
Un buque de carga con bandera de Gambia quedó inmovilizado en el golfo de Omán después de que fuerzas estadounidenses dispararon un misil contra su sala de máquinas. El M/V Lian Star navegaba hacia un puerto iraní y no acató más de 20 advertencias emitidas por la tripulación estadounidense.
El carguero avanzaba en aguas internacionales cuando las fuerzas estadounidenses, a cargo de vigilar el cumplimiento del bloqueo naval sobre los puertos de Irán, desplegaron una aeronave que inutilizó la nave con un proyectil Hellfire. El Lian Star perdió su capacidad de maniobra y detuvo su ruta hacia el destino original, sin que se reportaran heridos entre los marinos a bordo.
El comando militar responsable del operativo sostuvo que la tripulación del buque desoyó todos los mensajes enviados por radio y que la intervención ocurrió después de agotar los canales de comunicación. Según esa versión, el disparo se ajustó a las reglas de enfrentamiento adoptadas para impedir cualquier intento de ruptura del cerco naval impuesto por Estados Unidos.
La acción sobre el Lian Star integró una serie de medidas ordenadas desde el inicio del bloqueo para cortar el abastecimiento y el comercio marítimo con los puertos iraníes. En ese período, las fuerzas estadounidenses ya inutilizaron cinco embarcaciones y redirigieron más de un centenar en el marco de la vigilancia sobre la región.
El Lian Star se convirtió en el último objetivo desde que comenzó la implementación del bloqueo. Desde mediados de abril, la vigilancia se intensificó y cualquier embarcación considerada sospechosa recibe advertencias antes de una acción directa, de acuerdo con los responsables del operativo.
La situación se desarrolla mientras se mantiene vigente el alto el fuego entre Washington y Teherán, en un escenario donde la vigilancia naval y aérea continuó con operativos puntuales ante posibles violaciones de la restricción marítima.
El contexto regional se tensó desde que Irán endureció las restricciones sobre el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde transitaba una quinta parte del petróleo y gas comercializado a nivel mundial antes del conflicto.

El régimen iraní declaró que posee el control total del estrecho y advirtió que las embarcaciones comerciales y petroleras solo podrán cruzar si respetan los corredores designados y obtienen autorización expresa de la armada iraní.
Las autoridades iraníes publicaron recientemente un mapa que delimita su jurisdicción sobre el paso marítimo y establecieron nuevas normas para el tráfico en la zona. Además, anunciaron medidas para proteger el medio ambiente y regular el tránsito, aunque descartaron el cobro de peajes y establecieron el pago de servicios de navegación.
Irán advirtió que cualquier intento de injerencia militar en el estrecho recibirá una respuesta inmediata y catalogó a las fuerzas extranjeras que intervengan en la gestión del tránsito como objetivos militares.
(Con información de AFP)

