Un psicodélico mostró eficacia y seguridad en pacientes con depresión severa

Un psicodélico mostró eficacia y seguridad en pacientes con depresión severa

El ensayo clínico evaluó el uso de un psicodélico junto con apoyo psicoterapéutico en adultos con depresión mayor moderada a severa (Imagen Ilustrativa Infobae)

La depresión mayor, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta al 5,7% de los adultos en todo el mundo. Se trata de un trastorno del estado de ánimo que limita profundamente el bienestar y funcionamiento cotidiano. La búsqueda de tratamientos efectivos es esencial, ya que una parte considerable de quienes conviven con esta condición no obtiene beneficio suficiente de los abordajes disponibles actualmente.

Un nuevo estudio publicado en Nature Medicine evaluó el potencial del compuesto psicodélico dimetiltriptamina (DMT), administrado junto con apoyo psicoterapéutico, en personas con depresión mayor moderada a severa. La investigación, liderada por investigadores del Imperial College de Londres, aporta datos sobre la eficacia y seguridad de esta intervención, basada en una única dosis y diseñada para ofrecer resultados rápidos y sostenidos.

Resultados que invitan a repensar el abordaje del trastorno depresivo mayor

El trabajo fue resaltado por Eric Topol, médico cardiólogo y referente en innovación médica, en un posteo en su cuenta de X, donde resaltó los hallazgos principales del ensayo y su relevancia en la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas para la depresión.

El ensayo clínico analizó el impacto de una sola dosis de DMT, una sustancia psicodélica que se encuentra de forma natural en algunas plantas y que también está presente en la bebida tradicional amazónica conocida como ayahuasca. Los investigadores administraron esta sustancia por vía intravenosa, es decir, a través de una inyección en la vena, y acompañaron el procedimiento con sesiones de apoyo psicológico. Participaron 34 personas adultas con un diagnóstico de depresión mayor de intensidad moderada a severa, una condición caracterizada por un estado de ánimo muy bajo, pérdida de interés en las actividades diarias y otras manifestaciones que afectan la vida cotidiana.

La investigación publicada en Nature Medicine siguió a 34 personas con depresión mayor moderada a severa durante seis meses (imagen ilustrativa infobae)

La investigación se dividió en dos etapas. En la primera, la mitad de los participantes recibió DMT y la otra mitad, un placebo (una sustancia sin efecto). Ni los pacientes ni los profesionales sabían quién recibía cada tratamiento, lo que se denomina diseño doble ciego para evitar influencias externas en los resultados. En la segunda etapa, todos los participantes recibieron DMT, y los investigadores observaron los efectos durante los meses siguientes.

Los resultados mostraron que quienes recibieron el compuesto tuvieron una reducción significativa de los síntomas depresivos a las dos semanas. Esta mejoría se midió con una escala internacional utilizada para evaluar la depresión, llamada Montgomery-Åsberg Depression Rating Scale (MADRS). En promedio, quienes recibieron DMT bajaron 7,35 puntos más en la escala que quienes recibieron placebo. Los investigadores consideran estos cambios como indicativos de una mejoría clara y rápida.

El estudio siguió a los participantes durante tres meses después de la intervención y observó que el efecto positivo se mantenía. Incluso en algunos casos, la mejoría persistió hasta seis meses. Al analizar si era necesario repetir la dosis, los investigadores no encontraron diferencias entre las personas que recibieron una o dos aplicaciones, lo que sugiere que una única sesión podría ser suficiente para mantener el beneficio durante un tiempo prolongado. En palabras de los autores, “la reducción en los síntomas de depresión fue rápida y significativa, y se sostuvo hasta tres meses después de la intervención”.

La intensidad de la experiencia psicodélica se asoció a una mayor mejoría en los síntomas según los resultados del estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cuanto a la seguridad, los efectos secundarios informados fueron leves o moderados. Los más frecuentes fueron molestias en el lugar de la infusión, náuseas y momentos de ansiedad que pasaron rápidamente. No se detectaron problemas graves ni alteraciones preocupantes en los controles médicos realizados durante el estudio.

Un aspecto importante que se observa en la investigación es que quienes tuvieron sensaciones más intensas o profundas durante la sesión con DMT (por ejemplo, cambios notables en la percepción o emociones muy marcadas) mostraron una mejoría mayor en los síntomas de depresión. Según los investigadores, esto indica que la intensidad de la experiencia personal vivida podría estar relacionada con la efectividad del tratamiento.

Por otro lado, una revisión publicada poco antes también en Nature Medicine describe que los psicodélicos clásicos, como el DMT, actúan principalmente sobre el receptor de serotonina 5-HT2A y producen cambios profundos en el funcionamiento cerebral y en la conciencia. Según este análisis, los estudios científicos recientes muestran que estos compuestos pueden facilitar tanto una desorganización temporal de los patrones rígidos en el cerebro como una mayor capacidad de adaptación y cambio psicológico en los días posteriores. Estas características explican, en parte, el interés por investigar el potencial terapéutico de los psicodélicos en distintos trastornos psiquiátricos, entre ellos la depresión.

Diseño, criterios de inclusión y soporte psicoterapéutico

Los participantes recibieron sesiones de apoyo psicológico antes, durante y después de la administración del compuesto psicodélico (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación, realizada en el Reino Unido, contó con la participación de adultos de entre 21 y 53 años con diagnóstico de depresión mayor de al menos dos años de evolución y antecedentes de al menos dos tratamientos previos fallidos. El reclutamiento se realizó a través de bases de datos clínicas y redes sociales, y la selección incluyó entrevistas, evaluación psiquiátrica y estudios de laboratorio.

El protocolo excluyó a personas con antecedentes de psicosis, condiciones médicas graves, intentos de suicidio graves previos o uso reciente de psicodélicos. Los participantes suspendieron cualquier medicación antidepresiva al menos dos semanas antes del inicio del ensayo.

El apoyo psicoterapéutico formó parte integral de la intervención, con sesiones preparatorias, acompañamiento durante la administración del DMT y espacios de integración post-sesión. El soporte se brindó en un entorno controlado, con dos terapeutas y un psiquiatra presentes. El ambiente incluyó iluminación tenue y música diseñada para acompañar el proceso.

La administración de DMT se realizó en una dosis de 21,5 mg infundida durante 10 minutos. La evaluación de la eficacia se basó en la comparación de los puntajes MADRS antes y después de la intervención, con seguimientos a una, dos, cuatro y doce semanas, y una evaluación a seis meses.

Perspectivas para la aplicación clínica y próximos pasos en la investigación

Los beneficios observados tras la única dosis de DMT se mantuvieron durante tres meses en la mayoría de los participantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio sugiere que el DMT, en combinación con soporte psicoterapéutico, podría ofrecer una alternativa a los tratamientos convencionales para personas con depresión mayor que no responden a otras terapias. El Dr. David Erritzoe, del Departamento de Ciencias del Cerebro del Imperial College e investigador principal del ensayo, explicó: “Hemos demostrado que una única experiencia con DMT de tan solo 25 minutos de duración es segura, eficaz y duradera, con efectos comparables a otros tratamientos psicodélicos prometedores que a menudo requieren sesiones de tratamiento mucho más largas”.

Los autores remarcan en el artículo que la principal limitación del ensayo fue el tamaño muestral reducido y la falta de diversidad étnica entre los participantes. Además, se excluyó a personas con antecedentes de intentos suicidas graves, lo que restringe la generalización de los resultados. Los autores destacan que “se requieren estudios más extensos y diversos para confirmar estos hallazgos y comparar el DMT con tratamientos estándar”.

El protocolo incluyó la evaluación de posibles efectos de la intensidad de la experiencia psicodélica sobre la respuesta antidepresiva, así como la exploración de factores como el apoyo terapéutico y la preparación del entorno. Los datos sugieren que la alianza terapéutica y la integración psicológica podrían desempeñar un papel importante en la eficacia de la intervención.

“Aunque estos resultados iniciales de ensayos clínicos siempre deben interpretarse con cautela, son muy prometedores para la terapia con DMT como posible tratamiento para la depresión clínica. Además, es probable que sea más rentable que los psicodélicos de acción prolongada debido a las sesiones de dosificación más cortas”, indicó Erritzoe.

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