
VIERNES, 13 de febrero de 2026 (HealthDay News) — Los preadolescentes adictos al mundo digital — teléfonos móviles, redes sociales, videojuegos — tienen más probabilidades de desarrollar problemas de salud mental y de comportamiento en la adolescencia, según un nuevo estudio.
La depresión, los problemas de sueño, el TDAH, el consumo de sustancias, los comportamientos suicidas y los problemas de conducta eran más probables entre niños de 11 a 12 años con hábitos digitales problemáticos, según informaron los investigadores el 11 de febrero en el American Journal of Preventive Medicine.
«El uso problemático de pantallas ocurre cuando los niños no pueden controlar su tiempo en línea, aunque lo intenten, y empieza a causar estrés, conflictos o problemas en la escuela o en casa», dijo el investigador principal , el Dr. Jason Nagata, profesor asociado de pediatría en la Universidad de California-San Francisco.
«También puede provocar sensaciones similares a la abstinencia, necesitar más tiempo en línea para sentirse satisfecho y recaídas repetidas, al igual que otros comportamientos adictivos», afirmó en un comunicado de prensa.
Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron datos de más de 8.000 niños que participaron en un estudio en curso financiado federalmente sobre el desarrollo adolescente.
Los participantes informaron de su uso de pantallas entre los 11 y 12 años, rellenando cuestionarios que permitían a los investigadores evaluar si estaban usando teléfonos, redes sociales o videojuegos de manera problemática.
Luego siguieron a esos preadolescentes para ver si quienes tenían hábitos digitales adictivos tenían más probabilidades de tener problemas de salud.
Los resultados mostraron que el uso problemático de teléfonos móviles, redes sociales y videojuegos está asociado con depresión, TDAH, problemas de conducta, conductas suicidas y problemas de sueño.
Los preadolescentes adictos a sus teléfonos móviles o redes sociales también tenían más probabilidades de beber, fumar o consumir marihuana, según los investigadores.
«En general, las relaciones entre el uso problemático de pantallas y la salud mental son más fuertes que las que se informaron anteriormente en cuanto al tiempo total frente a pantallas, lo que pone de manifiesto los riesgos del uso adictivo», afirmó Nagata.
El estudio concluyó que los adultos y las empresas de medios digitales deben encontrar formas de intervenir y ayudar a preadolescentes y adolescentes que muestran signos de adicción a las pantallas.
Nagata enfatizó que no todo el tiempo en pantalla es perjudicial.
«El verdadero riesgo surge cuando el consumo se vuelve adictivo o problemático, cuando los niños no pueden parar, se estresan si no lo usan, o empieza a alterar el sueño, el estado de ánimo o la vida diaria», dijo.
«Nuestros hallazgos sugieren que tanto las plataformas digitales como las familias deberían considerar formas de reducir las características adictivas de las aplicaciones y las redes sociales, ya que estos patrones de uso son modificables y pueden afectar a la salud mental de los adolescentes», concluyó Nagata.
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FUENTE: Nota de prensa de la Universidad de California-San Francisco, 12 de febrero de 2026

