Mauro Icardi atravesó un domingo especial en Turquía. El delantero argentino volvió a tener minutos con el Galatasaray, donde convirtió un gol clave desde el punto penal y alcanzó una marca histórica en el club: se transformó en el máximo goleador extranjero, un récord que hasta ahora compartía con el legendario Gheorghe Hagi. El logro deportivo fue celebrado dentro y fuera de la cancha, con un condimento extra que no pasó inadvertido en redes sociales: el acompañamiento de la China Suárez y de sus hijos desde la tribuna.
La actriz asistió al estadio junto a Rufina, Magnolia y Amancio, quienes presenciaron el partido desde un sector preferencial. Las imágenes que circularon mostraron a los chicos atentos al desarrollo del encuentro, abrigados y relajados, en un clima familiar que contrastó con la intensidad del estadio colmado. Para la China, que se encuentra instalada en Estambul, la jornada funcionó como una síntesis de su presente: acompañar a su pareja en un momento clave de su carrera y, al mismo tiempo, integrar a sus hijos a esa experiencia.

Tras el pitazo final y la victoria del club turco, la familia regresó junta a su casa. Fue allí donde la actriz compartió un video que rápidamente se volvió viral. En la grabación, se ve a Icardi cargando al hijo menor de la China sobre sus hombros, en una escena familiar y descontracturada. Con tono cariñoso y cómplice, el futbolista le habla al niño y le recuerda que ya es hora de ir a dormir, mientras avanzan por el interior de la casa. La imagen, lejos del clima competitivo del estadio, mostró el costado más cotidiano del jugador y reforzó la idea de un vínculo cercano con los hijos de su pareja.
Ese gesto se sumó a otras postales del día que la actriz eligió compartir. En una de ellas, se la ve junto a sus hijos en el estadio, sonriente, con el campo de juego de fondo. En otra, aparece el propio Icardi celebrando el gol con un gesto hacia la tribuna, formando un corazón con los brazos, imagen que luego fue replicada por la actriz. El le dejó un mensaje breve y afectuoso: “Mi amor”, acompañado de un emoji, simbolizando la dedicatoria del tanto hacia ella.

El gol de Icardi tuvo un valor especial. No solo significó su regreso al marcador tras haber fallado dos penales en partidos anteriores, sino que también le permitió alcanzar un récord histórico para el club turco. Con esa conversión, el delantero consolidó su lugar en la historia del Galatasaray y recibió el reconocimiento del público local, que celebró su rendimiento con aplausos y ovaciones.
Desde hace semanas, la China Suárez muestra en sus redes una faceta más reservada de su vida en Turquía. Lejos de los grandes eventos o producciones, sus publicaciones giran en torno a paseos familiares, rutinas cotidianas y momentos compartidos con sus hijos. El acompañamiento al estadio y el video del regreso a casa se inscriben en esa lógica: escenas simples que, sin grandes declaraciones, construyen un relato de cercanía y apoyo.

La presencia de los chicos en el partido también fue leída como una señal de estabilidad en esta etapa. Según pudo verse, los tres hijos de la actriz se muestran integrados a la vida en Estambul, participando tanto de actividades recreativas como de compromisos vinculados al trabajo de Icardi.
Así, entre goles, récords y gestos cotidianos, Mauro Icardi celebró una jornada clave en su carrera deportiva, acompañado no solo por el fervor de la hinchada del Galatasaray, sino también por el respaldo cercano de la China Suárez y de sus hijos, que volvieron a ocupar un lugar central en la escena.

