Cómo el yoga puede ser un aliado para los supervivientes de cáncer que buscan alivio sin fármacos

Cómo el yoga puede ser un aliado para los supervivientes de cáncer que buscan alivio sin fármacos

Un estudio estadounidense revela que la práctica regular de hatha yoga y yoga restaurativo disminuye los niveles de ansiedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigadores estadounidenses difundieron los resultados del primer ensayo clínico a gran escala que demuestra la eficacia del yoga para reducir diferentes trastornos de salud en la vida cotidiana de supervivientes de cáncer.

El estudio, presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, en Chicago, incluyó a 410 personas que habían superado distintos tipos de cáncer. Los resultados indican que la actividad ayuda a reducir la ansiedad, el insomnio y la fatiga para quienes experimentan efectos adversos luego de los tratamientos médicos oncológicos.

Según el periódico británico The Guardian, por primera vez, una investigación de estas características logró medir de manera sistemática el impacto de la práctica de yoga en la salud mental y física de quienes atravesaron un diagnóstico oncológico. Los organizadores destacaron los hallazgos para un grupo de pacientes que a menudo encuentra dificultades para acceder a alternativas no farmacológicas.

El impacto del cáncer en la vida cotidiana

El programa Yoga para Supervivientes de Cáncer, con clases semanales, mostró una notable reducción en los síntomas psicológicos y físicos entre pacientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

A nivel mundial, cientos de millones de personas conviven con el diagnóstico de cáncer. Los avances médicos permitieron que la cantidad de supervivientes aumente, pero los efectos secundarios físicos y mentales suelen persistir una vez finalizados los tratamientos.

De acuerdo con información del diario británico, hasta el 95% de los supervivientes experimenta insomnio o trastornos del sueño en algún momento durante o después de su recuperación. Más de la mitad afronta ansiedad, fatiga o alteraciones del estado de ánimo de manera crónica.

Estas secuelas afectan la calidad de vida y generan una demanda creciente de soluciones para estos síntomas. El estudio presentado en Chicago buscó responder a esa necesidad y ofrecer una alternativa a los tratamientos farmacológicos tradicionales, que no siempre logran aliviar el conjunto de síntomas psicológicos y físicos.

El diseño del estudio y la intervención aplicada

Investigadores en Estados Unidos lograron medir que técnicas suaves de hatha yoga ayudan a reducir de forma significativa la fatiga y el malestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ensayo que reclutó a más de 400 supervivientes de cáncer en Estados Unidos, con una edad promedio de 54 años, demostró que tres de cada cuatro personas participantes tenían antecedentes de cáncer de mama, uno de los tipos más frecuentes a nivel global. Ninguna había practicado yoga en los tres meses previos y el cáncer no se había diseminado.

El grupo total se dividió en dos partes. Por un lado, 204 personas recibieron la atención médica estándar, que abarca terapia de mantenimiento, visitas periódicas y control de efectos secundarios. Por otro, 206 personas participaron en el programa Yoga para Supervivientes de Cáncer (YOCAS).

El programa consistió en dos clases semanales de 75 minutos, dirigidas por instructores especializados, junto con al menos 30 minutos de práctica en casa cada semana. El plan incluyó 18 posturas suaves de hatha yoga y yoga restaurativo, ejercicios de respiración y técnicas de atención plena. Las rutinas priorizaron movimientos lentos, posturas estáticas y el uso de accesorios para facilitar la adaptación de cada participante.

Resultados principales del ensayo

Según The Guardian, el estado de ánimo, la ansiedad, la fatiga y el insomnio se evaluaron mediante cuestionarios validados. Los participantes que practicaron la actividad informaron una reducción en la alteración general del ánimo respecto al grupo que solo recibió la atención estándar.

Una investigación aleatorizada con 410 supervivientes comprobó que un programa estructurado de yoga suave redujo la ansiedad, el insomnio y la fatiga (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ensayo determinó que el yoga tuvo un efecto de moderado a grande en la alteración del ánimo, uno de pequeño a mediano en la ansiedad y de mediano a grande en la fatiga. “No existe un tratamiento conductual de referencia para los supervivientes que aborde de manera integral los trastornos del estado de ánimo, la ansiedad, la fatiga y el insomnio”, explicó la investigadora médica estadounidense Yuri Choi, autora principal del estudio, de la universidad estadounidense de Rochester.

Las mediciones objetivas y subjetivas realizadas durante el estudio permitieron identificar mejoras en varios aspectos físicos y emocionales: quienes incorporaron el yoga a su rutina experimentaron mejoras en varios aspectos físicos y emocionales, sin necesidad de sumar medicamentos adicionales.

El yoga como opción complementaria

Hasta este ensayo, ningún tratamiento conductual había mostrado resultados para controlar síntomas emocionales y físicos en población oncológica. El programa YOCAS ofrece técnicas, lo que facilita su integración en la atención médica habitual.

Los investigadores planean continuar el seguimiento para analizar la duración de los beneficios del yoga y su impacto en otros tipos de cáncer.

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