(Enviado especial a Arabia Saudita) La población del Rally Dakar es una aldea nómade que se mueve por diversos campamentos (o vivac) a lo largo de tres semanas. Durante el periodo de carrera, en la presente edición son ocho campamentos y en cada uno de ellos se debe alimentar a unas 3.000 personas, entre ellos la mayoría de los propios competidores. Para ello es necesaria una logística especial que arranca dos meses después de terminada la carrera, de cara a la venidera edición. Infobae se metió en la cocina -literal- de la carrera más dura del mundo para conocer los detalles de cómo en el medio del desierto en Arabia Saudita.
El Rally Dakar es una aventura que va más allá de los propios competidores. Todas las personas que están involucradas al evento, sea integrantes de equipos, organización, médicos, personal local que se encarga de la maestranza y los periodistas no se alojan en hoteles. Salvo los pilotos y los navegantes que descansan en sus casas rodantes (o motorhomes), el resto duerme en carpas y todos están expuestos a cualquier condición climática. En este período del año es invierno en Medio Oriente. En el norte del país saudita el frío se siente durante la tarde y noche, pero en los mediodías acompaña el sol. A medida que la caravana dakariana va hacia el sur el clima mejora, como está pasando en esta segunda semana de carrera.
En cada mudanza de campamento, al llegar al nuevo destino, los sectores están listos para funcionar con un centro médico, la sala de prensa y el comedor. La alimentación es clave y por eso hay un servicio montado que trabaja a la perfección e Infobae habló con el responsable del catering, Adnan Alamoudi, para conocer los detalles de cómo se logra servir tres comidas diarias en campamentos. “Estamos trabajando la proyección con ASO (empresa que organiza el Rally Dakar). En total, durante los 23 días completos, se sirven entre 150.000 a 160.000 comidas. Tenemos casi unas 2.800 personas con tres comidas al día. Así que se puede decir que en total son alrededor de 6.000 personas a las que se cuenta para poder alimentar”, explica.
Salvo los pilotos, navegantes e integrantes de los equipos oficiales que tienen su propio catering, el resto se acerca al comedor a diario donde se sirven tres comidas diarias: desayuno, almuerzo y cena. En el primero suelen servirse fiambres, quesos, frutas, galletitas dulces, yogur, yogur para beber, brownies, croissants, jugos (naranja, manzana, durazno y multifrutas), huevos revueltos, huevos duros, pan lactal y de salvado, pan árabe y salchichas. También están disponibles gaseosas y agua mineral. A los costados del comedor están las máquinas para poder servirse café o agua caliente para el que prefiera un té. En los almuerzos y en las cenas hay carnes vacunas, pollo, salmón, arroz, papas y otras guarniciones en las que se mezclan verduras calientes. En ocasiones, como una suerte de entrada hay pizzetas o quesos para untar. De postre pueden haber frutas y algunos bizcochuelos cortados en cuadrados. Al mediodía se agregaron hamburguesas en sándwiches, panchos, pizzas y papas fritas. Y por la noche se distinguen las sopas que son exquisitas (de lo mejor del catering). Los comensales pueden servirse solo una vez por turno y el acceso se hace mediante un chip que se entrega en las acreditaciones. Lo que sí es libre son las pastas, que se sirven durante las 24 horas, todos los días, y si bien están destinadas a los competidores, cualquiera puede acceder a ellas. Para los periodistas y fotógrafos, en la sala de prensa hay una máquina de café, agua mineral y ocasionalmente alguna bebida energizante.
Adnan amplía el panorama y cuenta que “desde este año trabajamos con porcentajes diferentes. Así que tenemos un 60 por ciento de la comida que viene desde afuera y un 40 por ciento que se guarda en freezer en los campamentos. Para esta edición también incorporamos en el almuerzo pizzas, perritos calientes (panchos) y hamburguesas. Para la cena, siempre tenemos una barbacoa diaria que consiste en filetes, brisket (corte de carne magra) y pollo”.
La comida que se produce afuera “se lleva a los campamentos se transporta en seis camiones todos los días”. Además, detalla que “para el personal total, tenemos dos equipos: uno con 160 personas, que se ocupa de que la comida se sirva y la bebida esté en condiciones. Tenemos otro de alrededor de 180, para preparar la comida que está guardada en freezers, los cocineros y la gente de limpieza”.

Sobre cómo hacen para servir pasta libre las 24 horas del día, sostiene que “trabajamos en dos turnos para la pasta porque recibimos la petición de que todos los competidores, especialmente los mecánicos y los motociclistas, necesitan grandes cantidades de carbohidratos. En el desayuno nos enfocamos también en las proteínas, pero para ellos no es suficiente. Así que decidimos ofrecerles una porción adicional de pasta, un carbohidrato extra, para que eso les ayude a ir al desierto por 500/600 kilómetros”.
En tanto que en la parte trasera del comedor hay cuatro trailers: uno con comida congelada, otro para para cocinar esos alimentos y dos para preparar la que llega desde afuera. También se advierte en un ambiente grande las cajas de agua mineral y gaseosas.
Todo el trabajo se repite en cada campamento y apunta que “seguimos una rotación de menús de siete días. Así que cada semana hay un tipo de menú diferente. La gente no se aburre de la comida. Lo mismo para la pasta, que cambiamos cada dos o tres días al igual que las salsas”.

Revela que la logística para armar el catering arranca “dos meses después de que se termina la carrera. Empezamos con los informes post evento. Hacemos el análisis de las lecciones aprendidas, recomendaciones para el próximo año, y luego comenzamos de nuevo. Digamos que vemos todos los comentarios de los competidores y de la organización. Hacemos nuestro informe interno y volvemos a planificar basándonos en nuestros comentarios, en los comentarios de la organización, en los comentarios y observaciones de los competidores, para ver en qué podemos mejorar para el próximo año”. Por último, del personal a cargo indica que “el 95 por ciento de la gente que trabaja son sauditas y queremos incorporar más gente de nuestro país”. La charla con Adnan se terminó ya que debió volver a coordinar las tareas para uno de los almuerzos.
Para el cierre, como dato de color, el comedor también tiene la particularidad de que se puede compartir una mesa con los propios pilotos y algunos de sus familiares (suelen ser sus padres) en especial en las cenas, en un marco distendido contando cómo fue la jornada. Todo eso forma parte de la cocina del Rally Dakar que demanda una enorme logística.
LA COCINA DEL RALLY DAKAR





