Más presiones para el productor agropecuario

En efecto, a través de la Comunicación A7018, la entidad dispuso que no podrán acceder a créditos, los productores que no sean MIPYME y que mantengan un acopio de su producción de trigo y/o soja por un valor superior al 5% de su capacidad de cosecha anual.

Esta medida condiciona y perjudica en la evolución comercial por varias razones. En primer lugar, por cuestiones de logística de carga, o para armar conjuntos para venta por lotes según contratos con los dueños de campo, o por tomar compromisos financieros hacia adelante. No siempre se puede vender apenas terminada la cosecha. No es una cuestión de especulación financiera o comercial.

La cosecha es estacional, es hoy, y el productor tiene compromisos a lo largo del año, razón por la cual realiza las ventas a medida que necesita financiarse.

En definitiva, los productores van vendiendo acorde a sus compromisos: financieros, comerciales, impositivos y sus requerimientos familiares.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, dada la estacionalidad de la cosecha, la oferta está hoy, pero la demanda (de harina de trigo, o de aceite o grano para exportar) se hace presente a lo largo del año.

Ya sea por logística de puertos o por la provisión de pan cotidiana, esta demanda no puede ser realizada en el momento de la cosecha, por más necesidades que tenga de divisas el Estado Argentino. Por esta razón, de por sí entendible, no se puede imponer la venta del 95% de la producción a la cosecha como requiere el Banco Central para poder acceder al crédito.

Esto es particularmente grave para los pequeños y medianos productores y de nuestras Cooperativas, que requieren del apoyo crediticio para llevar adelante su actividad y para afrontar la inversión de la próxima campaña. Sumado a que la mayoría de los mismos tienen su actividad diversificada. No sólo producen soja y trigo. También producen carne, girasol, leche, maíz. Y con esta medida se afecta el crédito para otras actividades sólo porque el sujeto de crédito produce también soja y trigo.

Esperemos que esta medida sea revisada y no se limite a perjudicar a los productores y a las cooperativas con esta acción discriminadora de una actividad que genera trabajo genuino, ingresos para las comunidades rurales del interior y divisas para el país.

Por Elbio Laucirica, consejero de Coninagro por la provincia de Buenos Aires. Productor agropecuario bonaerense de Rauch.

Fuente: Noticias Argentinas

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