
El ex tenista alemán Boris Becker abordó públicamente una de las controversias más persistentes de su vida personal: afirmó que no engañó a su ex esposa mientras ella daba a luz a su hijo, pero hizo una llamativa aclaración para desmentir las versiones que circularon durante años. En declaraciones recogidas por The Louis Theroux Podcast, el seis veces campeón de Grand Slam ofreció su perspectiva sobre los hechos y profundizó en el impacto que la situación tuvo en su vida familiar y profesional.
Boris Becker reconoció haber sido infiel a su primera esposa, Barbara Feltus, lo que provocó el fin del matrimonio. El deportista aseguró que la infidelidad no ocurrió durante el parto de su hijo Elias. “No hubo contracciones”, planteó llamativamente Becker en el podcast conducido por Louis Theroux. “Ella estaba en el hospital, pero no hubo contracciones. No”, insistió según replicó el diario británico Daily Mail.
El ex tenista describió cómo, tras el incidente, la pareja dio paso al divorcio y a una nueva etapa en su relación. “La engañé, sin duda. Logramos tener una relación basada en el respeto. Es una madre maravillosa para mis dos hijos mayores. De hecho, también se mudó a Milán este año”, relató Becker. Según explicó el medio inglés, el ex tenista engañó a su mujer en junio de 1999 con la modelo rusa Angela Ermakova mientras Barbara estaba en el hospital antes de dar a luz a su hijo Elias. El divorcio se concretó en 2001 con un acuerdo de más de 10 millones de dólares.
La historia de la separación de Boris Becker y Barbara Feltus ocupó titulares durante años, en parte debido a la aparición de su hijo menor, Amadeus, fruto de una relación extramatrimonial. El ex tenista alemán afirmó que, pese a la conflictividad inicial tras la ruptura, ambos pudieron reconstruir un vínculo respetuoso en beneficio de sus hijos. “Así que dejamos eso atrás. Hubo un par de escenas después de nuestro divorcio. De nuevo, hace tanto tiempo. Tengo que reflexionar mucho sobre lo que pasó que no fue tan agradable”, manifestó Becker.

A lo largo de la conversación, Boris Becker aseguró que la situación financiera tras el divorcio no le resultó sencilla. “Sin entrar en demasiados detalles, ella tenía el poder porque yo era el malo. Recibía un buen cheque. Recibía una generosa manutención mensual. Y se dio cuenta de que nadie es perfecto”, fue la curiosa defensa del ex tenista, cuya vida privada estuvo marcada por la exposición mediática de diversos hechos escandalosos.
El alemán destacó su papel como padre y el esfuerzo por mantener los lazos familiares a pesar de la distancia. “Me gusta considerarme un buen padre. Cuidé mucho de mis dos hijos mayores, aunque no vivían en Europa en ese momento y se mudaron a Miami. Así que 25 años… Más tarde, realmente nos consideramos una familia unida, independientemente de lo que haya pasado”, expresó Becker.
Durante la entrevista, el ex tenista también habló sobre otros aspectos recientes de su vida, entre ellos su paso por prisión en el Reino Unido. Becker fue condenado por ocultar bienes y préstamos con el objetivo de evitar el pago de deudas. Cumplió ocho meses de una sentencia de 30 antes de ser deportado a Alemania. “En retrospectiva, es fácil decir que estoy agradecido porque me permitió terminar con mi antigua vida y tuve la oportunidad de empezar una nueva”, declaró el ex deportista. “En ese momento, fue un infierno. Y cuando entré, no sabía que me iría después de ocho meses y cinco días o 231 días. Porque cuando entré, pensé que tenía que estar allí al menos 15 meses. Y luego quizás… un arresto domiciliario”.

Becker detalló que la deportación no estaba prevista en sus planes, ya que su intención era continuar su vida en el Reino Unido. “Pero habría tenido que quedarme más tiempo en prisión, algo que no quería hacer. Las consecuencias de la deportación son que no puedo regresar al Reino Unido por el momento, pero estoy colaborando con las autoridades. Espero que suceda pronto. He vivido en libertad durante casi tres años. Así que lo asumo”, afirmó.
Actualmente, Boris Becker reside en Milán, Italia, junto a su esposa Lilian de Carvalho Monteiro y su hija recién nacida, Zoe Vittoria.

