
Ricardo Adrián Rodríguez (36) y Leandro Joel Oses (27) fueron condenados este viernes a prisión perpetua por el femicidio de Zoe Pérez, la adolescente de 17 años que fue asesinada en febrero de 2024 en La Toma, provincia de San Luis.
El fallo fue dictado por unanimidad por un tribunal integrado por María Eugenia Zavala Chacur, Adriana Lucero Alfonso y Fernando Julio De Viana.
La audiencia se realizó en la ciudad de San Luis, donde los jueces leyeron la sentencia que declara a Rodríguez, de 33 años, y a Oses, de 26, culpables del delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte.
El Ministerio Público Fiscal informó que ambos seguirán alojados en el Servicio Penitenciario Provincial, donde permanecen desde 2024.
El tribunal consideró como atenuante que ninguno tenía antecedentes condenatorios. En el caso de Rodríguez, se sumaron como agravantes las circunstancias de tiempo, modo y lugar, el aprovechamiento de la amistad con la víctima y la conducta posterior al crimen. Para Oses, también se tomaron como agravantes las circunstancias en que ocurrió el hecho.

El crimen
La noche del 19 de febrero de 2024, Zoe fue al Club Pringles de La Toma con Rodríguez y Oses. Se quedaron tomando mate y mirando un partido de voley junto a una amiga. Después, los cuatro fueron hasta una plaza y más tarde la víctima y los dos acusados se dirigieron a la casa de Rodríguez.
En esa vivienda, ubicada en la calle Inti Huasi, del barrio Barrancas de La Toma, estuvieron tomando bebidas alcohólicas y jugando a la play. Se sacaron fotos y grabaron videos con el celular de Oses. En una de las grabaciones, Rodríguez le dijo a Zoe: “A mí no me incentives el demonio porque está todo mal. Es un consejo, no me provoques porque el demonio sale”.
Según la reconstrucción de la fiscalía, los tres estuvieron en la cama de Rodríguez hasta por lo menos las 4.30 de la madrugada. Minutos después, entre las 5 y las 7 de la mañana, la adolescente fue atacada. “Los imputados sometieron sexualmente a la adolescente”, sostuvo la fiscal a cargo de la investigación, Antonella Romagnoli.
Zoe intentó escapar, pero los acusados la alcanzaron y continuaron el ataque. La asfixiaron en el espacio entre la heladera y la mesa del comedor. Según la fiscal, Oses la tomó del cuello con un cordón mientras Rodríguez la inmovilizaba.
Los acusados no fueron a trabajar y se quedaron en el lugar. A las 8.50, Oses salió del domicilio con una mochila y Rodríguez trasladó el cuerpo de Zoe a la cama de la habitación. Cerca de las 10, el hermano de la víctima llegó al lugar y le dijeron que ella ya se había ido. Una amiga recibió la misma respuesta.
Más tarde, el profesor del gimnasio al que asistía la adolescente recibió un mensaje de Rodríguez pidiéndole que fuera urgente a su casa. Al llegar, el hombre encontró a Zoe sin vida en la cama y preguntó qué había pasado, pero no obtuvo respuesta.
Durante la investigación, la médica forense determinó que Zoe presentaba signos de asfixia en órganos internos, lesiones en los genitales compatibles con una agresión sexual y heridas en los brazos y piernas, que serían signos de defensa. Los peritajes también indicaron que los acusados tenían lesiones y escoriaciones.
Oses y Rodríguez dieron versiones distintas ante la Justicia. El primero contó que, cerca de las 7 de la mañana, salió de la casa de su cómplice junto a la víctima, pero después de una cuadra y media, Zoe decidió regresar. Él siguió camino a su casa. Más tarde, recibió mensajes del hermano de la víctima preguntando por ella. Según su relato, Rodríguez le pidió que fuera hasta su domicilio porque había encontrado a la chica “toda tajeada”.
Rodríguez, en cambio, dijo que cuando se fueron Zoe y Oses, él se acostó a dormir. Al rato, fue el hermano de la víctima y una amiga a buscarla y él les dijo que no estaba. Más tarde, antes de salir para lo de su madre, la vio tirada en el piso de su casa. “De la desesperación le tiré aire, le hablaba, y la levanté y la llevé a la cama. Llamé al profesor de kick boxing para que me ayudara y llamara a la policía”, aseguró.

Durante la etapa de alegatos, el fiscal de Juicio N°2, Fernando Rodríguez, pidió tratar el caso con perspectiva de género. Sostuvo que se trató de un homicidio doblemente calificado criminis causa, figura que se aplica cuando se mata para cometer otro delito, facilitarlo, ocultarlo o asegurar la impunidad.
“La violencia de género quedó explicitada por las lesiones que poseía la niña víctima y los imputados. Claramente el delito precedente que fue el del abuso sexual con acceso carnal y luego de producido, con la resistencia de la víctima, la mataron para ocultar el abuso”, sostuvo el fiscal ante el tribunal.
El querellante, Esteban Bustos, compartió el planteo del fiscal y pidió exhibir una foto de Zoe con la remera de su promoción escolar. “Nos falta Zoe, pero siento que ella guió el camino para llegar hasta aquí. Fue golpeada salvajemente y torturada por personas a quien ella consideraba sus amigos”, declaró.
Finalmente, la condena del tribunal fue comunicada en la audiencia de este viernes. Los fundamentos del veredicto estarán disponibles en los próximos días, según informó el Poder Judicial de San Luis.

