Inversiones Cuscatlán elige a Panamá como supervisor de origen tras compra de Banistmo

Inversiones Cuscatlán elige a Panamá como supervisor de origen tras compra de Banistmo

El centro bancario panameño mantiene activos superiores a $163 mil millones, consolidando su papel regional en supervisión financiera. EFE/ Carlos Lemos

Una decisión estratégica del grupo Inversiones Cuscatlán de designar a la Superintendencia de Bancos de Panamá como su supervisor de origen fue destacada por el superintendente, Milton Ayón, como un reconocimiento a la solidez del marco regulatorio panameño y al rol regional que ha asumido el centro bancario internacional en las últimas décadas.

El funcionario subrayó que esta determinación se enmarca en la evolución del sistema financiero local, que pasó de ser un enclave internacional a convertirse en un hub regional con presencia de grupos financieros de múltiples nacionalidades.

Durante su intervención durante la presentación de resultados del Centro Bancario Panameño, Ayón explicó que el rol de la Superintendencia no se limita a los 63 bancos que operan en el país, sino que ha ampliado su alcance a grupos regionales que optan por Panamá como su supervisor principal.

Según el regulador, desde la década de 1990 el centro bancario experimentó una transformación impulsada por la consolidación de bancos locales y la llegada de entidades extranjeras, lo que permitió que el sistema financiero evolucionara hacia un modelo regional más robusto y diversificado.

Milton Ayón, superintendente de Bancos de Panamá, destacó que la designación como supervisor de origen refleja el reconocimiento a la solidez regulatoria del país. Cortesía SBP

El superintendente enfatizó que siete grupos regionales han tomado decisiones similares en los últimos años de instalarse en el país, siendo el caso de Cuscatlán uno de los más recientes tras el proceso de adquisición de Banistmo.

A su juicio, el hecho de que el conglomerado financiero haya optado por Panamá como supervisor de origen refuerza la percepción internacional de que el país aplica estándares regulatorios alineados con las mejores prácticas globales y fortalece su reputación como centro financiero.

Dentro de la legislación panameña, la figura de supervisor de origen implica que la autoridad local asume la supervisión consolidada del grupo financiero.

Este enfoque permite evaluar riesgos a nivel corporativo, exigir cumplimiento prudencial y coordinar acciones con reguladores extranjeros mediante acuerdos de cooperación, lo que garantiza una vigilancia más amplia que la supervisión individual de una subsidiaria.

La adquisición de Banistmo por Inversiones Cuscatlán se cerró por $1,418 millones, según reportes de la prensa económica colombiana. Archivo

La decisión de Cuscatlán también marca una diferencia respecto a otros bancos extranjeros que operan en Panamá bajo esquemas distintos. En muchos casos, las filiales de bancos internacionales mantienen como supervisor principal a la autoridad del país donde se encuentra la casa matriz, limitando el rol del regulador panameño a la supervisión local de la entidad.

La compra de Banistmo —propiedad del holding colombiano Grupo Cibest— se cerró con un precio acordado de $1,418 millones, en una operación que fue descrita por la prensa económica colombiana como una de las transacciones corporativas más relevantes en ese país.

El medio el Colombiano la ubicó como la operación empresarial más grande de 2025 en Colombia por valor, al igual que La República, que también explicó que la decisión de venta respondió a una reorganización estratégica del portafolio del grupo vendedor.

El dinamismo del crédito de consumo, encabezado por los financiamientos para la compra de autos, se convirtió en uno de los principales motores de la actividad bancaria en Panamá durante 2025, REUTERS

Ayón resaltó que el tamaño del sistema bancario panameño, que supera los 163 mil millones en activos, ha sido un factor determinante en el interés de grupos regionales por establecer vínculos regulatorios más estrechos con Panamá.

Según el funcionario, la escala del sistema, su integración internacional y la aplicación de estándares prudenciales han permitido que el país consolide su rol como referente en supervisión bancaria en la región.

Desde la perspectiva técnica, la supervisión consolidada permite al regulador evaluar riesgos de liquidez, solvencia y gobernanza a nivel de grupo, además de coordinar medidas de resolución en caso de contingencias.

La decisión de Cuscatlán se produce en un momento en que el centro bancario panameño continúa redefiniendo su papel dentro del sistema financiero latinoamericano. La ampliación del alcance de la supervisión, la llegada de nuevos grupos regionales y la consolidación de operaciones de fusiones y adquisiciones reflejan una dinámica de transformación que, según el regulador, reafirma el posicionamiento de Panamá como un actor clave en la arquitectura financiera regional.

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