
La Ciudad de Buenos Aires fue sede del XXVI Congreso de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), un encuentro de tres días en el Centro de Convenciones, que reunió a especialistas locales e internacionales para hablar de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades infecciosas, con foco en desafíos que van desde la resistencia antimicrobiana y la caída de coberturas de vacunación hasta la incorporación de inteligencia artificial en la práctica clínica.
El encuentro que convocó a casi 5.000 participantes, concebido bajo el lema “Innovar para cuidar”, incluyó simposios, conferencias, mesas redondas, debates, sesiones de casos clínicos y presentaciones de investigaciones nacionales e internacionales.
Uno de los núcleos del congreso fue la vacunación. En la conferencia de este sábado se debatió sobre “Bajas Coberturas de Vacunación en la Era Post-Pandemia: reconstruir la confianza y la inmunidad colectiva”.

El panel -conformado por los doctores Daniel Stecher, Susana Devoto, Silvia Elena González Ayala, Analía Urueña y la licenciada Daniela Blanco, directora editorial de Infobae– subrayó la importancia de retomar las coberturas tras la pandemia ante el resurgimiento de amenazas como el sarampión y el COVID-19.
Los expertos analizaron las consecuencias sanitarias de las bajas coberturas de vacunas para enfermedades clave (como la hepatitis A, sarampión, COVID-19), identificaron las razones subyacentes a la reticencia y la pérdida de confianza, y propusieron estrategias efectivas de vacunación, comunicación y acción a nivel nacional y regional.
El impacto sanitario de la disminución de la vacunación
Los coordinadores del evento fueron los doctores Stecher y Devoto, ambos especialistas en infectología y miembros de comisiones de vacunas. El encuentro inició con un resumen general de Stecher, sobre la evolución de la vacunación en el mundo.

El médico destacó a Edward Jenner, quien desarrolló la primera vacuna contra la viruela aplicando el método científico, lo que dio origen a la vacunación moderna. Luego, mencionó a Francisco Xavier Balmis, quien llevó la vacuna a América en 1803, organizando una estrategia de inmunización que anticipó el “Programa Ampliado de Inmunización”. Décadas después, recordó, Ciro de Cuadros impulsó la expansión de los programas de vacunación y participó en la erradicación de la viruela a nivel mundial.
Luego, fue el turno de la primera disertante: la doctora Silvia González Ayala, profesora e infectóloga especializada en perinatología de la Facultad Ciencias de la Salud, Universidad Católica de La Plata. El tema principal que abordó fue la inmunidad en declive y el impacto sanitario debido a la disminución en las coberturas de vacunación clave, como sarampión, COVID-19 y otras.
La experta afirmó que las vacunas representan uno de los mayores avances del siglo XX. “Desde el Programa Ampliado de Inmunizaciones, iniciado en los años 70 con seis vacunas, se salvaron 154 millones de vidas, 101 millones de ellas en menores de un año. Las acciones sostenidas de vacunación han permitido la erradicación de la viruela, la eliminación de la poliomielitis, del tétanos neonatal, de la rubéola y el síndrome de rubéola congénita“, subrayó.
Explicó que desde los tiempos de Edward Jenner existió oposición por motivos religiosos y otros factores, que han cambiado con el tiempo. En la actualidad -apuntó- el desconocimiento del riesgo de las enfermedades prevenibles afecta la percepción de la importancia de la vacunación, especialmente en padres jóvenes que no vivieron epidemias previas.

“Los padres que están entre los 20 y 40 años no tienen el recuerdo de las epidemias que asolaron Argentina de distintas enfermedades, desde los ’60 hasta finales de los ’90. A la par, el manejo de las vacunas para la prevención del COVID-19 en nuestro país también generó desconfianza e incertidumbre. Y el resultado es la situación que enfrentamos de disminución de las coberturas vacunales“, advirtió.
En cuanto a las coberturas de sarampión en 2024, la doctora dijo que fueron del 65% para la primera dosis y 47% para la segunda, lejos del 80% necesario. Esto generó acumulación de susceptibles y un brote en 2025, con 35 casos confirmados, principalmente en menores de cuatro años no vacunados.
Además, afirmó que el riesgo de reintroducción de sarampión es alto, especialmente por los viajes internacionales y eventos como el Mundial de Fútbol 2026 en sedes con epidemias activas. “Los distintos partidos en Canadá, Estados Unidos y México se realizan en estados que tienen epidemia en curso“, alertó.
Frente a SARS-CoV-2, influenza y virus sincitial respiratorio, la vigilancia epidemiológica muestra un avance de influenza A (H3N2) y una epidemia adelantada, agravada por la falta de dosis suficientes para la campaña antigripal.

En ese sentido, González Ayala indicó que el SARS-CoV-2 sigue circulando durante todo el año y que las coberturas de vacunación para embarazadas, clave contra el sincitial respiratorio, están entre el 60 y 70%. Por otra parte, en 2025, la tos convulsa causó 11 muertes en menores de dos años y tres más en 2026, con baja cobertura de vacuna materna y del personal de salud. La hepatitis A mantiene coberturas del 70 al 80%, pero surgieron focos en 2026, incluso en menores de 24 años. La vacuna se incorporó para nacidos desde 2004, explicó.
En cuanto a la fiebre amarilla, la segunda dosis en adolescentes tiene apenas 30% de cobertura, lo que representa un riesgo ante brotes en zonas limítrofes como Bolivia.
La experta resaltó que existe una pérdida de liderazgo en todos los niveles del sistema de inmunizaciones: falta acompañamiento, capacitación presencial y actualización continua del personal de salud.

“Tenemos la necesidad de un empoderamiento del derecho a la salud y el acceso a la vacunación. El derecho a la salud es un derecho constitucional que tenemos que ejercer. Buena parte de la responsabilidad de lo que está pasando con las coberturas es de los miembros del equipo de salud. Necesitamos la actualización y la diseminación del conocimiento en los miembros del equipo de salud“, enfatizó.
En ese aspecto, destacó que todas las vacunas son obligatorias y gratuitas, según la ley 27.491, y la importancia de las universidades y sociedades científicas para formar profesionales que defiendan la vacunación en todas las etapas de la vida. “Hay que trabajar mucho, pero la herramienta es la educación”, concluyó.
La cobertura vacunal en la región de las Américas
A su turno, la doctora Analía Urueña, médica infectóloga, señaló que a pesar de ser una intervención sanitaria muy efectiva, las metas de vacunación no se han logrado alcanzar y la cobertura se ha estancado desde antes de la pandemia del COVID-19. La pandemia agravó esta tendencia, con una caída significativa en las coberturas vacunales durante 2020 y 2021.

A pesar de algunos intentos de recuperación, para 2024 aún no se llegaba a los niveles previos a la pandemia. El análisis mostró fuertes desigualdades entre países y dentro de ellos, con países como Bolivia con bajas coberturas y otros como Cuba con altas. Argentina se posiciona entre los países con mayores desafíos, ocupando el séptimo lugar en número de niños sin ninguna dosis, según datos del Observatoriopai.
“En 2024, 14,3 millones de niños en el mundo no recibieron la primera dosis de DTP1, y en la región de las Américas, 1,5 millones de niños tienen dosis cero“, afirmó la experta. El 87% de los niños con dosis cero proviene de diez países. Más del 50% de la población insuficientemente vacunada proviene de México Brasil, Venezuela y Argentina.
Y completó: “Las caídas de cobertura en la región bajaron desde antes del 2019 y si bien podemos decir que la región de las Américas fue líder en la cobertura de vacunación durante muchísimos años, hoy nos encontramos en el cuarto puesto de las seis regiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo cual es realmente muy preocupante y triste para una región que supo liderar esta cobertura».

En coincidencia con la doctora González Ayala, alertó sobre el sarampión en el Mundial: “Esto parece una ‘crónica de un nuevo brote anunciado’. Es muy probable que en unos meses empecemos a tener nuevamente casos de sarampión aquí y en el resto de la región, vinculado a este evento masivo que va a ser el Mundial».
La cobertura de la primera dosis de la vacuna triple viral en la región es del 88%, pero en algunos países baja del 60%. La segunda dosis está más abajo aún. Existen más de tres millones de niños insuficientemente vacunados contra el sarampión en la región. En contraste, sobresalió la vacunación contra el VPH por sus avances: 33 de 35 países han incluido la vacuna y el 70% de las niñas menores de 15 años están protegidas. Más del 75% de los países ya vacunan con esquema de dosis única para VPH, lo que generó un aumento promedio del 5% en la cobertura.
La experta señaló que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) propuso un plan de acción regional de inmunización al 2030, con el objetivo de revitalizar la inmunización como bien público. El plan fue elaborado en colaboración con 39 países y territorios y establece líneas estratégicas: gobernanza y financiamiento, cobertura y vigilancia, integración con la atención primaria, comunicación y generación de evidencia científica.
Según la doctora, el desafío es pasar de la recuperación postpandemia hacia una sostenibilidad y progreso en la inmunización: no simplemente volver a niveles previos, sino mejorar aún más, adaptándose a las realidades de cada país y contexto.
COVID-19, desinformación y pérdida de confianza en las vacunas
La siguiente exposición estuvo a cargo de Daniela Blanco -licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), Directora Editorial en Infobae y miembro del consejo asesor de WINN (Women in the News Network) la red de periodistas mujeres de Hispanoamérica- quien desarrolló la importancia de la comunicación en salud, y se focalizó en la vacunación y el impacto negativo de la desinformación y el escepticismo hacia las vacunas.

Destacó la desaceleración alarmante en las tasas de vacunación a pesar de los avances científicos y llamó a un esfuerzo colectivo para contrarrestar esta tendencia.
Mencionó también un cambio de narrativas, con los llamados “antivacunas”. “Antes, los teníamos ‘abajo del colchón’, ahora los sacamos a la luz, los reconocemos y los confrontamos. Esto implica que la narrativa provacuna también aumente y que demos una batalla pública», afirmó.
En cuanto a la vacunación, resaltó: “A mí me gustaría que el médico fuera ‘tirano’ en el consultorio. Hay que recomponer una conversación vigorosa. Si una persona tiene dudas sobre las vacunas, siempre es preferible que las salde en el consultorio médico y no cuando espera los chicos a la salida del colegio».
Aunque reconoce el avance que han tenido los periodistas especializados en salud, logrando espacios privilegiados para influir en la agenda pública, Blanco identificó los desafíos actuales: la sobreinformación, la presencia de intrusismo médico que difunde información errónea en especial en redes sociales, y el déficit de atención de la audiencia.

Por otra parte, explicó el concepto del “algoritmo de Irigoyen”, que describe cómo las redes sociales favorecen un confort informativo y un sesgo de confirmación que polariza a la sociedad. Este fenómeno dificulta el diálogo entre posiciones opuestas y resalta la importancia de enfrentar a quienes tienen creencias antivacunas para evitar la caída en las tasas de vacunación.
Finalmente, Blanco mencionó la llegada del intrusismo médico y la velocidad con la que se produce información hoy en día, que obliga a periodistas y profesionales de salud a realizar una “minería informativa” para confrontar y verificar datos.
Señaló como antídoto fundamental detectar y combatir las fake news, promoviendo una comunicación en salud clara, veraz y rigurosa para enfrentar la narrativa antivacunas y la desinformación de manera efectiva.

Por último, Blanco recalcó que se perdieron algunos organismos de contralor: el club, la escuela, los empleos. “Existe una capilaridad social que puede promover la vacunación a lo largo de la vida. Las empresas son un ámbito relevante para facilitar el acceso a la vacuna, al igual que los clubes, donde participan chicos, jóvenes y adultos. Instalar la vacunación en estos espacios, y especialmente en las escuelas, resulta fundamental. No se trata de imponerlo de manera obligatoria, ya que en el contexto actual crecen los discursos antisistema y lo mandatorio puede generar rechazo. Considero valioso impulsar esa capilaridad social», concluyó.
Para terminar, el doctor Stetcher resumió: “La situación de bajas coberturas de vacunas nos pone en riesgo de reintroducción de enfermedades inmunoprevenibles y hay tres componentes cruciales que necesitamos trabajar: que la población entienda la importancia de la vacuna, que el personal de la salud la promueva y que el Estado se haga cargo de una política de vacunación y distribución de insumos».

