Hablar de la muerte de un padre nunca es sencillo. Mucho menos cuando ese adiós estuvo atravesado por una enfermedad larga, una despedida incompleta y el contexto devastador de la pandemia. Valeria Gastaldi lo sabe bien.
Así lo dejó en claro la cantante durante una entrevista íntima con Matías Vázquez en el streaming No Tan Pronto, en la que recordó a Marcos Gastaldi, su papá, fallecido el 19 de julio de 2020, en pleno aislamiento por el COVID-19. En medio de ese diálogo cargado de emoción, ocurrió algo inesperado: la luz del lugar se apagó de repente. Para la artista, no fue una casualidad. Fue, simplemente, “un mensaje”.
La integrante de Bandana se abrió a corazón abierto para hablar del duelo que atravesó tras la muerte de su padre, quien padecía Parkinson desde hacía años. “Yo estuve bastante retirada sanándome, porque me costó mucho el duelo. Pensé que era más fácil, pero no lo es”, confesó, con una sinceridad que atravesó la conversación. La enfermedad había sido dura, no solo para él, sino para toda la familia: “Fueron ocho años cuidando a una persona que se fue apagando de a poco. Muy joven”, recordó.
Pero si algo terminó de marcar esa pérdida fue el contexto en el que ocurrió. El empresario murió durante la pandemia, cuando las restricciones impedían acompañar a los seres queridos en sus últimos momentos. “No le pude dar la mano a mi ser querido”, expresó la intérprete, reflejando una experiencia que, como ella misma señaló, compartieron miles de argentinos. “Me sigo encontrando con gente que me dice: ‘Viví lo mismo que vos’”, agregó.

El dolor, explicó, no solo tuvo que ver con la ausencia física, sino con todo lo que quedó pendiente. “Me faltó decirle un montón de cosas. Me faltó que me vea casarme. Me faltó que conozca a mi hijo más chico, Lorenzo”, enumeró, dejando al descubierto esas ausencias que el tiempo ya no puede reparar. “Hay pérdidas que son más fáciles de recuperarse que otras. Pero cuando la vida de alguien se interrumpe en un momento que lo podríamos haber disfrutado más, duele más”, reflexionó.
Sin embargo, en medio de ese proceso tan doloroso, la vida también encontró la manera de abrirse paso. Mientras componía canciones para su disco, Valeria quedó embarazada. Y la decisión fue inmediata y profundamente simbólica: su hijo llevaría el nombre de su papá. “Mi hijo se va a llamar Marcos sí o sí. Era algo que sentí muy dentro mío. Es una especie de homenaje”, contó. “Al ser algo que llegó a mi vida tan pegadito a la partida de él, era como que tenía que llevar esa magia. Creo que es parte de las señales que me manda”, dijo, emocionada.
Esa idea de las “señales” fue ganando cada vez más peso en su relato. Valeria habló de canciones que aparecen de repente, de situaciones que la conectan con su padre, de pedidos silenciosos que, según siente, encuentran respuesta. “Hay días en que le pido que me ayude con algo y lo hace”, aseguró.

Y fue justamente en ese momento, mientras hablaba de esa conexión invisible, que ocurrió lo inesperado. La luz del lugar se apagó de golpe, interrumpiendo la entrevista. La reacción fue inmediata. “Mirá… un mensaje”, alcanzó a decir Matías Vázquez. Valeria advirtió, entendiendo el momento en el que se encontró: “Se apagó la luz”. Para ella, lejos de tratarse de un accidente técnico, fue una confirmación más de aquello que venía relatando.
“La manera de comunicarte pasa a ser a través del corazón”, explicó luego. “Es algo real. Me había pasado de perder otros seres queridos, pero no alguien tan importante, tan presente en mi día a día y que me marcara tanto como él”, agregó, dejando en claro la huella profunda que Marcos dejó en su vida.
Hoy, Valeria Gastaldi transita una etapa distinta. La maternidad, la música y el recuerdo de su padre conviven en un mismo espacio emocional. Y aunque el dolor sigue ahí, también aparecen esos pequeños gestos que ella elige leer como mensajes. Señales de que, de algún modo, el vínculo sigue intacto.

