La furia de Susana Roccasalvo contra el programa de Marcela Tauro: “Venden basura”

La furia de Susana Roccasalvo contra el programa de Marcela Tauro: “Venden basura”

Susana Roccasalvo explotó al aire y apuntó sin vueltas contra Infama (América TV) luego de que en el ciclo de Marcela Tauro se instalaran versiones sobre supuestas internas, divisiones y mala onda entre los participantes de MasterChef Celebrity. Con un tono tajante, visiblemente molesta por la información que se había difundido, la conductora de Implacables (El Nueve) eligió dedicarle unos segundos de su programa a desmentir todo y a lanzar un mensaje directo que no tardó en multiplicarse en redes sociales y en el ambiente televisivo.

“A la gente de Jotax, me voy a comunicar con ustedes mañana, porque yo les podría decir un montón de cosas que los haría ruborizar hoy, les haría bajar la cabeza”, comenzó Roccasalvo sobre el cierre del programa, en un mensaje que sorprendió por la dureza del tono. Pero lejos de quedarse ahí, redobló la apuesta con una frase que marcó el eje de su descargo: “Lo único que les digo que, justamente como me compete a mí, toda la basura que vendieron hoy sobre la gente de MasterChef es totalmente mentira”. Con esa sentencia, la periodista no solo rechazó la información que se había puesto en circulación, sino que además cuestionó directamente el modo en que fue presentada.

Marcela Tauro y los panelistas de Infama plantearon dudas sobre la imagen de familia unida dentro del reality culinario de Telefe

El enojo de Roccasalvo tuvo como disparador lo que horas antes se había debatido en Infama, donde Cora Debarbieri, Karina Iavícoli, Gonzalo Sorbo y la propia Tauro, entre otros, analizaron el detrás de escena del reality culinario de Telefe. Allí se puso en duda la imagen de “familia unida” que, según plantearon, el programa vendió durante meses. “Que a nosotros nos vendieron la familia unida, esa familia que todo el mundo se llevaba bien. Me refiero a la gente de MasterChef. Chicos, al final estaban todos separados”, lanzó Debarbieri. Tauro, atenta, acompañó la idea, mientras en la mesa comenzaban a desgranar distintos ejemplos que, según ellos, evidenciaban una convivencia menos armónica de lo que se veía frente a cámara.

Uno de los datos que más se remarcó en el programa fue lo ocurrido durante el último fin de semana, cuando coincidieron dos celebraciones importantes: el cumpleaños de Emilia Attias y el de Momi Giardina. Según detallaron, no hubo festejo conjunto y tampoco una presencia homogénea del elenco en ambos eventos. “No lo hicieron juntas, lo hicieron por separado. Y por otro lado, no todos los integrantes fueron al cumpleaños de Emilia y no todos fueron al cumpleaños de Momi”, explicó Debarbieri. A partir de ahí, la panelista fue más allá y deslizó que la buena onda entre los famosos “la deben haber dejado cuando se prendían las cámaras”.

En el piso, el comentario dio paso a distintas teorías sobre grupos, afinidades, distancias y hasta supuestos conflictos que habrían sobrevivido al final del programa. Karina Iavícoli, por ejemplo, recordó viejas diferencias entre algunos participantes, entre ellos Chino Leunis e Ian Lucas. Según dijo, uno lo habría vivido de manera mucho más personal y el otro como parte de un juego.

Incluso, en medio de ese intercambio, sumaron una nota con Walas, ex participante del certamen, quien reconoció que existía un grupo de chat donde varios de los integrantes seguían en contacto y organizaban encuentros extra programa. Aunque no habló de una pelea frontal, su testimonio fue utilizado para reforzar la idea de que dentro de ese colectivo también había divisiones, subgrupos y romances dudosos. “Tenemos un grupo de chat en el que hacemos cosas extra MasterChef: cumpleaños, asados, cenas”, señaló. Y cuando le preguntaron por ciertas versiones sentimentales, respondió con ambigüedad: “Yo no sé si ese romance fue real o fue un invento mediático, pero capaz que me parece que hubo algo”.

Sobre esa base, Infama construyó un relato donde la “familia MasterChef” aparecía resquebrajada. Sin embargo, para Roccasalvo, lo que se dijo estuvo muy lejos de la verdad. Por eso su respuesta fue tan frontal y tan poco diplomática. “Laburen, muchachos, laburen. No vendan carne podrida al público. Es todo mentira. Nadie está peleado, todos nos llevamos muy bien”, disparó. En esa frase condensó dos ideas muy claras: por un lado, una crítica al modo en que se buscó instalar una pelea; por el otro, una defensa cerrada del vínculo entre quienes formaron parte del programa.

La conductora fue todavía más incisiva cuando cuestionó el trabajo periodístico detrás de esa información. “Trabajen, hagan investigación. Tienen toda la semana para un solo día de domingo nada más”, remató, dejando en evidencia que su enojo no era únicamente por el contenido, sino también por lo que consideró una falta de rigurosidad.

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