Colesterol hereditario: cómo detectarlo desde la infancia y reducir el riesgo de infartos tempranos

Colesterol hereditario: cómo detectarlo desde la infancia y reducir el riesgo de infartos tempranos

La hipercolesterolemia familiar se caracteriza por niveles elevados de colesterol LDL desde el nacimiento, aumentando el riesgo de infarto precoz (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un niño con colesterol alto puede parecer una rareza, pero los especialistas advierten que la genética puede jugar un papel decisivo en la salud cardiovascular desde los primeros años de vida. Padres y madres suelen asociar el colesterol elevado con la adultez o la vejez, aunque en realidad existen formas hereditarias capaces de desencadenar problemas cardíacos graves incluso antes de los 40 años.

Detectar el colesterol alto de origen genético a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida saludable o el desarrollo precoz de enfermedades cardiovasculares. La clave, según expertos de la Cleveland Clinic, es la información y la acción: identificar a tiempo el riesgo, modificar hábitos y seguir el tratamiento adecuado puede salvar años de vida.

Qué es el colesterol hereditario y cómo se transmite

El colesterol elevado puede tener causas diversas, pero la genética desempeña un papel central en un porcentaje significativo de los casos. Según la cardióloga Leslie Cho, de la Cleveland Clinic, las causas del colesterol alto incluyen una dieta inadecuada, falta de actividad física y, en muchos pacientes, factores hereditarios. “También sabemos que el colesterol alto puede ser hereditario”, afirma la especialista.

Las variantes genéticas responsables del colesterol alto incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves antes de los 40 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el plano genético, existen dos formas principales de colesterol alto hereditario: la hipercolesterolemia familiar y el riesgo poligénico.

  • Hipercolesterolemia familiar: Es menos frecuente, pero implica un riesgo sumamente elevado desde el nacimiento. Se produce por mutaciones en genes encargados de eliminar el colesterol LDL (conocido como “colesterol malo”) de la sangre. Esto provoca que los niveles de LDL sean muy superiores a los recomendados, incluso desde la infancia. Los afectados pueden presentar valores iguales o superiores a 200 mg/dL, lo que incrementa de manera significativa la probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas graves, como infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares, en edades tempranas.
  • Riesgo poligénico: Es mucho más común y resulta de la suma de pequeñas variantes genéticas que, en conjunto, elevan progresivamente los niveles de colesterol LDL. A diferencia de la hipercolesterolemia familiar, el riesgo poligénico no sigue un patrón hereditario claro y suele manifestarse de manera gradual a partir de la adolescencia o la adultez joven. Puede haber notables diferencias entre integrantes de una misma familia.

La diferencia clave entre ambas condiciones radica en la rapidez y la magnitud del aumento del colesterol LDL. En la hipercolesterolemia familiar, la elevación es marcada y aparece desde el nacimiento; en el riesgo poligénico, el incremento ocurre más lentamente.

Por qué el colesterol alto hereditario es tan peligroso

El principal riesgo de tener el colesterol alto por causas genéticas es el desarrollo de arteriosclerosis prematura, una afección que consiste en la obstrucción progresiva de las arterias. Cleveland Clinic advierte que esta condición puede derivar en infartos o accidentes cerebrovasculares incluso antes de los 40 años. Lo más preocupante es que el colesterol alto suele no causar síntomas hasta que la enfermedad cardiovascular ya está avanzada.

El colesterol hereditario puede detectarse en la infancia mediante análisis de sangre, permitiendo una intervención temprana y efectiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

La detección temprana es fundamental para evitar complicaciones. Especialistas de Cleveland Clinic recomiendan realizar un perfil lipídico (análisis de colesterol en sangre) entre los nueve y los once años en niños con antecedentes familiares de colesterol alto o enfermedad cardíaca prematura. Si hay un historial familiar claro, el estudio puede indicarse desde antes. En adultos, el examen debe repetirse al menos cada cinco años.

El diagnóstico precoz permite iniciar cambios en el estilo de vida y, si es necesario, comenzar un tratamiento farmacológico para mantener los niveles de colesterol bajo control.

Estrategias para el control y la prevención

El manejo del colesterol hereditario implica una estrategia integral que combina:

  • Alimentación saludable para el corazón: Reducir grasas saturadas, azúcares y alimentos ultraprocesados, e incorporar frutas, verduras, cereales integrales y pescado.
  • Actividad física regular: Realizar ejercicio al menos 150 minutos por semana.
  • Tratamiento farmacológico: Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, los médicos pueden indicar medicamentos específicos para reducir el colesterol LDL.
  • Seguimiento familiar: Dado que la genética está involucrada, un diagnóstico implica que otros familiares de primer grado también podrían estar en riesgo. Es recomendable que todos se realicen análisis para una detección anticipada.

La cardióloga Leslie Cho destaca: “La clave es recibir un diagnóstico temprano. De esa manera, el colesterol malo tiene menos tiempo para causar daño”. El abordaje precoz y sostenido es la mejor manera de proteger la salud cardiovascular.

El diagnóstico precoz y el seguimiento de los familiares permiten modificar el pronóstico y sumar años de vida en buena salud según Cleveland Clinic (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el colesterol alto tenga un origen hereditario, Cleveland Clinic asegura que el control es posible. La información adecuada, la detección temprana y el tratamiento correcto pueden modificar el pronóstico de quienes presentan riesgo y aumentar los años de vida en buena salud.

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