
River Plate recupera a dos de sus figuras en la antesala de un partido clave: Franco Armani recibió el alta médica y Sebastián Driussi tiene serias chances de regresar en la lista de concentrados para enfrentar a Vélez este domingo desde las 19:15 por la sexta fecha del Torneo Apertura en el estadio José Amalfitani de Liniers. La disponibilidad del arquero y el delantero se da en un escenario adverso para el equipo dirigido por Marcelo Gallardo, que acumula dos derrotas consecutivas en el certamen local y busca reencauzar el rumbo en un momento de presión deportiva.
El retorno de Armani representa un alivio luego de varias semanas marcadas por inconvenientes físicos. El arquero superó un desgarro en el gemelo sufrido en la pretemporada y una posterior inflamación en el tendón de Aquiles en la misma pierna, situación que lo marginó de la actividad oficial desde principios de año. En paralelo, la evolución de Driussi también se transforma en una alternativa valiosa para el ataque: el delantero completó la rehabilitación de un desgarro grado I en el isquiotibial izquierdo y apunta a sumar minutos, aunque inicialmente ocuparía un lugar en el banco.
Desde las primeras horas de enero, la ausencia de Armani obligó al cuerpo técnico a recurrir al juvenil Santiago Beltrán como titular en el arco. Durante este periodo, River mostró un desempeño irregular, con derrotas ante Tigre y Argentinos Juniors y una clasificación sufrida en la Copa Argentina frente a Ciudad de Bolívar, lo que agudizó la demanda de líderes con experiencia en el plantel.

El caso de Driussi es diferente en cuanto a gravedad de la lesión, pero igualmente relevante en la estructura del equipo. El atacante se recuperó según lo previsto y el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo analiza utilizarlo de manera gradual: primero como suplente para retomar ritmo competitivo, con la mirada puesta en su regreso pleno a la titularidad a partir de la siguiente jornada.
La posible titularidad de Armani en el duelo ante el Fortín responde a la necesidad de River de recuperar garantías defensivas en un contexto sensible. Si bien el arquero de 39 años viene entrenándose a la par de sus compañeros con buenas sensaciones, aún falta la confirmación oficial sobre si llevará nuevamente la cinta de capitán, una decisión pendiente tras habérsela cedido a un jugador de campo al cierre del año pasado.
La lesión de Armani, diagnosticada como un desgarro de grado II en el aductor derecho y luego agravada por una inflamación en el tendón de Aquiles, lo marginó de partidos significativos de pretemporada, como los amistosos ante Millonarios y Peñarol. Esta situación obligó a acelerar el proceso de rehabilitación. Tras completar varias semanas de entrenamiento progresivo en el River Camp, el Pulpo está próximo a reintegrarse oficialmente.

El caso de Driussi tiene particularidades propias. El delantero resultó lesionado el 1 de febrero ante Rosario Central y el diagnóstico inicial estimó una recuperación de tres semanas, plazo que se cumple precisamente para el compromiso ante Vélez. La alternativa de incluirlo desde el banco responde al criterio de no apurar su regreso, además de buscar soluciones en un equipo que atraviesa déficits ofensivos.
El equipo de Gallardo también espera novedades sobre otras piezas clave como Marcos Acuña, que arrastra una preparación diferenciada por una lesión anterior y un episodio febril que le impidieron estar en plenitud en los últimos compromisos. Las reincorporaciones progresivas de Acuña y Driussi podrían modificar progresivamente el armado táctico de River para lo que resta del torneo.
El panorama físico favorable para ambos futbolistas llega en un momento determinante para River, urgido por la obtención de resultados tras el tropiezo reciente. La estabilidad sanitaria del plantel, sumada a las eventuales recuperaciones de Acuña y Driussi, ofrecen a Gallardo mayor margen de maniobra para afrontar los desafíos inmediatos en el Torneo Apertura.

