Envejecer en casa: una decisión legítima que dispara una logística agotadora y carísima y no resuelve la soledad y el encierro
Claudia tiene 58 años, dos trabajos y una agenda que administra con la precisión de un quirófano. De lunes a viernes lleva a su madre al médico, coordina con la cuidadora del turno mañana, recuerda al turno tarde que la señora toma la medicación a las seis, y cancela las reuniones de trabajo que caen…

