Los 2 de abril son una fecha de conmemoración para los habitantes de Argentina, que recuerda a los excombatientes que aún continúan con vida y las víctimas fatales del enfrentamiento con Inglaterra a causa de la potestad de las Islas Malvinas. A 43 años de la guerra, son 121 los soldados caídos que tienen una sepultura con su nombre en el cementerio militar Darwin, ubicado en las islas, pero aún no se identificaron todos los restos enterrados.

Más allá de que el dilema de a quién le pertenecen formalmente las islas todavía no está resuelto y de que hay diversas posiciones sobre su dominio, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) trabaja con lo que el conflicto dejó: 649 militares argentinos, 255 militares británicos y tres isleños civiles muertos.
De ellos, son específicamente 237 los cuerpos de soldados argentinos que fueron enterrados en Darwin, 126 sin identificación y varios fueron arrojados en una misma tumba, como fue el caso de la tumba C.1.10 que contenía 6 cuerpos.

Así que, a fin de cuentas, hoy son solo cinco los soldados que restan por reconocer. Y esa es la recuperación que impulsa incansablemente el Plan Proyecto Humanitario, encabezado por el Comité Internacional de la Cruz Roja, que encomendó la tarea al EAAF.
El proceso comenzó en 2017 con la coordinación de cinco fases:
- Recuperación arqueológica de los cuerpos
- Análisis
- Toma de muestras
- Re inhumación de los cuerpos en sus sepulturas originales
- Análisis genéticos de las muestras, que se realiza el laboratorio del EAAF en Córdoba.
Para lograr la identificación, debieron exhumar, analizar y vuelto a inhumar los cuerpos. Posteriormente, se comunicaron los resultados a las familias de los soldados. El EAAF también hizo, y hace, una importantísima parte en identificar y restituir los restos de los desaparecidos durante el terrorismo de Estado.
¿Por qué los combatientes se enterraron en las Malvinas?

Tras el fin de la guerra y ante el silencio del gobierno de facto, que se negó a repatriar al continente a los caídos en el combate, Gran Bretaña cedió un espacio para enterrarlos en las islas. Allí nació el cementerio militar Darwin, a pedido de los isleños.
Se trata de un lugar inhóspito, a 89 kilómetros de Puerto Argentino. Hoy es un territorio visitado y conmemorativo, que sirve como lugar físico para que los familiares de las víctimas mortales puedan cerrar un ciclo y despedirse formalmente, además de ser un símbolo en la memoria argentina.
Fuente: Xataka.com.ar
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