Dudas y preocupaciones: cómo llegan los gobernadores a la reunión de esta tarde en la quinta de Olivos

Las últimas reuniones de Alberto Fernández con los gobernadores fueron virtuales (Presidencia)
Las últimas reuniones de Alberto Fernández con los gobernadores fueron virtuales (Presidencia)

Ningún gobernador tenía demasiado claro para qué los habían llamado el martes desde el Ministerio del Interior a una reunión que el Presidente había pedido que fuera presencial. “Es medio una intriga. Nos enteramos más por los trascendidos de los medios que por otra cosa», dijo un gobernador de provincia mediterránea a Infobae. «A mí me llamó “Wado” de Pedro y mucho no quise preguntar, la verdad”, aseguró otro, de provincia norteña.

Con hoteles y restaurantes cerrados, viajar a Buenos Aires es más un dolor de cabeza que otra cosa para los hombres y las mujeres del interior. Tienen que manejarse con las casas provinciales, que muchas están cerradas, o directamente apelar al refugio de familiares o amigos, los que tampoco ofrecen garantías en materia de seguridad sanitaria. Algunos, incluso, tuvieron problemas para el traslado.

Oscar Herrera Ahuad, de Misiones, “bajó” a la ciudad de Buenos Aires ayer y en auto porque la provincia no tiene avión y los vuelos comerciales están prohibidos por la cuarentena. Juan Schiaretti, de Córdoba, decidió finalmente no viajar, argumentando que tiene 70 años y es “de riesgo” por enfermedades previas, así que será representado por el vicegobernador, Manuel Calvo.

Rodolfo Suárez, de Mendoza, se alquiló a último momento un avión privado a un precio de costo, porque la provincia no tiene. Además, sabe que a su regreso tendrá que hacer una cuarentena de 14 días, como manda el protocolo mendocino. Gustavo Valdés, de Corrientes, había decidido no viajar, pero al ver que los demás lo hacían, no le quedó más remedio. Otros salieron hoy mismo pero bien temprano, como es el caso del neuquino Omar Gutiérrez, quizás el más preocupado por la crisis de inversiones.

“Alberto (Fernández) insistió con que quiere verle la cara a cada uno”, fue lo que se dijo y se repitió. Sí saben los gobernadores que, en tono académico, Martín Guzmán hará una exposición con el objetivo de alcanzar su respaldo para la oferta que al otro día Argentina les hará a los bonistas, con una drástica reducción que superaría el 60% y un período de gracia de cuatro años, lo que le daría al país el tiempo suficiente para recuperar la economía, crecer y empezar a pagar ya en la próxima gestión presidencial.

La propuesta que el equipo del Ministro de Hacienda asegura que no llegará vía PPT, es música para los oídos de buena parte de los mandatarios, que descuentan que la oferta no será aceptada. Es decir, dan por hecho que Argentina entrará en cesación de pagos lo que, a esta altura de las cosas, es el menor de los problemas que tienen. Frente a un derrumbe de la recaudación local y nacional, el parate de la mayoría de las actividades económicas regionales y ante la espada de Damocles del COVID-19, cualquier problema parece menor para los gobernadores. Aunque, claro, no todas las situaciones son idénticas.

Fuente: Consulta de economía y negocios ABECEB
Fuente: Consulta de economía y negocios ABECEB

Por empezar, son pocas las provincias que están endeudadas en dólares, aunque la más expuesta es también la que está más complicada en términos de pandemia. Se trata de Buenos Aires, que solo en el 2020 tiene vencimientos por 1.928 millones de dólares, en el 2021 por 1.714 millones, en el 2022 por 1.109 y en el 2023 por 1.609 millones. Es el 82% del total de sus compromisos.

CABA es el segundo distrito con más deuda externa. Llega a 459 millones de dólares, el 58% de su deuda total. Le sigue Córdoba, con 159 millones de dólares, Neuquén (130 millones), Chubut (112), Río Negro (77), Mendoza (74) y Salta (60 millones), son las provincias más endeudadas en dólares.

¿Qué pasará después, si Argentina entra en default? Las provincias que son miembros de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), es decir Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Río Negro, La Pampa, Salta y Mendoza, por lo menos pueden esperar que el Gobierno disponga un precio “sostén” al barril de petróleo crudo, con niveles suficientes para continuar con las inversiones, manteniendo los precios de los combustibles en el surtidor.

¿Y Buenos Aires? La última vez que habló Axel Kicillof sobre el tema fue el 3 de marzo, en un reportaje radial, donde volvió a decir que “es insostenible”. Y aunque no volvió a hablar del tema desde que se desató la emergencia sanitaria, se cree que solo hace planes para la provincia sin tomar en cuenta esos compromisos.

A esto se sumaron las dudas que se generaron ayer en torno a la actitud que tomará el Gobernador ante los contagios que se produjeron en el Hospital Manuel Belgrano, de la localidad de San Martín, que él mismo estuvo recorriendo, acompañado por el intendente del lugar y el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán. Anoche, cerca de él insistían que no se haría el hisopado, que no tenía síntomas y que estaba permanentemente controlado, incluso se trasladaba con un médico en forma permanente.

Sin embargo, si insiste con presentarse en la reunión estará contradiciendo el propio protocolo que se está utilizando en la Argentina y en el mundo. Debería hacerse el análisis y quedarse en cuarentena preventiva. De otro modo, pondría en riesgo a todos sus pares y al propio Presidente.

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Fuente: InfoBae

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