
A casi un año del brutal crimen de Kim Gómez, la nena de 7 años que fue asesinada producto de haber sido arrastrada por delincuentes con el auto robado de su madre, este miércoles 18 de febrero comenzará el juicio en los Tribunales de La Plata contra uno de los acusados, que fue formalmente imputado como autor del homicidio en ocasión de robo.
Según explicaron fuentes oficiales a Infobae, aunque el acusado ya cumplió los 18 años, el caso será juzgado por el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1, debido a que todavía era menor de edad al momento de los hechos. Asimismo, los magistrados que conformarán el tribunal serán Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Mercenaro, este último en calidad de juez de Garantías.
Está previsto que el debate se extienda hasta el 27 de este mes y contará con una serie de particularidades procesales. Una de ellas obliga a amparar la identidad del acusado por la reserva que exige la ley de Régimen Penal Juvenil.
Aunque en el proceso se valorará toda la prueba recabada por la Fiscalía, explicaron que el juicio no podrá contar con la participación del público y deberá apegarse a los estándares de respeto y protección a la infancia explicitados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

Una vez que los jueces evalúen el conjunto de pruebas presentadas por las partes y, al término de los debates orales, deberán expedirse sobre la responsabilidad penal del mayor de los acusados. A pesar de que la expectativa de pena para el acusado varía entre 10 y 25 años de reclusión por el delito de homicidio en ocasión de robo, la propia dinámica de la justicia juvenil podría reducir ese lapso.
De hecho, una jueza especializada en responsabilidad penal juvenil explicó a Infobae que esa pena en expectativa después hay que evaluarla con lo previsto en el artículo 4° de la Ley 22.278, en donde dice que fuera la responsabilidad penal juvenil, al momento de imponer pena, debe valorar los informes producidos y todo el abordaje interdisciplinario que se hizo”.
Bajo este punto de vista, la magistrada consideró: “Así corresponde disminuir esa pena como de un tercio a la mitad, sería como si fuese un delito en tentativa”. Tras cumplimentarse todos estos pasos, recién entonces se discutirá el monto de la pena, en caso de que el acusado fuera condenado.
En el caso del menor de 14 años involucrado en el crimen, que cumplió 15 durante el último año, seguirá un camino procesal distinto. El régimen argentino no permite juzgar penalmente a menores de 16 años en estos casos. Al resultar no punible, permanecerá privado de la libertad en un instituto de máxima seguridad para jóvenes no punibles.

De acuerdo con las fuentes, el encierro en ese tipo de establecimientos supone condiciones menos severas en comparación con las prisiones para adultos. La medida restrictiva sobre este adolescente fue dispuesta por dos años, en aplicación del artículo 64 de la Ley 13.634.
A mediados de septiembre, la defensa del menor había solicitado una morigeración de la medida, con el fin de que fuera beneficiado con un régimen domiciliario. Sin embargo, la fiscal Carmen Ibarra se opuso al pedido al señalar que el detenido había sido acusado de participar de un hecho de “gravedad excepcional”.
“Más allá de la corta edad del imputado, la naturaleza del suceso impone un tratamiento cautelar acorde a su magnitud”, sostuvo la investigadora durante la audiencia judicial. Por esto, la jueza consideró que no estaban dadas las condiciones para que el menor regresara a su entorno familiar, según la información publicada por el medio platense 0221.
Así fue el crimen de Kim Gómez
A finales de febrero de 2025, dos adolescentes de 17 y 14 años protagonizaron el robo de un Fiat Palio rojo en el que se encontraban Kim y su madre, Florencia, quienes se estaban frente a un supermercado del barrio Altos de San Lorenzo, La Plata.
En el momento que fueron abordadas, la mujer logró huir, pero su hija quedó atrapada en el asiento del acompañante, con el cinturón de seguridad puesto. Durante el escape, los testigos declararon que los ladrones intentaron arrojar a la menor por la ventanilla del auto.
En medio de esa secuencia, la menor era arrastrada durante 15 cuadras, cuando el vehículo finalmente chocó contra un poste de luz. Los delincuentes escaparon, quedando el cuerpo sin vida de Kim debajo del automóvil de su madre.
Luego del asalto, la investigación pasó al Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 bajo la fiscalización de la fiscal Mercedes Catani, después de que la jueza de Garantías de menores, María José Lescano, atribuyera diferentes grados de responsabilidad a los sospechosos. El mayor fue señalado como autor del crimen y el menor, como coautor, al determinarse que ambos tuvieron un papel decisivo en el desenlace del robo y la muerte de la niña.
La fiscal Carmen Ibarra condujo las pesquisas iniciales y logró reunir pruebas sustanciales contra el joven de 17 años, entre ellas, imágenes de una cámara de seguridad que lo mostraban usando un short con la cara de Diego Maradona. Los investigadores de la DDI platense hallaron la prenda en su domicilio durante un allanamiento, ratificando su implicación. También se documentó la participación activa del chico de 14 años.

