
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) estableció que los casos de venta de gasolina en mal estado se produjeron por falencias en “dos o tres” plantas de almacenamiento del combustible y que no se trata de un problema que comprometa a todo el sistema nacional de distribución.
“No es un efecto a nivel nacional, no está pasando a nivel nacional, esto se ha dado en dos o tres plantas específicas donde se ha desestabilizado el producto”, explicó el presidente de YPFB, Yussef Akly.
El ejecutivo precisó que los problemas se identificaron en tres plantas ubicadas en las ciudades de Trinidad, Montero y Oruro, debido a la concentración de goma y manganeso en los tanques de almacenamiento.
Akly mencionó que en Bolivia operan 16 plantas dependientes de YPFB y seis privadas.
Asimismo, mencionó que YPFB desarrolla una investigación ante la posibilidad de que exista una “mano negra” que esté ocasionando que este problema se genere de manera intencional.
“Vamos a actuar con todo el peso de la ley si es que identificamos a estos actores que han afectado la operación de algunas plantas”, remarcó.
Pese a esto, el presidente de YPFB señaló que aún no se puede decir que el problema se dé “en un solo lugar específico”, por lo que indicó que se harán controles en “todas las etapas” de la distribución del combustible, desde la importación y refinación hasta el transporte en camiones cisterna para la venta en las estaciones.

Akly estimó, en base a los reportes de prensa y de las redes sociales, que alrededor de 2.000 vehículos podrían haber tenido el “efecto” de la “gasolina desestabilizada”, aunque también es difícil establecer si esa es la causa de la falla que los choferes sindicalizados, mototaxistas y otros usuarios han denunciado.
El mal estado de la gasolina provocó la protesta de los choferes sindicalizados, que esta semana mantuvieron movilizaciones en los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Oruro, Beni y Cochabamba, exigiendo un “resarcimiento” por los daños que, según afirmaron, sufrieron sus vehículos.
Esta jornada, en Santa Cruz (este), los mototaxistas bloquearon la ruta que conecta esa ciudad con Montero y aseguraron que su reclamo será “indefinido” hasta que las autoridades del Gobierno les den una solución.
El Ejecutivo del presidente Rodrigo Paz justificó que trabaja con un “sistema heredado” que está siendo corregido para “asegurar” que la gasolina que se comercializa en el país esté respaldada “por verificaciones rigurosas”.
El Gobierno boliviano retiró en diciembre la subvención a los combustibles que rigió durante más de dos décadas, por lo que el litro de gasolina especial pasó de costar 0,53 dólares a un dólar y el precio de la gasolina premium subió de 1 a 1,58 dólares.
(Con información de EFE)

