Boy Olmi habló del presente de su vínculo con Carola Reyna: “Discutimos las mismas cosas desde hace treinta años”

Boy Olmi habló del presente de su vínculo con Carola Reyna: “Discutimos las mismas cosas desde hace treinta años”

No hay dudas de que la percepción pública de Boy Olmi y Carola Reyna es la de una pareja referente de amor en el mundo artístico argentino. Sin embargo, tal como él mismo lo expresara en las últimas horas, esa visión contrasta de forma notoria con la realidad privada de su relación. Las imágenes de unidad, admiración y perseverancia que proyectan ante la sociedad están presentes, pero también en ellos se encuentran las diferencias considerablemente del día a día que comparten puertas adentro, donde emergen los conflictos y los desafíos que toda convivencia implica.

En distintos momentos, las miradas del público y los medios se posaron sobre Boy y Carola como símbolo de fortaleza y permanencia, máxime cuando otras parejas conocidas atravesaron crisis, como la separación de Nico Vázquez y Gimena Accardi. El imaginario colectivo los situó en un pedestal, atribuyéndoles un vínculo especial, casi ideal.

No obstante, la pareja enfrenta los mismos obstáculos y tensiones que cualquier relación de largo plazo. Así lo expresó el propio Boy en diálogo con Radio Con Vos, al afirmar: Carola y yo tenemos características de personalidad, de visibilidad, porque somos los dos personas más o menos públicas y de cierta onda que hace que la gente crea que tenemos algo diferente o superior a muchas otras estructuras de pareja. Y la verdad que no. Somos muy diferentes. Las energías de los dos son muy opuestas. Por supuesto, nos amamos mucho, nos elegimos, nos admiramos, pero no porque esté todo bien. Nos elegimos porque yo creo que la pareja tiene algo de ser una maestría”.

Boy Olmi y Carola Reyna, en motorhome por Mendoza

Para Olmi, la convivencia diaria representa un desafío constante, una suerte de aprendizaje donde ambos se ven obligados a confrontar sus propias dificultades y limitaciones. El artista describe la relación con palabras que destilan honestidad y realismo: “Te confronta con eso que más te cuesta de vos, porque tus amigos te ven un rato, tus hijos te ven, te bancan, te putean o no, pero toman distancia. Pero con tu pareja estás casi todo el tiempo. Mañana, tarde y noche, te despertás, te acostás, vas, venís, viajás. Y entonces te tiene en un punto calado, como nadie te tiene calado. Entonces, te toca generalmente donde más te duele”.

Ejemplos concretos de esa dinámica emergen en situaciones cotidianas. Olmi relató una discusión reciente con su esposa por un detalle doméstico: “Con Carola discuto las mismas cosas desde hace treinta años. Y nos peleamos muy fuerte por pelotudeces. Anoche peleamos porque levanté la mesa y dejé los platos apilados en la pileta. ‘¿Pero vos no sabés que los platos no se apilan porque la grasa…?’ No, ¿y qué querés que haga Bueno, discusión eterna anoche porque yo había apilado los platos de la pileta.”

El comienzo de la relación entre Boy Olmi y Carola Reyna se remonta a un encuentro casual a la salida de una obra de teatro. La actriz recuerda ese momento como un punto de inflexión: “Lo vi por primera vez en la puerta del Astral. Los ojos turquesa me encandilaron”. Ese primer cruce no solo marcó el inicio de un vínculo, sino que plantó la semilla de una historia que, con los años, se consolidaría como una de las más duraderas y reconocidas del ambiente artístico.

La serie Familia de Diván está protagonizada por Boy Olmi y Carola Reyna

No fue un romance inmediato. El destino los reunió en diversas oportunidades, permitiendo que la relación madurara y encontrara su propio ritmo. En palabras de Olmi: “Nos conocimos en un momento en el que cada uno estaba muy enfocado en su carrera, pero supimos encontrar un espacio para compartir”. En 1994, la pareja formalizó su unión y desde entonces construyeron más de 30 años de vida en común.

La trayectoria compartida de Boy y Carola los convirtió en un emblema dentro del ámbito artístico nacional. Su historia se asocia a valores de permanencia, admiración y elección mutua. En momentos de crisis de otras parejas mediáticas, la sociedad tiende a mirarlos como un ejemplo a seguir. Esta percepción pública, sin embargo, coexiste con las tensiones y diferencias que ambos reconocen sin rodeos.

La historia de Boy Olmi y Carola Reyna pone de manifiesto que la imagen pública de una relación puede distar mucho de la realidad privada. Mientras el mundo los observa como símbolo de amor inoxidable, puertas adentro libran las mismas batallas cotidianas que cualquier otra pareja, demostrando que la verdadera fortaleza reside en la honestidad, la elección diaria y la capacidad de aprender juntos.

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