La patada de kung fu que estremeció al fútbol de Indonesia y culminó con la sanción más dura del deporte
Una infracción que estremeció al fútbol de Indonesia culminó esta semana con la sanción más dura del deporte: Muhammad Hilmi Gimnastiar, mediocampista del PS Putrajaya Pasuruan, recibió una suspensión de por vida y una multa de 2.500.000 rupias (unos 27.800 dólares) tras propinar una patada en el pecho a un rival en la cuarta división…

