
La película argentina de ciencia ficción MOVIEDREAMS, dirigida por Horacio y Axel Maldonado, tendrá su estreno mundial el lunes 12 de octubre en el Festival de Sitges, con una historia sobre una tecnología capaz de intervenir los sueños y acceder a deseos, temores e impulsos que sus usuarios nunca decidieron compartir.
La producción independiente fue realizada en Buenos Aires y llegará a uno de los principales encuentros internacionales dedicados al cine fantástico, el terror y la ciencia ficción. Su trama sitúa el conflicto en un futuro cercano, donde el entretenimiento digital puede convertir las experiencias oníricas en situaciones hiperrealistas.
La compañía tecnológica LucidVisions presenta una plataforma que permite inducir sueños interactivos. Los usuarios pueden elegir lugares, momentos, vivencias e incluso personas para protagonizar escenas imposibles de reproducir en la vida cotidiana.
Diego, uno de los creadores del sistema, descubre que la herramienta puede ser utilizada con fines distintos de aquellos para los que fue concebida. El problema deja entonces de centrarse en las posibilidades técnicas y pasa a quienes controlan la plataforma y los datos que pueden extraer de sus usuarios.

“La IA no es el enemigo, sino una consecuencia”, dijeron Horacio y Axel Maldonado a Infobae. Los directores evitaron presentar a la inteligencia artificial como una amenaza autónoma y pusieron el foco en las decisiones humanas que definen su uso y determinan quién obtiene beneficios de sus capacidades.
La película plantea una diferencia entre una tecnología que interpreta información para construir un sueño y otra que obtiene datos íntimos de quien duerme. “Una cosa es que una tecnología interprete información y construya un sueño para nosotros, y otra muy distinta es que comience a obtener información de nosotros. Nuestros miedos, nuestros deseos, nuestros impulsos, cosas que quizás nunca le contaríamos a nadie”, explicaron.
Los algoritmos ya recopilan información sobre hábitos de consumo, películas, música y el tiempo frente a una pantalla. MOVIEDREAMS traslada esa capacidad al espacio onírico, donde las percepciones, los miedos y los deseos quedan expuestos a un sistema capaz de procesarlos.
“Soñar es probablemente uno de los últimos territorios absolutamente privados que nos quedan”, sostuvieron los realizadores. La historia incorpora así dimensiones políticas, económicas y psicológicas vinculadas al control de esa información.

La película no propone una condena automática de la tecnología. “La película no intenta decidir si la inteligencia artificial es buena o mala. Intenta plantear una pregunta mucho más incómoda: ¿qué tipo de seres humanos vamos a ser cuando tengamos herramientas con tal poder?”, plantearon los directores.
La exploración de los sueños ya había aparecido en la filmografía de Horacio Maldonado. En 1988, el director realizó junto con Gustavo Cova Alguien te está mirando, una película en la que un grupo de jóvenes lograba compartir un mismo sueño mediante una droga y dispositivos experimentales.
Casi cuatro décadas después, MOVIEDREAMS retoma ese territorio bajo las discusiones actuales sobre inteligencia artificial, neurotecnología, mundos virtuales y procesamiento de datos. Aquella fantasía se conecta ahora con preocupaciones sobre herramientas que conocen y clasifican información personal.
Los sueños permiten modificar el tiempo, el espacio y la identidad sin explicar cada transición. La película utiliza esa libertad para construir un universo en el que la realidad y la experiencia onírica se vuelven cada vez más difíciles de distinguir.

La empresa LucidVisions no tiene la apariencia de una corporación de un futuro remoto. La arquitectura contemporánea, los laboratorios, las pantallas y los espacios de líneas geométricas componen un entorno reconocible, mientras los sueños adoptan texturas y lenguajes diversos que impiden identificarlos de inmediato.
El elenco está encabezado por Maximiliano Maldonado, Valentina Podio, Agustín Olcese y Alexia Moyano. Mario Alarcón, Guillermo Arengo, Clara Kovacic y Anahí Martella completan las participaciones.
Los directores buscaron que los efectos visuales no desplazaran a los personajes. “Era fundamental que, más allá de los efectos visuales, la historia estuviera sostenida por actuaciones sólidas y personajes profundamente humanos”, destacaron en diálogo con Infobae.
La presentación en Sitges permitirá exhibir la película ante un público familiarizado con los códigos del cine fantástico. “No queríamos hacer una versión pequeña de una película estadounidense. Queríamos hacer nuestra propia película, con actores argentinos, con técnicos argentinos, producida desde Buenos Aires, pero con una historia y un lenguaje que pudieran viajar”, afirmaron.

