En la previa del encuentro de la segunda fecha de la Zona A del Torneo Apertura entre Vélez y Talleres en el estadio José Amalfitani de Liniers, la mirada estuvo centrada en los bancos de suplentes con los técnicos de ambos equipos. De un lado estaba Guillermo Barros Schelotto y del otro, Carlos Tevez. La particularidad es que ninguno de los dos se saludó, como suelen hacer los rivales antes de comenzar el partido.
Esta situación no pasó inadvertida y las cámaras de la televisión se posaron en cada uno de los bancos, enfocando a los entrenadores e ídolos de Boca Juniors que coincidieron en el club de la Ribera como compañeros en 2003 y en roles diferentes 13 años después. “Como es sana costumbre, no hubo saludo entre Guillermo y Tevez”, expresó el periodista Damián Iribarren. Su compañero de transmisión, Esteban Edul, completó: “La relación se rompió cuando Barros Schelotto dirigía a Boca y Tevez era jugador. Primero le dijo que se quedaba y después se fue a China y eso a Guillermo no le gustó”.
La historia del quiebre de la relación entre el Mellizo y el Apache se dio en el transcurso de 2016, cuando Barros Schelotto llegó a la conducción técnica de Boca para reemplazar a Rodolfo Vasco Arruabarrena. Hacia finales de temporada y ante una situación inesperada tras la obtención del título, Tevez anunció que se iba a China a jugar en el Shanghai Shenhua. Esta decisión le molestó al cuerpo técnico. “No me veía otro año en el club si él seguía. Sentía que no iba a jugar pasara lo que pasara”, dijo el ex jugador en 2019 durante una entrevista en TyC Sports.

La historia continuó con el regreso de Carlitos a la Argentina en enero de 2018, con el Mellizo como entrenador nuevamente. Boca atravesaba un buen año futbolístico, con una delantera goleadora con Darío Benedetto, Ramón Wanchope Ábila y la incorporación de Mauro Zárate. Tevez debió pelear un lugar para ganarse la titularidad. “Yo charlé con él, dejamos las cosas bien claras y ahí quedó. Yo siempre peleé por el puesto, nunca llegué tarde ni tuve rebeldía cuando me tocó jugar 10 ó 15 minutos. Nunca estuve con cara de orto y estoy tranquilo con eso», declaró el por entonces jugador.
“Tuvimos muchas charlas con Guillermo y las cosas que tenía que decirle se las dije en la cara. Si yo no estaba en Boca, seguro esas situaciones no me las bancaba. Sufrí falta de respeto. Pero quedan en el vestuario”, recordó el Apache en aquella entrevista.
Respecto a la llegada de Zárate, que reforzó a un Boca que llegó hasta la final de la Copa Libertadores 2018, Tevez señaló: “Sabía que su llegada era para sacarme a mí. Yo sabía como venía la mano desde el principio. No me molestó para nada que venga porque sabemos la clase de jugador que es. Te sube un escalón más para que estés más preparado. Guillermo no charló conmigo cuando vino, pero si ves un jugador que es ídolo en el club y vos traes a alguien para reemplazarlo y en el primer día mandás a Tevez al banco, da una señal que no te quieren», reconoció.

Pese a sus diferencias, el delantero de Boca valoró el ciclo de Guillermo Barros Schelotto: «Fue uno de los mejores entrenadores, podés estar o no de acuerdo en sus manejos pero a mi me gustó. Su ciclo fue muy bueno. Después en el fútbol podés ganar o perder pero fue muy bueno, salir bicampeón, después semi y final de Libertadores no es para cualquiera. Fue bueno su balance en Boca».
La historia entre ambos continuó pero como entrenadores. En su primer enfrentamiento como técnicos de Vélez y Talleres, el duelo quedó en manos del equipo de Tevez, que ganó 1-0 el 1 de noviembre de 2025 en Liniers. Este 27 de enero, el resultado fue distinto, ya que el Fortín lo dio vuelta sobre la hora y venció 2 a 1.

