El logro de Tervel Zamfirov en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 representa una hazaña inédita para el deporte búlgaro: tras una definición que se tuvo que resolver con el uso de la tecnología, el snowboarder de 20 años consiguió la medalla de bronce en el slalom paralelo, que se convirtió en el primer podio olímpico invernal en 20 años y apenas la séptima medalla en la historia para Bulgaria en este tipo de citas.
El dramatismo de la competición quedó reflejado en la instancia decisiva, donde Zamfirov superó al esloveno Tim Mastnak por escasos centímetros, resultado confirmado mediante foto finish. El propio Zamfirov confesó ante los medios luego de celebrar en el podio: “Ganar una medalla olímpica cumplió mi mayor sueño deportivo y todo lo que venga es un bono”, dijo. Añadió que al principio creyó haber quedado cuarto, lo que habría sido más doloroso que pensar que alcanzaba el podio para luego quedarse fuera. En tono distendido, atribuyó parte del resultado a la genética, refiriéndose a la longitud de sus brazos, que fueron decisivos en ese cierre milimétrico.
Según mostró el sitio oficial de Milano-Cortina, el duelo por el bronce tuvo una definición de 0.0 en la diferencia entre ambos. Fue por eso que se recurrió al uso de la tecnología, lo que mostró que el búlgaro superó por escaso margen a su rival europeo.

El evento tuvo más repercusiones, ya que no solo se trató del primer podio olímpico para Bulgaria en dos décadas (el anterior fue en Turín 2006 en patinaje de velocidad femenino), sino que modificó la posición del país en el medallero. Con la presea de Zamfirov, Bulgaria alcanzó el puesto 18 tras tres días de competencia, en unos juegos donde Noruega lidera el medallero con cinco oros y nueve preseas en total, y es seguido por seguida por Suiza (tres doradas y cinco totales) e Italia (2 oros y 10 en total).
El impacto fue inmediato, ya que la sociedad experimentó un renovado sentimiento de orgullo nacional, según declaró Ivan Peshev, ministro de Juventud y Deportes, al recibir a la delegación en el aeropuerto Vasil Levski de Sofía tras el regreso del héroe nacional al país.
El ministro Ivan Peshev calificó la conquista como histórica, subrayando que el éxito también correspondía al esfuerzo institucional y la unidad proyectada en el país. Se mostró esperanzado de que los futuros gobiernos mantengan y refuercen el financiamiento al deporte, de cara a próximas competiciones internacionales, en particular aquellas donde participarán Vladimir Zografski y el equipo nacional de biatlón.
A su llegada, el joven medallista, junto con Radoslav Yankov y Malena Zamfirova (ambos finalistas entre los 16 mejores en sus respectivos eventos), fue recibido con entusiasmo. En sus declaraciones, Zamfirov agradeció el respaldo institucional: “Los deportistas búlgaros reciben uno de los mejores apoyos federativos”. Reiteró que, si mantiene su salud, aspira a competir profesionalmente hasta más allá de los 40 años, proyectando su presencia en hasta cinco Juegos Olímpicos adicionales. Detalló que, por el momento, no contempla cambiar de disciplina y que sus planes inmediatos incluyen un breve descanso, un examen de microbiología y varias pruebas universitarias, previas a cuatro próximos compromisos en la Copa del Mundo.
El bronce de Zamfirov llegó tras haber cerrado en 5° puesto la fase clasificatoria, mientras que Mastnak obtuvo el pase a la final como el 15° de 16 competidores. Previamente, el rider esloveno había sido vencido en semifinales por Benjamin Karl de Austria, quien se convirtió en el primer atleta en alcanzar cuatro medallas olímpicas en snowboard y se consagró como el campeón olímpico de la especialidad. Zamfirov, por su parte, cayó ante Kim Sang-kyum de Corea del Sur en esa fase.
Durante la ceremonia inaugural de los Juegos de Milán-Cortina, Bulgaria desfiló en la posición número 15 con una delegación de cuatro miembros. La presidenta Iliana Yotova participó en eventos oficiales en Milán, acompañada por el vicepresidente de Estados Unidos JD Vance y la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, en una fotografía protocolar de alto nivel.
El calendario olímpico inició el pasado 6 de febrero de manera oficial y se extenderá hasta el domingo 22, posicionando al norte de Italia como epicentro del deporte invernal en el comienzo del 2026.


