
El traspaso de Anthony Davis y otros tres jugadores de los Dallas Mavericks a los Washington Wizards ha sacudido el mercado de la NBA, en una operación que destaca como uno de los canjes más relevantes de los últimos años, según ESPN y Dallas Morning News. El acuerdo ocho jugadores y varias selecciones del draft, redefiniendo el futuro de ambas franquicias.
Como parte del canje masivo, los Mavericks ceden a Davis, Jaden Hardy, D’Angelo Russell y Dante Exum a los Wizards. A cambio, Dallas recibe a Khris Middleton, AJ Johnson, Malaki Branham y Marvin Bagley III, junto con dos selecciones de primera ronda y tres de segunda, detalló ESPN. Se trata de una de las transacciones de mayor escala en la liga, tanto por el número de jugadores implicados como por la calidad de los nombres involucrados.
La salida de Davis, de 32 años, marca el cierre de una etapa turbulenta para los Mavericks, precedida por el traspaso de Luka Doncic a Los Angeles Lakers el año anterior. De acuerdo con Dallas Morning News, la directiva de Dallas, encabezada por el entonces gerente general Nico Harrison, intentó reconstruir el equipo alrededor de Davis y Kyrie Irving, sin lograr el rendimiento esperado debido a los malos resultados y una serie de lesiones.
Harrison fue destituido en noviembre de 2025 y reemplazado interinamente por Matt Riccardi y Michael Finley, quienes articularon el megacanje. Según Dallas Morning News, la administración buscaba recuperar opciones en futuras selecciones del draft y redefinir la plantilla, después de una pérdida de continuidad y una ola de incertidumbre entre aficionados y directiva.
Por parte de los Wizards, el acuerdo apunta a la reconstrucción de su plantilla con la llegada de Davis, que se suma a Trae Young, fichado semanas antes desde los Atlanta Hawks. Ambos jugadores arriban lesionados: Young, por problemas en la rodilla y el cuádriceps, y Davis, por una lesión en la mano izquierda, estimada en seis semanas de recuperación, según precisó ESPN. La directiva de Washington confía en que se conviertan en los nuevos pilares del equipo y devuelvan el protagonismo a la franquicia.
La apuesta por Davis, campeón de la NBA con los Lakers y diez veces elegido para el All Star Game, responde tanto a su experiencia como a su potencial para liderar un grupo joven. Los responsables de los Wizards mantienen la expectativa sobre la recuperación física del pívot y su impacto en el rendimiento colectivo, pese a su reciente historial médico.
El paso de Davis por los Mavericks estuvo condicionado por numerosas lesiones. Dallas Morning News señala que, desde su llegada en febrero de 2025, Davis acumuló una distensión abdominal, una distensión en el aductor izquierdo, una operación por desprendimiento de retina, tendinopatía aquílea bilateral, molestias musculares recurrentes y una lesión de ligamentos en la mano izquierda. Por estas razones, solo pudo disputar 29 partidos de temporada regular y dos de play-in. Cuando estuvo disponible, registró promedios de 20,2 puntos, 10,8 rebotes, 3,3 asistencias y 1,8 tapones por encuentro.
El canje no solo remodela la estructura de ambos conjuntos, sino también sus expectativas a corto y mediano plazo. Los Mavericks, ubicados en el duodécimo lugar de la Conferencia Oeste al momento del traspaso, prevén utilizar las nuevas selecciones de draft para potenciar el desarrollo del novato Cooper Flagg y reconstruir el proyecto en torno a Irving. Por su parte, los Wizards apuestan por consolidar un bloque competitivo alrededor de Davis y Young, con la mirada puesta en avanzar posiciones y competir por fases decisivas en la liga.
Durante su estancia en Dallas, Davis se refirió a los rumores de traspaso: “Miren. Lo hacen ver como si fuéramos a la guerra o algo así. Esto es básquetbol. Y así es”, expresó el 26 de noviembreAdemás, recalcó su enfoque profesional: “Mi trabajo es hacer lo que hago cuando estoy en la cancha: jugar al baloncesto e intentar liderar a este equipo”. Insistió en que las especulaciones sobre su futuro no le afectan: “Eso no me afecta”.

