
A partir de la recepción de informes de dos hospitales, la Justicia de Chaco busca determinar cuál fue el rol de la falsa médica Lidia Mabel Ojeda en la causa que la investiga por “ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos”. El fiscal del caso afirmó: “Tengo entendido que, a partir de 2023, ella ingresó en seis distintos hospitales de la provincia, pero todavía faltan algunos informes”. En tanto, se aguarda que la detenida sea trasladada desde Buenos Aires a Chaco. Ahora, la Justicia intenta expandir la investigación y determinar si existió una conexión entre su accionar y la muerte de algunos pacientes.
Según explicó el fiscal Soto, “empezaron a llegar los pedidos de informes. Hoy ingresaron documentos del hospital de Pampa del Infierno y del hospital de Quitilipi”. Una de las líneas investigativas intenta establecer en cuántos establecimientos sanitarios trabajó la acusada y si su accionar está vinculado a muertes de pacientes internados en distintos nosocomios.
“Tengo entendido que, a partir de 2023, ella ingresó en seis distintos hospitales de la provincia, pero todavía faltan algunos informes”, precisó, de acuerdo con la información a la que pudo acceder Diario Chaco. Asimismo, indicó que sospechan que la mujer trabajó en el hospital Tres Isletas y en el hospital de Pampa del Infierno. Sobre este punto, Soto cuestionó cómo se realizaron los procedimientos para que comience a trabajar. “Estamos hablando de al menos cuatro hospitales. Debe haber personas encargadas de verificar la documentación antes del ingreso de cada médico de guardia”, dijo.
El funcionario advirtió que la situación procesal podría agravarse si se confirma la participación de la acusada en algunos de los fallecimientos investigados. “Si se verifica participación en algunas de estas muertes, la situación se complejizaría y podría cambiar la calificación legal”. Hasta el momento, se sabe que Ojeda intervino en las instituciones de salud de Quitilipi y Presidencia la Plaza, pero se extendió la pesquisa a otros hospitales tras la aparición de nuevos indicios. “Ella no podía firmar certificados de defunción, ni de nacimiento ni de ninguna otra índole”, volvió a insistir.
En sus declaraciones, la autoridad judicial también se refirió a un caso relacionado con la muerte de un hombre cuya acta de defunción presentó inconsistencias. “Tenemos cierta información respecto de un hecho ocurrido en diciembre del año pasado donde aparentemente esta médica habría atendido al padre de un joven y horas después falleció”. El certificado de muerte indicó que tuvo un paro cardiorrespiratorio no traumático, mientras que el forense explicó que la muerte se debió a una enfermedad.
Por último, el fiscal afirmó que finalmente el traslado será entre este viernes por la noche y el sábado, para que el lunes puedan asignarle un abogado.
Ojeda, de 43 años, fue arrestada en Villa Lynch, provincia de Buenos Aires, después de haber ejercido ilegalmente la medicina en hospitales públicos de Chaco desde 2024 hasta abril de 2026, utilizando documentación y matrícula profesional que no le correspondían.
Cómo fue la maniobra de Ojeda
La investigación determinó que la acusada se valió de un guardapolvo y de la matrícula profesional perteneciente al doctor Horacio Daniel Vázquez (MP 6822) para llevar adelante la maniobra. Con esa identidad, pudo desempeñarse en hospitales, atender consultas, recetar medicamentos y firmar al menos nueve certificados de defunción.

Durante el procedimiento realizado en su domicilio en Chaco, los efectivos secuestraron diversos elementos médicos, entre ellos un frasco de tiras reactivas CONTOUR TS, ocho agujas hipodérmicas estériles, treinta y cuatro hojas de bisturí, dos sondas urinarias Foley, dos vías, cuatro jeringas descartables, una bolsa colectora de orina de 200 mililitros, un set para infusión intravenosa y un sello portátil sin identificación. También encontraron doce chaquetas médicas, tres uniformes completos de enfermería y diez documentos vinculados tanto a derivaciones como a planillas de dietas.
En el sector lateral del domicilio, entre restos de papeles quemados, los investigadores localizaron un fragmento en el que se podía leer el sello del Ministerio de Salud Pública junto a la inscripción “Hospital Dr. Emilio F. Rodríguez – Quitilipi”. Estos hallazgos fueron incorporados como pruebas en la causa y refuerzan la hipótesis de que la mujer accedía a material médico y documentación oficial, simulando ser una profesional habilitada para ejercer en el sistema de salud chaqueño.

