MasterChef Celebrity (Telefe) vivió un tenso momento cuando la cantante urbana La Joaqui perdió la calma en plena competencia, después de que una parte clave de su guarnición se quemara en la sartén.
En la gala dedicada a la creación de chorizos y sus acompañamientos, la intérprete de música urbana, que actualmente está en pareja con el cantante Luck Ra, no pudo contener su frustración al ver arruinado el resultado de casi una hora de trabajo.
El incidente tuvo lugar mientras la cantante se concentraba en los detalles de su preparación. De pronto, un aroma a quemado alertó al equipo y la artista lanzó un grito que interrumpió la dinámica del estudio. “¡No! ¡No, qué juego de miércoles!”, exclamó, alterada. Su compañero y amigo en el reality, Ian Lucas, intentó calmar el ambiente: “Bien, amiga, puteá”. Sin embargo, la angustia de la cantante era evidente: “Me mato la cabeza. Por favor, te lo pido, basta. Hasta acá llegué”, expresó con el tono de quien se enfrenta a una contrariedad inesperada.

La situación se complicó cuando, al revisar la sartén, la artista comprobó que las rodajas de zapallo, que venía cocinando para su ensalada, se habían pasado de cocción. “Era obvio que se me iba a quemar. No me fijé que el fuego de Ian estaba al palo y el mío estaba medio…”, explicó, atribuyendo el accidente a un descuido en el manejo de los fuegos, luego de que los jurados les pidieron a los concursantes que cambien de estación en plena prueba. La bronca y la resignación se mezclaron en sus palabras: “Tengo una bronca”.
El revuelo no pasó desapercibido. Wanda Nara preguntó: “¿Qué pasó, Joaqui? Escuché gritos”. La cantante respondió sin rodeos: “Se me quemó algo”. El intercambio se cargó de ironía cuando alguien sugirió que el incidente fue consecuencia del cambio de lugar, lo que la intérprete de “Butakera” y “San Turrona” reconoció: “La verdad que sí”.

Pese al contratiempo, la artista optó por seguir adelante. “Tendré que usarlo así, un poco quemado”, asumió, consciente de los tiempos ajustados de la competencia y de la dificultad para encontrar una alternativa. “No tengo un momento para solucionar un zapallo que se cocina en treinta y cinco minutos. Ya está”, señaló, mientras Donato de Santis al escuchar su desesperación la ayudó para intentar subsanar la situación.
Cuando llegó el momento de la devolución del jurado, la cantante presentó un chorizo de lomo de cordero con panceta ahumada, una apuesta improvisada que acompañó con una ensalada de repollo, zanahoria, zapallo, manzana y una salsa de mostaza, miel y whisky.

Desde el primer cruce con Damián Betular, quedó en evidencia que la elección de ingredientes no convenció: “¿No se te ocurrió mezclarlo un poco?”, preguntó el chef. La Joaqui explicó que, al llegar tarde al mercado, resolvió con lo que quedaba. El jurado insistió en la falta de equilibrio del plato y la presentación desprolija. “No es tu mejor plato de estética”, remarcó Betular, mientras Santiago Giorgini y Donato de Santis criticaron el exceso de whisky y la sequedad del chorizo.
La reacción de la cantante fue tan autocrítica como descontracturada. Entre risas, admitió: “Hoy no tengo chances porque tengo objetividad. Qué cagada lo que hice”. Incluso se permitió bromear sobre su falta de equilibrio: “Soy una montaña rusa de inestabilidad”. Reconoció que la preparación era incomible y pidió, con humor, que directamente le entregaran el delantal gris. Hacia el cierre, La Joaqui asumió su mal desempeño y prometió revancha: “Volveré más fuerte, igual. Tropezón no es caída”.

