
Más allá de recibir el diagnóstico y enfrentar lo que será el futuro, muchos pacientes se encuentran en una situación compleja debido a la disponibilidad de tratamientos que acompañan las estimaciones o proyecciones individuales. Es por eso que la doctora Krushangi Patel, oncóloga médica del City of Hope, aconseja consultar por la posibilidad de ensayos clínicos antes de iniciar un tratamiento contra el cáncer, ya que puede ser la diferencia entre tomar una decisión informada o descartar opciones sin haberlas considerado, según advierte en Parade.
Muchos pacientes, indicó la especialista, acuden a consulta sin saber que suelen tener más de una opción de tratamiento disponible, y que formular esa pregunta —aunque la respuesta sea negativa— garantiza haber explorado el abanico completo antes de decidir. “Te permite avanzar con la certeza de que cada opción fue evaluada”, señaló.
Por ello, Patel recomienda preguntar directamente si cuenta con este tipo de investigaciones antes de empezar, y del mismo modo conocer el objetivo terapéutico —si el tratamiento apunta a curar, controlar o aliviar síntomas— y qué efectos secundarios esperar y cuándo contactar al equipo médico.

Ensayos clínicos: qué son y su verdadero propósito
Los ensayos clínicos son estudios de investigación que analizan nuevas formas de prevenir, detectar o tratar el cáncer: desde medicamentos en desarrollo hasta combinaciones inéditas de terapias ya existentes o estrategias para reducir efectos secundarios. De acuerdo con la oncóloga, gran parte de los tratamientos que hoy se consideran estándar en oncología existen gracias a los pacientes que participaron en este tipo de estudios en el pasado. Como refleja un análisis del Journal of Clinical Oncology, el 7,1% de los pacientes oncológicos ya participa en ensayos de tratamiento, por encima del 5% que estimaban estudios anteriores.
Sin embargo, uno de los obstáculos más frecuentes para que los pacientes lleguen a plantearse esa posibilidad es la creencia de que los ensayos clínicos son una alternativa de última instancia, reservada para quienes agotaron otras opciones. Patel discrepa con esa idea: los estudios están disponibles en distintas etapas del tratamiento, incluso para personas que acaban de recibir su diagnóstico.
Por qué no todos los pacientes se enteran
Pese a la mejora en las cifras, la especialista identifica razones concretas por las que muchos pacientes no llegan a conocer esta opción. No todos los centros de tratamiento ofrecen ensayos activos; algunos requieren traslado a instituciones con programas de investigación en curso. A eso se suman requisitos de elegibilidad específicos —tipo de cáncer, estadio, historial de tratamientos previos, presencia de marcadores moleculares— que varían según cada estudio.

Sobre quién califica y quién no, Patel sostiene que no existe un perfil único de candidato ideal. La recomendación es no descartarse de antemano, sino dejar que sea el oncólogo quien evalúe si hay algún protocolo compatible con el caso. Como pregunta complementaria, Patel sugiere consultar si el tumor fue sometido a análisis de biomarcadores o alteraciones genéticas, dado que ese tipo de pruebas puede abrir la puerta a terapias dirigidas o a la participación en determinados estudios.
Cómo decidir si un ensayo es adecuado y dónde hallarlo
Para quienes reciban una respuesta afirmativa, la especialista propone un proceso de evaluación en varias etapas. Primero, definir qué espera cada paciente del tratamiento: si prioriza la calidad de vida, las probabilidades de supervivencia u otro objetivo.
Segundo, comparar el ensayo con el tratamiento estándar disponible y entender en qué difieren. Tercero, medir el compromiso logístico que implica participar: visitas adicionales, desplazamientos, tiempos de espera. “Un ensayo debe adaptarse a tus necesidades médicas y a tu vida cotidiana”, precisó Patel.
En lo que respecta a lo que ocurre en Estados Unidos, la especialista ejemplificó que existen recursos disponibles para buscar estudios activos; figuran el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por su sigla en inglés), la plataforma ClinicalTrials.gov y los centros oncológicos de referencia con programas de investigación. Asimismo, en caso de que sean multicéntricos, es decir, en más de un lugar, o internacionales, en más de un país, esta plataforma puede brindar información básica o un espacio en el cual iniciar la búsqueda.
De todos modos, la oncóloga recomienda comenzar esa búsqueda con el propio médico tratante, quien conoce el diagnóstico y puede orientar si tiene sentido una derivación a otro centro.

