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Científicas argentinas descubren cómo aparece el COVID prolongado, nuevas claves para tratar la enfermedad

Se trata de un estudio que arroja luz sobre en la propagación del SARS-CoV-2 en el cuerpo, lo que explica los cuadros prolongados y, a la vez, abre una nueva vía para desarrollar nuevos enfoques terapéuticos.

La investigación se llevó a cabo por científicas del CONICET, con participación de laboratorios de Uruguay y Canadá, y señala que el virus circula por el organismo a través de los glóbulos rojos de la sangre, lo que hace que pueda alcanzar diversos tejidos del cuerpo humano y permanecer allí sintomáticamente de manera prolongada.

450_1000 Científicas argentinas descubren cómo aparece el COVID prolongado, nuevas claves para tratar la enfermedad Geraldine Gueron y Ayelén Toro, las científicas que realizaron la investigación. Foto | Luiza Cavalcante (Exactas UBA).

Un antes y un después. Al principio, se creía que el COVID era un mero patógeno respiratorio, pero se trata de un virus que afecta al organismo de manera sistémica y enferma, por ejemplo, al corazón, los riñones e incluso el cerebro. En este sentido, el estudio revela que el virus circula a través de la sangre, más específicamente de los globulos rojos, a partir de la interacción del virus con un componente clave de la hemoglobina: la hemina, una proteína cuyo rol principal es transportar oxígeno desde los pulmones hacía el resto de los tejidos del cuerpo.

El descubrimiento

Lo cierto es que el hallazgo surgió de manera inesperada. Las investigadoras del Laboratorio de Inflamación y Cáncer del IQUIBICEN (CONICET-UBA) inicialmente buscaban evaluar si la enzima Hemo-oxigenasa 1 (HO-1) podría ayudar a tratar el COVID-19. Para inducir esta enzima, utilizaron hemina, un medicamento ya aprobado para el tratamiento de la porfiria. Sin embargo, cuando administraron hemina a ratones infectados con un virus similar al SARS-CoV-2, estos murieron rápidamente en lugar de mejorar.

Este resultado las llevó a formular una nueva hipótesis: quizás existía una interacción entre el grupo hemo (componente de la hemoglobina) y el virus, que le permitía propagarse por el cuerpo a través de la sangre.

“Nuestra sospecha se alimentaba también de que había múltiples reportes de pacientes con COVID-19 que presentaban diversas alteraciones y desregulaciones hematológicas, como anemias. Pese al escepticismo de nuestros colegas del Instituto Pasteur de Uruguay, los convencimos para repetir el experimento y analizar si en la sangre de los ratones infectados, puntualmente en los glóbulos rojos, había carga viral y partículas virales con capacidad infectiva. Tras la realización de los ensayos pudimos, esta vez sí, confirmar la hipótesis que habíamos planteado. Esto nos permitió entender por qué se morían los ratones cuando les administrábamos hemina”, afirmó la primera autora del artículo publicado en la revista Cell Death & Disease del grupo Nature, Ayelén Toro.

Confirmación de la hipótesis

Para probar esta teoría, realizaron varios experimentos:

  • Analizaron la sangre de ratones infectados y encontraron presencia del virus en los glóbulos rojos.
  • Mediante simulaciones computacionales, confirmaron que la proteína spike del SARS-CoV-2 puede unirse al grupo hemo de la hemoglobina.
  • En un experimento crucial, administraron simultáneamente hemina y cloroquina (un fármaco que se puede unir al grupo hemo) a ratones infectados. La cloroquina evitó que el virus se uniera al grupo hemo, los ratones sobrevivieron y la carga viral en sus órganos disminuyó.
  • Finalmente, analizaron muestras clínicas de pacientes con COVID-19, confirmando la presencia del virus en múltiples tejidos y en el suero sanguíneo.

Esto explica la persistencia de diversas anomalías hematológicas posteriores a la recuperación de la fase aguda de la enfermedad, y aunque las investigadoras aclaran que, si bien utilizaron cloroquina como tratamiento para su estudio, no están sugiriendo que sea la terapia farmacológica más adecuada. Más bien, estos resultados abren una nueva vía para desarrollar tratamientos más efectivos que entiendan la interacción virus y el grupo hemo como un eje estratégico de intervención.

Fuente: Xataka.com.ar

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