Cinco misiles disparados desde Irak golpean una base militar siria en Hasaka

Cinco misiles disparados desde Irak golpean una base militar siria en Hasaka

Un soldado sirio cierra la puerta de acceso a una base militar a las afueras de Harasta, cerca de Damasco, Siria, el 3 de mayo de 2025 (AP Foto/Omar Sanadiki)

El Ejército sirio informó este lunes que cinco misiles fueron disparados desde las inmediaciones de la aldea iraquí de Tal al Hawa, a unos 20 kilómetros de la frontera, contra una base próxima a Al Yarubiye, en la nororiental provincia de Hasaka. El ataque puso a las fuerzas armadas en estado de máxima alerta y llevó a Damasco a iniciar contactos con Bagdad, según el comunicado de la agencia estatal SANA. El Ejército iraquí respondió con operaciones de búsqueda para localizar a los responsables, sin que ningún grupo hubiera reivindicado la autoría.

Ninguna fuente oficial identificó a los autores. Sin embargo, el norte de Irak alberga diversas facciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), la coalición de milicias chiíes vinculadas a Teherán que ha utilizado territorio iraquí para hostigar instalaciones de la coalición occidental. Desde el inicio de la llamada Operación Furia Épica —el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero— esas milicias intensificaron su actividad en el corredor sirio-iraquí, según fuentes de seguridad iraquíes.

La provincia de Hasaka reviste importancia estratégica concreta. Hasta hace pocas semanas albergó la base de Qasrak, principal enclave de la coalición antiyihadista liderada por Washington, de la que tropas estadounidenses comenzaron a retirarse en febrero tras un acuerdo entre Damasco y milicias kurdas integradas al Ejército Nacional Sirio. La coalición mantiene ahora una sola base en suelo sirio: Rmelan, también en Hasaka. La presencia residual de infraestructura vinculada a Occidente convierte a la provincia en objetivo potencial para grupos que buscan ampliar el frente.

La kurda iraní Mariam cruza a pie el paso fronterizo de Haji Omeran entre Irán y la región autónoma del Kurdistán de Irak (KRI), Irak, el domingo 15 de marzo de 2026 (Foto AP/Leo Correa)

Siria ha mantenido una política de distancia frente al conflicto. El presidente de transición, Ahmed al Sharaa —quien llegó al poder en diciembre de 2024 tras derrocar al régimen de Bachar al Asad al frente de Hayat Tahrir al Sham (HTS)—, reafirmó el 20 de marzo su voluntad de mantener al país “al margen de todo conflicto” derivado de la guerra. Esa postura contrasta con la situación de otros países de la región —Líbano, Irak, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait y Baréin— que han recibido misiles o drones iraníes o de sus aliados.

La neutralidad declarada convive, no obstante, con tensiones internas que no remiten. En el sur, Al Sueida fue nuevamente escenario de combates entre fuerzas gubernamentales y milicias drusas respaldadas por Israel. El 20 de marzo las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron un centro de mando y arsenales en campamentos militares sirios como respuesta a lo que describieron como una agresión contra civiles drusos. El Ministerio de Exteriores sirio calificó el ataque de “flagrante violación del derecho internacional” y reclamó la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU.

La comunidad drusa, que representa entre el 3 y el 4% de la población siria y se concentra en Sueida, vive desde julio de 2025 bajo un alto el fuego alcanzado tras enfrentamientos con tribus beduinas sunitas que dejaron cerca de 1.800 muertos según cifras oficiales. Un comité creado por las propias autoridades reconoció esta semana “graves violaciones de los derechos humanos” en aquellos combates, entre ellas asesinatos, torturas y destrucción de viviendas.

El ataque del lunes suma un nuevo frente a un gobierno que enfrenta la presión israelí en el sur y la amenaza de grupos armados desde Irak en el norte. Flanqueada por actores en conflicto abierto mientras reconstruye su propio Estado, Siria tiene cada vez menos margen para sostener la neutralidad que Damasco proclama.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *