
Marcelo Gallardo atraviesa una etapa inédita desde su regreso a River Plate: la seguidilla de malos resultados ha puesto en duda su continuidad como director técnico, que se tomó unas horas para reflexionar sobre su futuro. El Muñeco dirige la práctica de este lunes con la mira puesta en el duelo del jueves frente a Banfield.
El DT fue uno de los primeros en ingresar al River Camp, alrededor de las 16:00. Vale recordar que Gallardo decidió no hacer declaraciones públicas tras la derrota ante Vélez Sarsfield, ni envió voceros del club, rompiendo el esquema habitual en el que jugadores como Lucas Martínez Quarta, Juan Fernando Quintero o el asistente Matías Biscay se hacían presentes ante los medios si él no comparecía.
Este hermetismo subraya el momento de reflexión que atravesó el entrenador, quien se trasladó al Monumental luego de la caída ante el Fortín y, desde allí, partió hacia su domicilio para analizar su inmediato futuro.
Una vez comenzado el entrenamiento, quien se hizo presente en las instalaciones que el Millonario tiene en Ezeiza fue el presidente del club Stefano Di Carlo, según informó TyC Sports.
El ciclo actual de River bajo la conducción de Gallardo está en una de sus etapas más críticas. La dolorosa caída por 1 a 0 frente a Vélez en el estadio José Amalfitani reforzó el momento adverso: el Millonario obtuvo solo cinco victorias en los 20 encuentros más recientes. Además, durante ese partido, el club sumó las lesiones de Juan Fernando Quintero, Kendry Páez y Franco Armani, lo que aumentó la presión sobre el cuerpo técnico y evidenció las dificultades del plantel para recuperar el rumbo en el Torneo Apertura.
Apenas días antes de la derrota frente a Vélez, Gallardo se había mostrado optimista. En declaraciones tras la victoria por 1 a 0 ante Ciudad de Bolívar por la Copa Argentina, remarcó: “Cuando uno es lógico y sensato tiene la percepción de lo que está pasando, de la realidad. Yo creo que hay que ser conscientes de la situación y después abstenerse de todo eso que pasa. River genera eso. Todo el ruido alrededor de los resultados siempre está, sobre todo cuando no se dan de manera favorable. Si eso nos desestabiliza quiere decir que no estamos firmes con lo que estamos haciendo, y todos estamos convencidos”.
Mientras, voces históricas del club como Leonardo Astrada y Óscar Ruggeri apuntaron contra la falta de liderazgo y el bajo rendimiento colectivo, cuestiones que, según advirtieron, trascienden el resultado adverso más reciente y amenazan con profundizar la crisis en el corto plazo.
Durante la emisión del programa F90 de ESPN, Ruggeri, exdefensor central y actual panelista, analizó el momento del equipo y se refirió a la situación emocional que atraviesa el técnico: “Era un tipo al que lo había superado la situación. No le encuentra la forma a sus jugadores que contrató”.
Astrada, exmediocampista, exentrenador del club y panelista en el mismo programa, profundizó sobre las falencias anímicas y futbolísticas detectadas en el partido ante Vélez. Consultado sobre si algunos futbolistas sienten el peso de la camiseta de River, respondió: “Seguramente, sí”. Astrada apuntó a la falta de confianza y la actitud del equipo, especialmente en la primera mitad: “El primer tiempo fue terrible. Te chocaban y te tiraban. La segunda pelota era de Vélez. El uno contra uno lo perdiste. River no podía pasar mitad de cancha, no podía hacer dos pases”.
El presente deportivo se traduce en números contundentes. River marcha décimo en el Grupo B del Torneo Apertura con siete puntos, la misma cantidad que Banfield y Racing, y se encuentra a ocho puntos de Independiente Rivadavia, líder de la zona. El equipo dirigido por Gallardo permanece así fuera de los puestos de acceso a playoffs.
Al comparar el presente de River con otros clubes de la liga argentina, los datos empeoran: la derrota ante Vélez significó la décima caída en los últimos 15 partidos disputados en la Liga Profesional de Fútbol, el registro más adverso del campeonato. Newell’s y Atlético Tucumán, involucrados en la pelea por mantener la categoría, acumulan nueve derrotas en el mismo período.
La última vez que el elenco de Núñez sumó una seguidilla negativa similar fue entre 1910 y 1911, cuando perdió 13 de 20 partidos de liga. Esta comparación sitúa la actualidad de la institución en uno de los peores ciclos desde su fundación, equiparable solo con registros de principios del siglo XX.
El análisis de las derrotas señala una distribución preocupante tanto de local como de visitante. Cuatro caídas ocurrieron en el Estadio Monumental, frente a clubes de menor reputación —Deportivo Riestra, Sarmiento, Gimnasia y Tigre—. Los otros seis tropiezos tuvieron lugar como visitante ante Atlético Tucumán, Rosario Central, Boca Juniors, Racing, Argentinos Juniors y Vélez.
En este escenario, la agenda del club incluye partidos clave: el jueves 26 de febrero recibirá a Banfield en el estadio Monumental desde las 19:30, mientras que el lunes 2 de marzo debe visitar a Independiente Rivadavia en Mendoza. El próximo compromiso como local será ante Atlético Tucumán, con fecha y horario todavía por definir.

