El desarrollo de la Copa del Mundo de Ski Cross en Veysonnaz, Suiza, ofreció uno de los momentos más encendidos de la temporada, estalló la nieve y acabó con la tranquilidad en los Alpes. En una jornada marcada por la tensión y el desenfreno, el francés Youri Duplessis Kergomard protagonizó un cruce directo con el suizo Gil Martin tras un incidente crucial en los cuartos de final.
El Ski Cross es una modalidad que permite a los simpatizantes experimentar un formato electrizante. Cuatro participantes descienden simultáneamente por un circuito repleto de saltos, curvas cerradas y obstáculos, donde la lucha por el primer puesto exige no sólo destreza y velocidad, sino también reflejos y una cuota de audacia. A diferencia de otras variantes del esquí, el contacto físico y las maniobras arriesgadas son parte del juego, y el menor error puede costar la carrera.
Un protagonista destacado fue el francés Youri Duplessis Kergomard, quien llegó a la jornada del sábado con la confianza de haber logrado el mejor tiempo en la clasificación entre 60 esquiadores. Habituado a las pruebas extremas del esquí acrobático y con casi quince años compitiendo al más alto nivel, Duplessis Kergomard demostró el viernes su capacidad para sobreponerse a las adversidades: avanzó de ronda pese a quedar sin bastones, impulsándose solo con el movimiento de su cuerpo, una maniobra que asombró a los espectadores y a sus rivales.

La exigencia del circuito, sin embargo, no dio tregua en los cuartos de final. Durante una de las zonas más técnicas, Duplessis Kergomard sufrió una caída inesperada, lo que generó desconcierto entre el público y los comentaristas. Solo tras revisar las repeticiones de las cámaras de televisión se descubrió que el suizo Gil Martin se había cruzado en su trayectoria, lo que desencadenó el accidente y dejó fuera de la competición al francés.
La tensión se trasladó fuera de la pista. Visiblemente alterado y aún con el traje inflado por el airbag de seguridad, Duplessis Kergomard se acercó a Martin para exigir explicaciones. “¿Te das cuenta cómo esquías?”, le recriminó con voz elevada, producto de su enojo. El francés prosiguió con un reproche aún más directo: “Sos un dolor de huevos para todos”, y le exigió que dejara de actuar de forma irresponsable. La escena culminó cuando un tercero intervino para separarlos, aunque la incomodidad y la furia persistieron en el ambiente.
Mientras tanto, la competencia seguía y el canadiense Reece Howden aprovechó la oportunidad que dejó la eliminación de Duplessis Kergomard. Howden, había terminado segundo en la jornada previa y afrontó la final con determinación. Logró una destacada largada y se mantuvo al frente hasta el final, por lo que consiguió su victoria número 22 en la Copa del Mundo, una cifra que lo posiciona entre los candidatos para los próximos Juegos Olímpicos de Invierno.
Tras la carrera, Howden compartió su satisfacción por el resultado y la superación personal: “Ayer sentí que perdí un poco, y no iba a permitir que eso volviera a ocurrir”, afirmó. Su desempeño constante y la suma de puntos en el campeonato refuerzan su perfil como el favorito a la medalla olímpica en Milano Cortina, que comenzará el 6 de febrero y que reúne a los mejores exponentes del deporte blanco.

