La estafa mortal: le dijeron que tenía un “trabajo malicioso” y les entregó $14 millones para una limpieza espiritual

La estafa mortal: le dijeron que tenía un “trabajo malicioso” y les entregó $14 millones para una limpieza espiritual

Dos de las mujeres que están acusadas de haber estafado a la peluquera (Facebook: Monteros Tucu)

Hace más de un mes que la Policía de Lomas de Zamora sigue la pista de tres mujeres gitanas acusadas de una estafa millonaria que tuvo como víctima a Merlín Díaz, una peluquera de 30 años que se quitó la vida después de haberles entregado $14 millones. Antes de morir, la víctima dejó cartas en las que explicó la estafa, identificó a las sospechosas y pidió perdón a su pareja.

El plan para engañar a la mujer se puso en marcha el 15 de enero, cuando las acusadas acudieron a la peluquería ubicada en San Juan y Olimpo, en Ingeniero Budge, donde trabajaba Díaz. Desde ese día, Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich comenzaron a frecuentarla, hasta que lograron ganarse su confianza.

Luego de que establecieran un vínculo con la peluquera, la convencieron de que supuestamente había una maldición sobre su dinero. Tras haberle sembrado la duda, le propusieron que les entregara los ahorros de su familia, para poder hacerles un ritual de limpieza y eliminar los supuestos bloqueos.

Para ese entonces, Díaz le había contado a su pareja sobre la propuesta que le habían hecho sus nuevas amigas. Frente a esto, el hombre le advirtió sobre las verdaderas intenciones de las mujeres. Aunque le habría prometido que cortaría el contacto con ellas, siguió manteniendo la relación en secreto.

La zona donde se encontraba la peluquería

Cinco días después, es decir, el 20 de enero, la víctima sucumbió ante el engaño de las gitanas y les entregó $14 millones con la promesa de que, tras un “trabajo ritual”, recuperaría el dinero. Después de que se retiraran del local, las acusadas dejaron de contestarle los mensajes y llamadas.

“Avisame si ya están viniendo”, le había escrito a una de las acusadas minutos después de haberle agradecido la ayuda. “Mari, ¿ya vienen? Por favor, no me hagas sufrir. Te di mi confianza, te di todo de mí. ¿Me mintieron?”, continuó al comentarle que en unos minutos estaría libre para hacer el supuesto rito.

A raíz de la falta de respuesta, la peluquera decidió atentar contra su vida. “Si no vienen, van a cargar con mi vida”, les advirtió a las acusadas. Sin embargo, se habría arrepentido minutos más tarde y logró pedirle auxilio a su pareja. Pese a los esfuerzos de trasladarla hacia el hospital más cercano, la mujer fue declarada muerta apenas ingresó al centro médico.

De acuerdo con la información publicada por Diario Conurbano, la investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 19 de Lomas de Zamora. Como parte de las primeras medidas investigativas, ordenaron analizar cámaras de seguridad y secuestrar el celular de la víctima.

La causa es investigada por la UFI N° 19, encargada de librar los pedidos de captura

A partir de los peritajes practicados en el dispositivo, los investigadores permitieron identificar a las imputadas, quienes habían utilizado identidades falsas en la zona. No obstante, cuando los agentes fueron al barrio La Perla de Temperley, las acusadas ya se habían fugado. Por este motivo, el fiscal Ignacio Torrigino emitió una orden de detención contra las tres mujeres.

Otros elementos claves de la investigación fueron las cartas de despedida que dejó la víctima. En el mensaje, Díaz pidió perdón a sus familiares y manifestó su deseo de ser cremada sin ser velada. “Amor, adiós. Te amo. Perdón, amor. Te mentí. Espero me perdones. Solo te pido que me quemes, no me hagas nada”, escribió a puño y letra.

Y continuó: “Adiós, mamita. No se preocupen por mí, estaré mejor. Perdónenme por todo. Adiós, hermanos, los amo a todos”. En la misma hoja de papel, la mujer volcó todos los datos que tenía de las acusadas y mencionó que le había hecho, al menos, unas “47 llamadas a su número”.

“Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata”, lamentó Díaz en su despedida. Además, trascendió que le habría pedido a su pareja que revisaran los chats que mantuvo con las prófugas, para poder ubicarlas y reconstruir cómo ocurrió la estafa.

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