Jean Maggi y un documental para generar “otra visión de lo que es la discapacidad”

El deportista adaptado cordobés Jean Maggi, que protagoniza el documental “El límite infinito” que ya puede verse en Netflix y que narra su travesía de once días en una bicicleta accionada por sus brazos con la que llegó a la ruta más alta del Himalaya, dijo a Télam que espera generar “otra visión de lo que es la discapacidad”.

Con producción de Juan José Campanella y dirección de Pablo Aulita, el filme repasa la historia de vida de Maggi, desde que contrajo poliomielitis al año de vida, su decisión ya rozando los 40 de dedicarse al deporte que lo llevó a correr maratones y todo tipo de competencias por el mundo, su hazaña en la cordillera asiática y su tarea social.

“Estoy muy abocado a la Fundación (que creó y que lleva su nombre) y creo que la vidriera que nos da Netflix nos va a abrir un montón de puertas para poder seguir con el proyecto en esto que es cambiar el concepto de discapacidad y hacer llegar un instrumento para que las personas puedan practicar un deporte”, explicó el cordobés, en referencia también a “Súper Adaptados”, la fábrica de bicicletas adaptadas que montó en Córdoba.

Con más de 350 bicicletas entregadas y otras 100 ya listas cuya entrega se irá dando en las próximas semanas, la fábrica emplea a personas con distintos tipos de discapacidad.

Con secuelas especialmente en el desarrollo y funcionamiento de sus piernas, no fue la polio lo que llevó a Maggi a forjar su espíritu de superación sino, confiesa, “el susto” de haberse infartado a los 37 años.

Tras la recomendación de los médicos de que debía hacer deporte para llevar una vida más saludable, Maggi se volcó especialmente a la bicicleta; con el tiempo, con ella comenzó a correr maratones y hasta participó de las Juegos Paralímpicos de Invierno en Vancouver 2010 en la disciplina de esquí sentado.

Su desafío más grande, sin embargo, es el que afrontó para alcanzar en 2015 los más de 5.600 metros sobre el nivel del mar de la ruta más alta del mundo.

Bajo el lema “lo difícil se hace, lo imposible se intenta”, los 47 minutos de “El límite infinito” dan cuenta de los 109 días de preparación, del esfuerzo del deportista por lograr el objetivo y de lo lejos que se puede llegar por medio de la pasión.

Télam: ¿Qué recordás de la experiencia a la distancia?

Jean Maggi: Es una experiencia única e irrepetible. Irrepetible porque no hay ninguna posibilidad de que yo vuelva a ese lugar (risas). La verdad es que fue bravísimo.

T: ¿Cuál es el origen de esa búsqueda tuya por romper con los límites?

JM: A medida que empecé a hacer deporte quería mostrar que hay otra discapacidad posible. La discapacidad está siempre ligada a la idea de “pobrecito el discapacitado”. Creo que el verdadero quiebre en mi vida no fue la polio, sino el infarto. Sentir que me estaba muriendo y que me estaba perdiendo un montón de cosas a las que no les daba valor. Tenía de todo y no era feliz, y este susto a los 37 años me hizo un replanteo de vida, que vino de la mano del deporte. Descubrí que ese cuerpo que llevaba a la rastra tenía utilidad.

T: ¿Qué es lo que tu historia puede enseñarle a otros?

JM: El documental no se queda con mi foto en el Himalaya. Podríamos haberlo hecho puramente deportivo, pero lo interesante es que muestra cómo la aceptación te puede llevar al Himalaya y la no aceptación te puede llevar a un infarto. El mensaje es que las personas jueguen la mejor mano con las cartas que le tocan. También creo que puede ayudar a generar otra visión de lo que es la discapacidad.

T: En comparación a cuando eras chico, ¿creés que la sociedad es más inclusiva con la discapacidad?

JM: Totalmente. Como con muchos temas, como los de género, de diversidad sexual, creo que tiene un lugar hoy que, aunque tenga que evolucionar, ya es parte de la problemática de la sociedad. Se tiene a la discapacidad incorporada. Por ejemplo, antes las Iglesias u otros edificios tenían tremendas barreras arquitectónicas y hoy hay rampas en todos lados.

T: ¿Desde el punto de vista económico y de oportunidades también se avanzó?

JM: Creo que la discapacidad es una cosa con recursos y otra sin recursos. Es abismal la diferencia que hay. Yo tuve la posibilidad de tener recursos para recuperarme cuando me infarté, cuando me metí en el deporte pude comprarme la bicicleta. No todo el mundo tiene la misma posibilidad y por eso el lugar que la Fundación tiene en mi vida; ya que tuve posibilidades, quiero ayudar a otros que no.

Fuente: Télam

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