“La verdad que estamos felices. No tenés idea cómo estamos”, fue lo primero que dijo Pablito Castillo apenas comienza la charla con Teleshow, todavía envuelto en la vorágine de los ensayos previos al estreno de La Risa Que Me Parió en Villa Carlos Paz. El comediante comenzó su carrera años atrás en las redes sociales, su éxito fue tal que poco a poco logró conseguir una base de seguidores fieles y que están pendientes a su contenido.
Por eso, Castillo decidió iniciar el verano 2026 con una apuesta en su carrera: su primera obra de teatro, y para hacerlo eligió nada más ni nada menos que la ciudad cordobesa, que todos los veranos se convierte en una meca de teatro y de arte. Días antes de su tan esperado estreno, Pablito habló con este medio y contó como fue el proceso, lo que siente y las expectativas que tiene para su primera temporada teatral de verano.
—Vos arrancaste haciendo videos en Facebook con tu mamá y ahora tenés una obra en Carlos Paz. ¿Cómo te sentís con eso?
—Me siento muy bien. Siento que llegué a lo que soñaba. Haciendo contenidos en redes, el paso lógico para mí, después de lo que hago de humor y comedia, era una obra de teatro o apuntar a una serie. Uno sueña con una película, sería tocar el cielo con las manos. Siempre perseguí esto. Lo mío siempre fue en plataformas, en aplicaciones, pero hoy pasar todo eso al teatro es otro mundo y estoy muy feliz y contento. Quiero que mi mamá llegue el día del estreno y me vea en el escenario.
—¿Ella te está acompañando en este proceso?
—Mirá qué loco todo esto. Mi mamá en este caso me dijo: “No quiero ver nada, no quiero adelantarme”. Siempre está presente, acompañándome en todo, en llamadas y en todo esto. Yo estoy en Carlos Paz, ella en Buenos Aires, y me dice: “Quiero ir a sentarme en el espectáculo y verlo completo”. No quiso ver nada, quiere llevarse la sorpresa y sabe que mucho de lo que va a pasar en la obra la incluye.

—¿Y cómo fue este desafío de preparar la obra, de pasar tu contenido de redes al escenario?
—Tengo un equipo que se encargó de armar todo y yo también tuve que cambiar el chip. En redes sociales es mucho más fácil: podés editar, recortar, corregir errores, agregar brillo, sonido de fondo. El teatro te da otras herramientas, pero no podés equivocarte. O sí, podés equivocarte y jugar con eso, pero es distinto. Pasar de los videos a la obra es diferente, no va a ser lo mismo que en redes. La gente va a ver a Pablito con los personajes, pero se va a encontrar con sketches y un guion de mi historia, desde que era chico, cuando fui adolescente, cuando trabajé de bachero, de delivery, cada etapa con sus personajes. Va a estar la Pelo, que es un personaje principal, el Sugar, un hombre grande que la gente detesta en redes pero a la vez le llama la atención. Pasar todo eso al escenario es increíble. Lo veo superlogrado con el equipo y la gente que viene a ver los ensayos. Dicen: “Está increíble”. Ya tengo muchas ganas de estrenar.
—Son ochenta minutos de vos solo arriba del escenario con tus personajes
—En este caso, van a ver dos personas más arriba del escenario que cumplen un rol muy importante. En la parte principal estoy yo contando todo con los personajes, pero tengo dos compañeros de escenario que hacen de técnicos y son actores también. Me ayudan, aunque a veces parece que no. Uno es torpe, el otro serio. No me siento tan solo, estoy acompañado por dos personas increíbles que hacen todo mucho más fácil.
—¿Cómo esperás que sea el recibimiento del público en tu primera temporada veraniega
—Cuando acepté hacer la obra fue para conectar más con el público. Uno como creador de contenido tiene ese ida y vuelta, pero a través de redes. Siempre falta ese contacto más cercano con el fandom. Esta oportunidad es para poder conectarme más de cerca, ver cómo reaccionan con los personajes, verlos a ellos. Deseo que la mayoría de la gente que me sigue pueda venir a ver la obra y disfrutarla. También tocamos un tema muy importante, que es la salud mental. Voy a dejar un mensaje importante en la obra y siento que va a llegar a muchos adolescentes y personas de todas las edades. Va a ser una experiencia diferente desde que entran: angelitos, burbujas, humo, regalos. Eso la hace diferente.
—¿En algún momento te imaginaste que tu carrera iba a despegar así?
—No, realmente me sorprende. Cuando lo hablo con amigos o mi familia, a veces les pregunto: “¿Ves lo mismo que yo?” y la mayoría me responde lo mismo: “Sos una persona muy transparente, siempre mostrás lo que te pasa, lo que hacés. Vimos todo tu crecimiento, cómo fuiste creciendo hasta llegar ahora a una obra de teatro”. Eso hace sentir cerca a la gente, son parte de mi crecimiento. Es un poco de todo: el crecimiento, que nunca me metí en problemas, siempre firme en mis convicciones, nunca traté de hacer nada malo. La gente sabe todo eso y me acompaña.

—Yendo al tema de salud mental, vos en septiembre del año pasado decidiste contar en primera persona y abrir tu corazón. ¿Por qué decidiste hacerlo?
—Lo decidí contar porque lo tenía guardado como algo personal, con mi familia y mis amigos. Y en un momento pensé: “Cuando me pasaba esto no tenía alguien que me comentara del tema o si vivió algo similar. ¿Por qué no contarlo?” Aunque tenía mucha vergüenza, pensé que podía ayudar a muchos chicos, adolescentes, gente grande. Me animé a hacer ese video saliendo del gimnasio, lo grabé, no lo edité y lo subí. Me sorprendió la cantidad de mensajes de chicos que se lo mostraron a un familiar o a un amigo, diciéndole que les pasaba algo similar. Fue como una puerta para poder contarlo, porque a ellos no les salía decirlo con sus palabras. Leer esos mensajes me emocionó muchísimo.
—¿Y por eso decidiste incluirlo en la obra como parte de la narración?
—Sí, también por eso. Además de contar todo este recorrido y que la gente no se tiene que dar por vencida, está ese mensaje. Después de tantas cosas lindas, también vienen cosas feas en la vida. No por eso tenemos que bajar los brazos. Es muy importante hablar. Muchas personas no pudieron decir sus cosas y quedaron en el intento. Es un buen momento, ya que viene mucha gente al teatro, para dejar este mensaje y que también la gente se vaya con una sonrisa, con un momento lindo en familia, y también con un mensaje de que se puede salir adelante y que la salud mental es una enfermedad que tiene cura.
—¿Tenés ganas de llevar la obra a calle Corrientes?
—Sería un sueño poder hacerlo allá, sentirme de local en Buenos Aires. Sería algo muy lindo, muy mágico. Siempre soñé con estar en calle Corrientes, pero siento que todo es paso a paso. Toda mi carrera fue de a poquito. Tiene que ser de esa manera: arrancar por acá y cuando tenga que ser en calle Corrientes, será. Si es en Mar del Plata o en Carlos Paz, será así. Todo a su tiempo y lo que Dios quiera.
—Si tenés que soñar bien grande el 2026 y esta temporada, ¿cómo querés que termine?
—Deseo, primero, que nos vaya bien, pero no solo por mí, sino por todos los chicos que están trabajando en el teatro. Me encontré con personas acá que son operadores y gente de técnica que están luchando hace mucho tiempo y necesitan que los teatros se llenen porque viven de eso. Deseo que sea un éxito para todos, que puedan disfrutar, irse de vacaciones, traer un plato de comida a la casa. Que el éxito sea para todos, no solo para Pablito Castillo. Eso deseo, lo mejor para ellos y para mí.

