Lo que se había en la previa como el “artista sorpresa” en la despedida de Lionel Messi a esa altura ya era un secreto a voces. Ya había cantado Soledad Pastorutti, ya había hablado el capitán por última vez vestido de celeste y blanco y todos sabían que la fiesta la iba a cerrar el Grupo Cali con la reunión del cantante Sergio Torres -uno de los preferidos del crack- con el acordoneonista Darío Zanco. Pero mientras sonaba “Amor de Chat”, el sonido se cortó y la fiesta terminó de manera inesperada.
“Queremos aclarar que el show fue suspendido por causas de fuerza mayor”, informó la cuenta oficial del grupo. El comunicado atribuyó lo ocurrido a “cuestiones relacionadas con la organización” y remarcó que se trató de una situación ajena a los músicos.
“Mil disculpas a todas las personas que estaban esperando este momento, había mucha ilusión y ganas de que la presentación saliera bien, pero lamentablemente cuestiones relacionadas con la organización hicieron que no pudiera desarrollarse como esperábamos”.
El texto cerró con una aclaración sobre las responsabilidades por la cancelación: “Esperamos sepan entender que estas cuestiones son ajenas a nosotros. Gracias por comprender y acompañarnos siempre”. El comunicado no precisó cuál fue el problema organizativo que obligó a detener el número ni identificó a los responsables.
En el estadio Monumental, el número preparado para cerrar la celebración posterior al amistoso de la Selección Argentina ante Benín se frustró antes de comenzar: la música se interrumpió antes de concluir la primera canción. La actuación tenía reservado un último gesto hacia la música que acompaña al capitán argentino desde su adolescencia en Rosario y reunía a dos nombres ligados a la historia de la cumbia santafesina.

El corte ocurrió mientras Messi abrazaba a uno de sus hijos y comenzaba a despedirse del campo de juego junto con su familia. En ese tramo final, cuando el dispositivo musical ya estaba en marcha, el sonido cesó y la escena quedó sin la actuación que se había anunciado como sorpresa para el público. Torres y Zanco permanecieron sin subir a cantar y el estadio terminó de vaciarse con la incógnita abierta sobre el desenlace del show.
La secuencia dejó un contraste entre la planificación previa y el final de la jornada. Durante las horas anteriores se habían difundido imágenes de ambos músicos en una prueba de sonido sobre el césped de River. El reencuentro reunía la voz de Torres con el acordeón de Zanco, fundador del conjunto de cumbia santafesina.

El horario estimado para la actuación era alrededor de las 22:30. Sin embargo, el desarrollo del operativo de despedida modificó ese cierre. Cuando comenzó a sonar la música, Messi recibió el afecto de su familia y emprendió la salida del campo. Poco después, la pista dejó de escucharse y no hubo una reanudación que permitiera concretar el repertorio previsto. Según contaron en sus redes, el encuentro siguió de manera privada.
Sergio Torres, la voz ligada a Messi desde Rosario

Nacido en Santa Fe, Sergio Torres construyó buena parte de su reconocimiento como una de las voces de Grupo Cali. Su paso por la agrupación lo instaló dentro de la escena tropical y dio lugar a canciones que conservaron circulación en bailes, fiestas y celebraciones populares de distintas generaciones de su provincia. Su nombre llegó al centro de la escena mundial cuando en 2007 el futbolista lo nombró como uno de sus grupos favoritos, lo que generó repercusiones de todo tipo.
En una entrevista con el medio local Aire de Santa Fe, Torres se refirió a aquella mención y a la repercusión que tuvo. “Lo dijo como quien no quiere la cosa. La posibilidad de Internet y esas cosas dieron a conocer esto, y vaya qué privilegio. En esta carrera que tengo como cantante he tenido muchos privilegios. Entre ellos, haber conocido a Messi, a su familia y, además, compusimos una canción: ‘La octava maravilla’
Después de su etapa en la banda, Torres desarrolló una carrera solista y continuó ligado al género a través de Los Dueños del Swing. Esa trayectoria explica por qué su nombre se convirtió en una referencia habitual de la cumbia santafesina y por qué su convocatoria para el Monumental fue leída como una decisión personal de Messi.
La relación entre el futbolista y el cantante ya había tenido episodios públicos. Messi asistió con su familia a presentaciones de Torres y el músico también participó de encuentros vinculados al entorno del capitán. La despedida en River debía condensar ese vínculo en una postal final: el jugador que cerraba su ciclo ante el público argentino y uno de sus artistas preferidos en el escenario.
Darío Zanco, por su parte, aportaba otro componente a la convocatoria. Como fundador y acordeonista de Grupo Cali, representa el sonido que distinguió al grupo durante décadas. Las imágenes del ensayo conjunto con Torres alimentaron la expectativa de verlos otra vez en una misma presentación, luego de años con recorridos separados.
La jornada del 6 de octubre había sido diseñada como una despedida extendida, con actividades desde la tarde y una grilla de artistas antes y después del amistoso. Entre los nombres anunciados figuraron Un Poco de Ruido, Sebastián Mendoza, Román El Original, Amar Azul, Santi Cairo, Q’Lokura, Damas Gratis y Fabio Santana, a cargo del Himno Nacional Argentino. En el entretiempo se presentó Gaspar Benegas.

En ese marco, el segmento de Torres y Zanco ocupaba un lugar particular porque no había formado parte de la primera difusión de la programación. La prueba de sonido filtrada en el campo de juego confirmó su presencia apenas horas antes y convirtió al dúo en el secreto mejor guardado de la producción.
El espectáculo quedó reducido, finalmente, a unos instantes de música antes del retiro de Messi. La suspensión impidió escuchar los temas elegidos para el cierre y dejó pendiente la reunión sobre el escenario de dos figuras relacionadas con Grupo Cali. La banda pidió disculpas a quienes aguardaban el show y señaló que la actuación no pudo desarrollarse como estaba prevista.

