El crudo testimonio de Romina Gaetani tras la orden de detención de su expareja: “Estuve doblada de dolor”

El crudo testimonio de Romina Gaetani tras la orden de detención de su expareja: “Estuve doblada de dolor”

El caso que involucra a Romina Gaetani sumó en las últimas horas un capítulo de enorme impacto emocional. Luego de que la Justicia solicitara la detención de su expareja, Luis Cavanagh, en el marco de la denuncia por violencia de género, la actriz habló públicamente y dejó un testimonio desgarrador que expuso, sin filtros, el dolor, la confusión y el miedo que atraviesa. Sus palabras, pronunciadas en un móvil televisivo con DDM (América TV), conmovieron por la crudeza del relato y por la fragilidad emocional con la que se mostró frente a cámara.

“No, no puedo hablar. La verdad es que estoy muy mal”, respondió apenas fue abordada por la cronista. La actriz dejó en evidencia el estado en el que se encuentra desde que decidió denunciar. Cada frase estuvo atravesada por silencios, pausas largas y respiraciones profundas, signos claros del impacto que le genera revivir lo ocurrido. “¿Y a vos qué te parece cómo estoy?”, retrucó, con una mezcla de cansancio y angustia, cuando le preguntaron por su estado de ánimo.

Consultada sobre si se sentía más tranquila o segura luego del avance judicial, su respuesta fue contundente y desarmó cualquier idea de alivio inmediato: “Todo lo contrario sentís. Mucha confusión, mucho miedo”. En ese sentido, explicó uno de los puntos más complejos de los casos de violencia de género: la dificultad de denunciar a alguien a quien se ama. “Denunciar a alguien que se quiere es imposible, no me entra en la cabeza, porque una está enamorada”, expresó, poniendo en palabras una experiencia que muchas mujeres atraviesan en silencio.

La actriz denunció a su ex, Luis Cavanagh, el 28 de diciembre

Romina también reflexionó sobre el peso simbólico de tener que hablar en primera persona. “He escuchado a muchas mujeres hablar de esto, y es la primera vez que me toca hablarlo en persona”, confesó, visiblemente afectada. Ese paso, lejos de ser liberador, implicó para ella una revictimización profunda. Según relató, la semana pasada pasó cerca de cinco horas en la fiscalía escuchando los testimonios de las testigos, una experiencia que la dejó devastada. “El estar presente y volver a escuchar todo lo que sucedió es revictimizante”, explicó.

Las consecuencias físicas y emocionales no tardaron en aparecer. “Volví el viernes, me metí en la cama y no pude hacer más nada. El sábado estaba doblada del dolor. Me levanté de la cama como pude”, contó, describiendo cómo su cuerpo también acusó el golpe del proceso judicial. Incluso relató que su terapeuta será una de las testigos en la causa y que, en medio de ese escenario, pidió evaluar si era necesario que volviera a presenciar nuevos relatos. “El que tendría que estar en ese lugar es la persona que golpeó, para que pueda tomar conciencia de lo que hizo”, sostuvo, con firmeza.

En su testimonio, Gaetani reconstruyó también el momento posterior a la agresión. Detalló que una de las testigos es su abogada y amiga, Eliana Wasserman, quien logró escuchar parte de lo ocurrido porque Romina la llamó y dejó el teléfono en altavoz. “Fue la primera que llamó al 911”, explicó. Luego, describió cómo, en estado de shock, llegó como pudo a la garita de seguridad del country donde se encontraba. “Estaba en traje de baño y con un remerón… lo único que pensaba era decir algo que se entendiera rápido”, recordó.

El momento en que Gaetani se acerca al puesto de seguridad para pedir ayuda

En ese tramo del relato, la actriz destacó un gesto clave: “Lo único que le agradezco al hombre de la garita es que no me dejó ir. Si salía, quedaba del lado de afuera de la calle”. Según contó, la ambulancia y la policía llegaron con rapidez, un detalle que aún hoy permanece grabado en su memoria. “No hay palabras, todavía no me salen las palabras”, repitió, dejando en claro que el impacto sigue siendo profundo.

Otro de los momentos más tensos de la entrevista se dio cuando le preguntaron si, durante la agresión, tuvo miedo de morir. Romina pidió evitar esa palabra, visiblemente alterada. “¿Vos tendrías miedo de que alguien te ponga la mano encima”, respondió, y luego agregó: “¿Entendés el shock? Ni yo lo entiendo”. Su reacción reflejó el estado emocional en el que aún se encuentra, atravesada por sensaciones difíciles de procesar.

Finalmente, al enterarse en vivo del pedido de detención de su expareja, la actriz se mostró desbordada. “Todavía no me puedo parar yo… imaginate que me llegue esta noticia”, dijo, sin poder asimilar la información. Segundos después, se retiró, según contó, para iniciar una sesión de terapia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *