Brote de gastroenteritis en playas del sur de Brasil: cuáles son los síntomas y qué cuidados tener al viajar

Brote de gastroenteritis en playas del sur de Brasil: cuáles son los síntomas y qué cuidados tener al viajar

Más de un tercio de los puntos monitoreados en Florianópolis no son aptos para el baño por el brote de gastroenteritis, según las autoridades sanitarias locales

La temporada estival en el sur de Brasil avanza bajo un escenario sanitario delicado. En los últimos días, los reportes oficiales confirmaron un aumento significativo de los casos de gastroenteritis que ya superaron los 10.600 en lo que va del año y una mayor cantidad de playas clasificadas como no aptas para el baño, en especial en el estado de Santa Catarina.

El fenómeno impacta de lleno en zonas de alta concentración turística como Florianópolis y Camboriú, donde la afluencia masiva de visitantes coincide con episodios de contaminación del agua.

Por ello es clave la prevención, las medidas de cuidado y fundamentalmente estar atento a los síntomas para prevenir cuadros graves de deshidratación.

El Instituto Ambiental de Santa Catarina (IMA) actualiza semanalmente el mapa de balneabilidad que indica qué sectores son aptos o no para el baño en cada playa (Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina)

Cuáles son los síntomas más comunes

La gastroenteritis y la gastroenterocolitis forman parte de un grupo de infecciones gastrointestinales que afectan el estómago y los intestinos.

El Ministerio de Salud de Brasil define a las enfermedades diarreicas agudas como cuadros caracterizados por “la ocurrencia de al menos tres episodios de diarrea aguda en 24 horas”.

A este síntoma principal se suman náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general.

En algunos casos, las deposiciones pueden presentar sangre o moco, un signo de mayor gravedad conocido como disentería. La infección por determinadas cepas de Escherichia coli puede provocar cólicos abdominales intensos y diarrea con sangre.

Los síntomas suelen aparecer entre uno y cuatro días después del contacto con agua o alimentos contaminados.

La mayoría de los episodios se resuelve en menos de dos semanas, aunque el riesgo de deshidratación severa resulta una preocupación central.

La gastroenteritis puede ser de origen infeccioso, químico o estar asociada a medicamentos según el Ministerio de Salud de Brasil (Imagen Ilustrativa Infobae) (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ministerio de Salud brasileño advirtió: “El paciente con diarrea debe estar atento y buscar atención inmediata si presenta empeoramiento, vómitos repetidos, mucha sed, sangre en las heces o disminución de la orina”.

El doctor Ricardo Teijeiro, infectólogo del Hospital Pirovano, explicó en las últimas horas el agua donde se bañan las personas está contaminada en muchos lugares costeros del sur de Brasil. “Son bacterias que al consumirlas producen un cuadro de gastroenteritis, con síntomas de dolor, malestar y diarrea. También fiebre, malestar general y deshidratación”, indicó el experto en declaraciones al canal TN.

Y agregó: “El gran riesgo es cuando las personas se bañan en el mar que tiene bacterias o lagunas contaminadas. También hay que tener cuidado con lo que se consume. Hay que consumir todo envasado”. Obviamente, esto incluye evitar tomar agua de mar.

Cómo se previene esta enfermedad común en verano

No consumir agua de fuentes no seguras, hidratarse con agua potable y preferentemente, envasada (Imagen Ilustrativa Infobae)

La principal estrategia de prevención consiste en evitar el contacto con agua clasificada como no apta para el baño. Los informes de balneabilidad del Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina permiten identificar, punto por punto, los sectores seguros y los que presentan contaminación.

Las autoridades recomendaron prestar especial atención a zonas cercanas a desembocaduras de ríos, canales pluviales y áreas urbanas con alta presión cloacal.

Otra medida clave es extremar los cuidados durante las 24 a 48 horas posteriores a lluvias intensas. En ese período, el arrastre de residuos y materia fecal hacia el mar incrementa la concentración de bacterias como Escherichia coli. La consulta frecuente del mapa oficial de balneabilidad se volvió una herramienta central para reducir riesgos.

La higiene personal también cumple un rol fundamental. Lavarse las manos con agua y jabón antes de comer o preparar alimentos y después de ir al baño reduce de manera significativa la posibilidad de contagio. El Ministerio de Salud de Brasil recomendó “tratar el agua antes de consumirla” mediante filtrado, hervido o el uso de hipoclorito de sodio al 2,5%.

La presencia de la bacteria Escherichia coli en el agua marina se vincula con cuadros de diarrea vomitos fiebre y dolor abdominal ( Colprensa)

Por qué afecta más a niños y adultos mayores

Los niños y los adultos mayores integran los grupos más vulnerables frente a la gastroenteritis. En la infancia, el sistema inmunológico todavía se encuentra en desarrollo, lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones. Además, la pérdida rápida de líquidos por diarrea y vómitos puede derivar en deshidratación grave en poco tiempo.

En los adultos mayores, el riesgo se asocia a una menor reserva fisiológica y a la presencia de enfermedades crónicas. Las personas con sistemas inmunológicos debilitados también enfrentan una mayor probabilidad de complicaciones. En estos grupos, la consulta médica temprana resulta clave para evitar cuadros severos.

En niños, los especialistas alertaron además sobre la posibilidad de Síndrome Urémico Hemolítico en infecciones vinculadas a determinadas cepas de Escherichia coli. Este cuadro, poco frecuente pero grave, requiere atención médica urgente.

Cómo tener cuidado con lo que se come y bebe durante el viaje

La prevencion incluye higiene de manos consumo de agua segura y evitar alimentos crudos durante viajes de verano (Imagen Ilustrativa Infobae)

La alimentación y el consumo de líquidos representan una vía frecuente de contagio durante los viajes. Para reducir el riesgo, los expertos aconsejaron consumir únicamente agua segura, preferentemente embotellada, tanto para beber como para el cepillado de los dientes. Evitar tragar agua de la ducha también figura entre las recomendaciones.

En cuanto a los alimentos, se sugirió optar por comidas bien cocidas y evitar carnes, pescados y mariscos crudos. Las frutas y verduras deben lavarse con agua potable o consumirse peladas o cocidas. Las autoridades sanitarias recomendaron comprar alimentos solo en establecimientos habilitados y evitar puestos callejeros.

También se desaconsejó el consumo de hielo y jugos de procedencia desconocida. Al llevar comida a la playa, mantener una adecuada refrigeración y condiciones de higiene reduce la proliferación de bacterias.

Cómo se cura la gastroenteritis

La gastroenteritis puede causar diarrea vómitos y dolor abdominal en cuadros asociados a agua o alimentos contaminados (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tratamiento de la gastroenteritis se basa, ante todo, en la hidratación. Los expertos de Clínica Cleveland destacan que la reposición de líquidos y electrolitos compensa las pérdidas causadas por la diarrea y los vómitos, por lo que el primer paso es estar bien hidratados.

El abordaje médico suele ser sintomático y apunta a aliviar el dolor abdominal, las náuseas y la fiebre. En casos seleccionados, y solo si se confirma una infección bacteriana, el profesional puede indicar antibióticos. El reposo digestivo, con una dieta blanda basada en arroz, pan tostado, frutas no ácidas y proteínas magras, facilita la recuperación.

La mayoría de los cuadros se resuelve de forma espontánea en pocos días, aunque la consulta médica resulta indispensable si los síntomas persisten, se agravan o afectan a personas de riesgo.

En un verano atravesado por brotes y alertas, la información, la prevención y la atención temprana se consolidan como las herramientas centrales para reducir el impacto de la gastroenteritis en las playas del sur de Brasil.

Las playas afectadas

El Balneario Camboriu es uno de los afectados por el brote de gastroenteritis (Imagen Ilustrativa Infobae)

De los 260 puntos monitoreados en las playas del estado de Santa Catarina, el más afectado, el 34,23% resultó no apto para el baño por la presencia de niveles elevados de la bacteria Escherichia coli. En términos absolutos, 89 sectores superaron los valores permitidos por la normativa ambiental vigente, lo que obligó a desaconsejar el ingreso al mar en tramos específicos.

Florianópolis, principal polo turístico del sur brasileño, exhibió una tendencia similar. De los puntos de muestreo distribuidos en sus playas, 29 fueron clasificados como impropios y 59 como aptos. Además, en la última semana evaluada se observó un retroceso adicional: solo el 64,37% de los 87 puntos monitoreados cumplió con los criterios sanitarios, una cifra inferior a la de la semana previa. El dato confirmó una pérdida reciente de calidad ambiental en plena temporada alta.

Este contexto coincidió con un incremento marcado de las enfermedades diarreicas agudas. Según el tablero oficial del Ministerio de Salud de Brasil, Santa Catarina registró 10.649 episodios en lo que va del año. Estas infecciones gastrointestinales provocan diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre, y en algunos casos derivan en cuadros más severos. La autoridad sanitaria brasileña sostuvo que la vigilancia epidemiológica permitió detectar este aumento y activar mecanismos de control temprano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *