galán, destacando las dificultades que enfrentaron en su camino hacia el éxito.
Además, dio un mensaje de esperanza a los más jóvenes: “Para aquellos que creen que no tienen posibilidades, que están decepcionados o que no tienen futuro, quiero decirles que, con trabajo, deseo y constancia, se puede llegar a lo que uno quiera en la vida”.

Junto a ellos estuvieron Soledad y Natalia Pastorutti. Soledad, conocida como “La Sole”, irrumpió en la escena nacional con apenas 15 años tras su debut en Cosquín, y desde entonces se consolidó como una de las voces más potentes y queridas del país. Con más de una docena de álbumes editados, la artista supo reinventarse, colaborando con músicos de otros géneros, actuando y ganando múltiples premios Gardel y Latin Grammy. Natalia, además de acompañarla en el escenario, desarrolló una carrera personal como compositora, cantante y productora, acercando el folklore a nuevas generaciones y sumando su voz y su perspectiva a la tradición familiar.
Sin rodeos, la diva de la televisión les preguntó sobre el rumor de que en algún momento estuvieron separadas. Sin embargo, las hermanas contaron detalles de su relación personal y profesional, revelando la cercanía que las une a pesar de las diferencias.

“Nos peleábamos mucho cuando éramos chicas, sí. Pero ella ganaba siempre”, comentó Soledad refiriéndose a las travesuras de su niñez.
Recordaron también cómo, debido a que ambas usaban guardapolvos blancos, la pequeña confusión de ropa era habitual: “Yo lo agarraba detrás de la puerta y me ponía cualquiera. Y ella me decía, ese es el mío”, comentaron, dando a entender que nunca se pelearon como artistas.
Cuando Mirtha le preguntó directamente a Natalia si se había peleado y por eso había dejado de cantar con su hermana Sole, respondió con tranquilidad: “No, no, siempre la acompañé”.
A pesar de haberse alejado por un tiempo de los escenarios, destacó lo gratificante que fue recorrer el país y descubrir nuevos lugares. “Fue hermoso todo lo que vivimos, esos 30 años de recorrer el país”, comentó.
Luego, con el apoyo de su hermana, dio el paso hacia su carrera solista, un desafío que enfrenta con entusiasmo. “Cantan muy bien las dos”, concluyó Mirtha, reafirmando el éxito de su trayectoria compartida.

